El último trago: cierro el blog
No soy de los que tarda mucho en despedirse, y hoy no haré una excepción. También podría no despedirme, pero siento que tengo una pequeña obligación. Incluso para los pocos fieles cerveceros, que son los que habrán seguido un poco este humilde blog. Crónicas: 'Cabanyal, herida abierta'
Me despido porque no tengo tiempo, aunque esa no es toda la verdad. Lo cierto es que me despido porque hace tiempo que escribo por obligación. Y el tiempo que tenga lo voy a dedicar a otras cosas y proyectos que ahora me llenan por completo.
Cuando empecé con el blog, acababa de terminar la carrera, trabajaba a media jornada y estudiaba japonés. Ahora tengo una casa que puedo llamar mía, he terminado un máster y empiezo un doctorado: el blog me ha acompañado durante todo ese tiempo y se hace raro visitar las primeras entradas: es como viajar en el tiempo.
Volviendo la vista atrás, creo que tengo lo sufiente como para estar orgulloso, especialmente en el segundo año de vida de este blog. Y lo estoy, y mucho, cuando repaso algunos viejos posts de informática y japonés. Pero más orgulloso y contento estoy de haberme hecho un hueco en la comunidad cervecera (antes incipiente, ahora consolidada).
Muchas gracias a todos los que he conocido, virtualmente, y que se han detenido un tiempo en este blog, para volver más tarde. He aprendido mucho acerca de la cerveza, mi pasión. Y más que seguiré aprendiendo, claro.
Sobra decir que seguiré probando un montón de cervezas, y cocinando con ellas. Y que alcanzaré mi objetivo de fabricar cerveza un año de estos. Sobra decir que seguiré siguiendo vuestras opiniones y divagaciones y que a veces participaré en ellas. Sobra decir que cuando me dé la gana, vuelvo a abrir el blog y listo.
Y ya acabo. Seguiré dando la guerra en Internet, pero en una aventura más emocionante y colectiva. E importante. A partir de la semana que viene pondremos en marcha la nueva web de Salvem el Cabanyal www.cabanyal.com , la plataforma que trata, desde hace 11 años, de salvar un importante patrimonio de la ciudad de Valencia (y de toda España) de un proyecto urbanístico depredador, que partirá en dos el viejo barrio de pescadores.
Si tienen un poco de tiempo, les pido un último favor: vean los siguientes videos, que informan (en difícil equidistancia) de lo que sucede en mi barrio. Si tienen menos tiempo, vean sólo el segundo, es más actual, sale mi casa, y termina con música de Miquel Gil. ¿Qué más quieren?.
Enlace al segundo video.
Gracias a todos. Y más que nunca, salut!