24 enero, 2010

El último trago: cierro el blog

No soy de los que tarda mucho en despedirse, y hoy no haré una excepción. También podría no despedirme, pero siento que tengo una pequeña obligación. Incluso para los pocos fieles cerveceros, que son los que habrán seguido un poco este humilde blog.

Me despido porque no tengo tiempo, aunque esa no es toda la verdad. Lo cierto es que me despido porque hace tiempo que escribo por obligación. Y el tiempo que tenga lo voy a dedicar a otras cosas y proyectos que ahora me llenan por completo.

Cuando empecé con el blog, acababa de terminar la carrera, trabajaba a media jornada y estudiaba japonés. Ahora tengo una casa que puedo llamar mía, he terminado un máster y empiezo un doctorado: el blog me ha acompañado durante todo ese tiempo y se hace raro visitar las primeras entradas: es como viajar en el tiempo.


Volviendo la vista atrás, creo que tengo lo sufiente como para estar orgulloso, especialmente en el segundo año de vida de este blog. Y lo estoy, y mucho, cuando repaso algunos viejos posts de informática y japonés. Pero más orgulloso y contento estoy de haberme hecho un hueco en la comunidad cervecera (antes incipiente, ahora consolidada).

Muchas gracias a todos los que he conocido, virtualmente, y que se han detenido un tiempo en este blog, para volver más tarde. He aprendido mucho acerca de la cerveza, mi pasión. Y más que seguiré aprendiendo, claro.

Sobra decir que seguiré probando un montón de cervezas, y cocinando con ellas. Y que alcanzaré mi objetivo de fabricar cerveza un año de estos. Sobra decir que seguiré siguiendo vuestras opiniones y divagaciones y que a veces participaré en ellas. Sobra decir que cuando me dé la gana, vuelvo a abrir el blog y listo.

Y ya acabo. Seguiré dando la guerra en Internet, pero en una aventura más emocionante y colectiva. E importante. A partir de la semana que viene pondremos en marcha la nueva web de Salvem el Cabanyal www.cabanyal.com , la plataforma que trata, desde hace 11 años, de salvar un importante patrimonio de la ciudad de Valencia (y de toda España) de un proyecto urbanístico depredador, que partirá en dos el viejo barrio de pescadores.

Si tienen un poco de tiempo, les pido un último favor: vean los siguientes videos, que informan (en difícil equidistancia) de lo que sucede en mi barrio. Si tienen menos tiempo, vean sólo el segundo, es más actual, sale mi casa, y termina con música de Miquel Gil. ¿Qué más quieren?.

Crónicas: 'Cabanyal, herida abierta'




Enlace al segundo video.

Gracias a todos. Y más que nunca, salut!

1 No es por nada, pero seguiré dando la vara en Twitter.

04 octubre, 2009

Independencia es hacerse la comida

Y comprarla, y fregar platos, poner lavadoras y planchar ropa y limpiar la casa... todo junto y no sólo de vez en cuando. Independencia es escoger los colores de casa y las sábanas de la cama.

En España, la edad a la que los 'jóvenes' se emancipan (se independizan) es en torno los 30 años: una de las edades más altas de la Unión Europea, y probablemente de todo el mundo. De los que lo están, más de un 60% dependen de sus padres.

Las razones de que algo tan vergonzoso suceda en un país que presume de ser la octava economía del mundo son muchas. Fundamentalmente, una economía precaria que mantiene en paro o con contratos temporales -y precarios- a un gran porcentaje de jóvenes. En épocas de bonanza económica, la tasa de paro entre jóvenes españoles podía acercarse a la de la UE15 (datos 2006). Pero a las primeras de cambio, cuando la crisis asoma la cabeza, la tasa se dispara. De hecho, de 2007 a 2008, la tasa de paro entre jóvenes de 20 a 24 años subió del 15.13 al 20.4% y del 9.15 a 13.6% en jóvenes de 25 a 29 años1. Casi la mitad de jóvenes en la Comunidad Valenciana (donde vivo) tiene trabajo temporal. Como yo.


Por otro lado, es vox populi que gran parte del crecimiento español de la segunda mitad de los noventa y principios de siglo se ha basado en el incremento de la construcción, que ha llegado a superar a la de Reino Unido, Alemania y Francia juntos. Los precios de los pisos fueron creciendo y muchos empezaron a ver la vivienda como una inversión, o como un bien especulativo. Mientras que los precios de la vivienda subieron un 80% desde el año 2000, el salario medio apenas ha subido estos años (¡y el valor real de este salario ha descendido! -fuente-).

Otro dato: en Valencia en el año 1995 (un año después de comprarse el piso en el que vivo ahora) el precio de suelo estaba en torno 466€/m2. En 2008, cuando la burbuja inmobiliaria tocó techo, estaba casi 4 veces más caro, a 1634€. De hecho, el piso de mis padres costó 8 millones de pesetas. Hace un par de años pedían casi 40 millones por uno de la misma finca. En 15 años no se ha multiplicado por cuatro el salario (ni por 2), excepto el de algunos listos.

Si hablamos de jóvenes, la cosa empeora. El salario medio de un mileurista es de 14000 euros. Entre 15000 y 16000 euros han cobrado la mayor parte de mis compañeros de carrera en sus primeros trabajos. Y estamos hablando de ingenieros, con una formación de 5 años. La ganancia media de un joven entre 25 y 29 años es de 16,320€3. Con estos datos, no es de extrañar que el Consejo de la Juventud de España cifre en un 83% el porcentaje del sueldo que un joven debería dedicar si quisiera adquirir una vivienda de precio medio (210000 euros).

Me da la impresión de que el poder adquisitivo de los jóvenes no ha mejorado nada en los últimos... ¿15 años?. Por supuesto, no se puede argumentar que la subida monumental de los precios de compra de vivienda libre impide la emancipación de los jóvenes. El alquiler es una (¿la única?) opción muy respetable, pero lo cierto es que en España el alquiler todavía se ve con malos ojos (es tirar el dinero, una vez dejas de pagar no tienes nada...) y que la propiedad de un piso todavía otorga cierto status.

Hay más factores que juegan en contra del alquiler: lo que llaman picaresca española y no es más que hijoputez. Aprovechar las cada vez más difíciles de conseguir ayudas al alquiler para jóvenes para tratar de aumentar el precio del inmueble. Y voy un poco más lejos, los jóvenes, que tontos no son, ven como la casa de cuatro habitaciones y 110 metros cuadrados que costó pagar a sus padres 10, 15 años, sólo la van a obtener pagando durante más de 40 años... y siempre que se abstengan de viajar cada año al extranjero, realizar cursos de idiomas, salir todos los fines de semana... vamos, como tuvieron que hacer sus padres.

Eso, y cocinar, hacer la compra, fregar, planchar, pagar facturas... lo dicho, que los jóvenes de hoy tontos no son.

Y yo, que tengo 26, y supero el nivel de ingresos de los jóvenes de mi edad, que vivo con comodidades cerca del mismo lugar donde trabajo y estudio, que puedo viajar cada año, salir cada fin de semana, probar nuevas cervezas con regularidad... y que de tonto tengo lo justo y necesario para no ser uno de esos listos que se aprovechan de las necesidades ajenas... ¿por qué me marcho a vivir a un piso de alquiler, apartado, pequeño, antiquísimo y sin ascensor?. (Un piso precioso, por otro lado, que buen gusto tenemos todos).

¿Por qué?.

Porque creo que es importante. Cocinar, hacer la compra, fregar, planchar... y un montón de cosas que surgirán sin que me las espere. Valerse uno mismo, pagarse las facturas, escoger edredón. Aún 'perdiendo' dinero con ello.

En mi loca, loca huida arrastro conmigo a una bella joven de 22 años. Lo cual es también una buena razón: se trata de una aventura compartida. Es posible que sea una aventura modesta, pero al menos es nuestra aventura, escogida como tal de principio a fin.

¿Y cómo acaba? Eso no lo sabemos. Sabemos, exactamente, cómo empieza. Con una cena en una pequeña casa que mira al mar4. Hay una botella de cerveza para celebrarlo, una Nogne Dark Horizon (segunda edición). Lo que sigue, se improvisa.

1 Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Tasas de paro por sexo y grupos de edad (2008).
2 datos del Ministerio de Vivienda.
3 INE, Encuesta de estructura salarial 2007.
4 El Cabanyal es el primer barrio donde viví. Es un pueblo histórico, hoy tristemente degradado, que podría ser precioso si los listos del ayuntamiento no pretendieran dar el pelotazo a su costa.

En Silicio es un maravilloso de un ex-alumno de la UPV, donde estudié y trabajo.
Publicaciones del Consejo de la Juventud de España.
Instituto Nacional de Estadística

13 marzo, 2009

Porqué nunca podré ser camionero en Bélgica

Estas declaraciones constituyen nuestro irrenunciable credo:

  • Porque somos amantes de la música bajo los Cárpatos.
  • Porque visitar Bélgica nos hace ser felices.
  • Porque conducir un camión miles de kilómetros es aburridísimo.
  • Y porque entendemos que idiotas al volante hay en todos los lados. Al volante de países, bancos e instituciones financieras.

Desde el firme convencimiento de estas máximas, nosotros [por yo], no podemos permanecer impasibles ante el atropello laboral y la injusticia en cualquiera de sus formas. Es el momento de alzar la voz por encima de los intereses de la prensa sensacionalista, empeñada en machacar la reputación de hombres y mujeres de pies libres y escaso cerebro si con ello vende su propaganda.

Por todo ello, no podemos [por puedo] sino anunciar la formación de una nueva plataforma, libre y desinteresada, creada con carácter solidario y no gubernamental.

Plataforma Solidaria con el Camionero Rumano Despedido (PSC-RD)

Ah, ¿que no saben de que va el tema?. Pues de esto:



Sí amigos. Demasiado tiempo se han criminalizado inocentes bailoteos en el volante. Por cada uno que cogen bailando música del este, ocho pasan en Audis hasta las cejas de coca. No hay más que ver que, en cuanto consumo de cocaína, España figura entre las potencias mundiales. No se puede decir lo mismo del consumo de música balcánica, estancado desde que Bregovic no deja de publicar el mismo disco una y otra vez.

Estamos convencidos de que las personas (encorbatadas) que han condenado a nuestro Tarzán jamás han probado a conducir un maldito camión durante días. De haberlo hecho, se habrían percatado de que es físicamente imposible dejar de bailar en cuanto suenan los ritmos endemoniados entre el mar de Italia y el Mar Muerto. Lo demuestran innumerables estudios científicos.

Desde el PSC-RD no cejaremos en nuestro empeño de limpiar el buen nombre de este héroe de las carreteras, denigrado por el establishment músico-viario, mafia de las estaciones de servicio que imponen a Camela y Los Chichos en todas y cada una de las gasolineras europeas. Denunciaremos la doble moral de quienes critican los estimulantes naturales musicales y hacen caja vendiendo pastillas anti-somnolencia. Pastillas que no serían en absoluto necesarias si dejara de sonar, aunque fuera por un maldito momento Nena Daconte / la tipa que antes estaba en la Oreja de Van Gogh o Vetusta Morla (a quienes no he escuchado, pero que de por sí me parecen aburridos).

Con el faro de la justicia en frente, nos abriremos camino hasta rehabilitar al rumano chalado. Porque es posible un mundo con más gente haciendo el payaso. Porque es posible un mundo mejor.

Ya tenemos himno. No sabemos si es requisito indispensable el himno para fundar una plataforma. Pero para la nuestra lo requiere. A toda leche, desde Rumanía.



1 Si quieres pertenecer a la asociación ponte en contacto con nosotros [por conmigo] para detallar la cantidad a ingresar. Lo de plataforma desinteresada es que nos interesa el dinero y nada más.


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09 marzo, 2009

Me voy a Munich: ¿qué debo visitar?

Este mes escribiré poco... y la única buena razón será esta.

Pues sí amigos cerveceros, me voy a Munich. A visitar al amigo Pinar. Y la ciudad claro, que recién esta semana inauguró la temporada de las Märzenbier (cervezas de marzo). Y nosotros con las Fallas bebiendo horchata...

[...algún día trataré de explicar lo que siente el valencianito de a pie cuando llegan las fallas...]

Sólo estaré tres días enteros en aquellos fríos lares: del 19 al 21. Por supuesto visitaremos los monumentos más importantes de la ciudad, dentro de nuestro escaso margen. Y, claro, estando tan poco tiempo, no me perdonaría no haber sabido elegir un gran restaurante, fábrica de cerveza o brauhaus de esos que no te puedes perder.

Así que, además de consultar en las guías (que lo haré) pregunto a la comunidad cervecera mundial que casualmente esté leyendo este post: ¿alguien ha estado en Munich? ¿qué lugar de interés cervecero no puedo dejar de visitar en Munich?

Gracias a todos (aunque sea por haber llegado hasta acá).

17 enero, 2009

Mi kakizome del 2009

Parece mentira, pero ya hace más de una año que les conté lo que era el kakizome, la primea escritura del año. Aunque se suele realizar el día dos... no he tenido tiempo para ello hasta hoy. Hoy, por tanto, les presento mi deseo para 2009.

Como los más observadores habrán constatado, la sección de japonés anda algo abandonada últimamente. No crean que estoy guardando para mí y hurtándoles mis nuevos conocimientos, no señor (eso sólo lo hago con la papiroflexia). Lo que pasa es que no hay tiempo para estudiar japonés. Lo curioso es que sí que hay tiempo para trabajar y para desarrollar mi tediosa tesina de máster. Cosas de la relatividad: el tiempo sólo existe para lo urgente. A mi me urge tener dinero y sacarme un máster para aumentar mis posibilidades de tener más dinero.

Por tanto, declaro oficialmente la sección de japonés suspendida hasta nuevo -y de sentido contrario- anuncio. Es una lástima no poder dedicar todo el tiempo que uno quisiera para las aficiones, blog incluido. Y de hecho, si ahora mismo estoy aquí aporreando el teclado (ahora no es el mismo ahora de ustedes) es porque no estoy ensayando con la dolçaina, ese rústico y maravilloso instrumento al que le vengo dedicando ya unos cuantos años de mi vida. Todo no se puede.

¿Se preguntan qué significa el texto?. Pues pone kotoshi, nihongo ga benkyou shitai yo, que es una forma enfática de decir que este año, deseo estudiar japonés. Y acabar el máster. Y viajar a Munich. Y tocar la dolçaina. Y escribir en Curioso pero Cine. Buscar piso. Visitar China.

Y beber más y mejores cervezas, como no.

A ver si se puede.

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31 diciembre, 2008

De Salamanca: buena cerveza y mejor gente

Es lo que me traje de nuestro encuentro. Bueno, la gente no, claro. No se les puede alejar demasiado del Lúpulo Feroz, o sacan los dientes. Cerveza sí que me traje, por cortesía de Cotoya, quien nos obsequió con unas muestras de su última creación, Fumu de Cotoya.

Y precisamente Cotoya se ha animado a publicar una primera ronda del encuentro salmantino. Que me anima a mí a decir algo del tema. Porque si comerse 1000 kilómetros de viaje (ida y vuelta), conocer a los cerveceros asturianos, hacerse varias decenas de cañas y tapas con ellos y traerse de casa una cerveza artesanal no es para publicar un post en un blog de cervezas... apaga y vámonos.

No haremos un relato minucioso de lo que aconteció. Porque no podemos, más que nada. Lamento decir que para mí, la hermosa ciudad de Salamanca sólo fue un empedrado que me llevaba de local en local al unánime grito de ¡11 cañas!. Y once cervecitas que venían. De todos modos, la ciudad ya la visitamos hace unos años: supongo que la catedral estará intacta y la calavera en el mismo sitio.


El Presi tuvo la mayor parte de responsabilidad de qu esto fuera así. Secundado por Lúpula nos condujeron a un maravilloso efecto túnel: salir de un bar para entrar en otro. A media tarde tuvimos que hacer una parada forzosa para retirarnos y aunar fuerzas para la primera noche. Pero algo más tarde tomamos de nuevo impulso en una noche que finalizó en una taberna irlandesa para algunos... ¡y en un oscuro antro para otros!. Mención especial para una moza abandonada que aquella noche se unió a nosotros en el restaurante japonés. Pero hombre Chela... ¿no te da apuro dejar a gente así de sola en la noche salmantina? ;-)

Y al día siguiente, más de lo mismo. Desayuné a base de anchoas, pan con tomatito y cerveza. Encuentro en Cervantes y de nuevo vuelta a empezar. Comimos en mesa larga, eso sí, y largo fue tiempo que estuvimos charlando tras el ágape. Terminado éste, un nuevo descanso y a coger fuerzas, que nos esperaba la noche en el célebre Van Dick.

Y así, aunque no queríamos, se nos fue terminando la noche. Irlandés y London Pride primero, pseudo-belga más tarde, se nos hizo hora de dar por terminada la noche. Al día siguiente sólo quedaba la despedida. Fue en un bar, como no, y por supuesto se quedó cortita. Si total, acabamos convencidos de que nos volveremos a ver.

En fin, que aunque ya lo dije hace poco, un saludo a toda la gente de allí, de parte también de Albert. Que me pregunta cada dos por tres cómo está el tema ese de intercambiar unas cajitas de cerveza con los de Asturias y que hasta preguntó por los blogs cerveceros. Él, que jamás entró en mi blog. Un placer haberos conocido... pero no olvido que aún me queda más cerveceros por conocer. Tiempo al tiempo, el año que viene tendremos nuevas oportunidades y un par de bases operativas en centroeuropa. Con estos mimbres, puede salir de todo.

Fumu de Cotoya Cotoya brewhouse

Y como lo prometido es deuda y no me gusta hacer posts que tan sólo revisen una cerveza, aquí publico la cata de la Fumu de Cotoya, que tomamos hace unos días aprovechando la celebración de un cumpleaños. Abrimos dos de la tres, puesto que la tercera se la mamó Albert sin esperar a compartirla. O mejor dicho, la compartió con sus amigos cuando ya se habían bebido todas las botellas de la casa y no les apetecía bajar a por más. ¡Eso es Albert!: la cerveza, incluso artesanal, es para los casos de necesidad.

La Fumu de Cotoya dice estar elaborada al estilo de la cerveza alemana de Bamberg, con malta ahumada. La presentación de la botella con la imagen de unos pulmones es realmente original: uno no sabe si está frente a una cerveza o frente un anuncio de esos antitabaco.

En copa presenta un castaño subido, con toques ambarinos de miel oscura. Espuma media, no muy persistente, pero limpia y sin manchas. La cerveza es clara y brillante: no hay rastros de levadura y verdaderamente dan ganas de probarla al instante.

Bastante fragante -para mi grata sorpresa, que no lo esperaba-, en nariz aporta un toque cítrico, como de lima amarga. Yo esperaba algo de madera, pero la verdad, no pude encontrarlo. En boca se intensifica el amargor herbal. Al final del trago se encuentra un poco un rastro madera verde. Los 5.7 grados (¿como los has medido?) apenas se notan. Una vez tragada, el amargor en la boca persiste un poco y enseguida nos invita a beber de nuevo.

Debo decir que tomamos la cerveza un poco demasiado fría y que habría estado mejor a una temperatura más alta. Y que me sorprendió bastante, porque no la esperaba así. Lo cierto es que creo que cervezas de Bamberg sólo he probado una o dos (tendría que consultar). Siendo ahumada esperaba más tostados. La Fumu de Cotoya me recordó más a una Red Ale británica. Así que debo preguntar: ¿salió como esperabas?. ¿O yo me estoy rallando? (que también puede ser).

En cualquier caso nos gustó mucho y me pareció un producto muy acabado y redondo, pese a que posiblemente Cotoya no cuenta con los medios que tienen otros cerveceros. He probado algunas cervezas de brew-pub en París y hasta algunas Glops hace un año que sabían a infusión de cerveza. La Fumu sabe a cerveza. Y hasta me parecería una excelente cerveza de sesión a una buena temperatura.

Así que nada, felicidades por mi parte y a esperar que el año nuevo nos traiga más cervezas artesanales!

¡Feliz año a todos!

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02 diciembre, 2008

Cuenta atrás para Salamanca

¡Sí señores!

Recientemente se ha publicado el resumen de La Ronda #6. Eso significa que ya hace más de 7 meses que los blogueros cerveceros de habla hispana vienen platicando acerca de la cerveza mensualmente, pero también en todos y cada uno de los posts que publicamos a diario y que son leídos al instante gracias a los RSS y a los envíos automáticos por e-mail y a tantas otras cosas que hay que agradecer infinitamente a los informáticos.

La cosa estaba cantada: nos gusta hablar, nos gusta beber cerveza, nos gusta quedar con los amigos. Era evidente que algún día alguien diría: "¿y por qué no quedamos y lo hacemos todo junto?". La gente aplaudió entusiasmada en los comentarios. La comunidad cervecera en España lo tiene un poco más sencillo para quedar y finalmente cuajo un proyecto de plan. Prometimos, eso sí, que en ocasiones venideras haríamos lo imposible por establecer encuentros multilaterales a nivel internacional. Que así sea.


Pero del dicho al hecho hay un gran trecho y no es fácil ponerse de acuerdo. Somos estudiantes, currantes o curriestantes, con trabajos fijos y ocasionales, algunos deben trabajar los fines de semana: no ha sido sencillo que todo el mundo haya podido participar en la decisión, ni apuntarse al viaje. Pero, estando la idea cuajada, si no era tortilla, sería revuelto.

Nos vamos a Salamanca. Está todo el mundo invitado y si alguien de los que no lo tenía muy claro desea plantarse el sábado en la ciudad, será recibido con vítores y jolgorio. Aceptamos a cualquier persona que diga llamarse Andrés, Carls o Sir Asf. Pueden venir (y vendrán) amigos y parejas, con o sin blog. Todo el mundo tiene cabida en el primer encuentro genuinamente cervecero de blogueros de España. Los abstemios, eso sí, tendrán difícil encaje.

De Valencia vamos tres amigos: nos gusta comer bien y beber excelente. Prometemos hacer lo posible por seguir el ritmo de los amigos asturianos del CAAC, que también viene en pleno (o semipleno). Llegaremos el sábado en torno a las 11:30 (salimos de Madrid a las 9, tras una noche festera en el bus de Valencia). La idea es llegar, dejar los trastos y partir de inmediato a zampar los ricos manjares de la comida castellano-leonesa. Nos encomendaremos a la sabiduría de Chela para que nos guíe con acierto a través de las empedradas calles de Salamanca. Los tropezones a causa del exceso de bebida son exclusiva responsabilidad de cada uno.

Haremos fotos y beberemos cerveza. Visitaremos museos y luego beberemos para reponernos del paseo. Haremos más fotos al museo y luego a las cervezas. A los monumentos y junto a ellos con cervezas. Saldremos a cenar y nos haremos fotos, bebiendo cerveza. Haremos luego cerveza y nos tomaremos unas fotos. Luego paseo, pub, más fotos (no saldrán bien) y más cerveza. Lo más probable es que alguien pierda la cámara de fotos.

En fin. Haremos las fotos justas y necesarias para publicarlas y dar al resto de blogueros la envidia, justa, necesaria, para que otro año se apunte. Porque si todo va como tengo pensado, el año que viene seremos más. Y más adelante será una junta de aficionados a la cerveza y un poco más allá en el tiempo una asamblea hispana y más allá un enorme congreso anual de cervéfilos del mundo. Al siguiente año nos escindiremos y volveremos a empezar. Si todo sale como tengo pensado, claro.

Y para cuando seamos legión yo podré decir: yo estuve allí.

En la primera quedada bloguera y cervecera de España. En Salamanca.

¡Nos vemos!


Actualización: ¡He aquí el mini relato del viaje!
¡Y aquí el del CAAC!

1 ¿Se preguntan cómo reconocerán?. Pues bien, soy un joven apuesto de 25 primaveras que, si viviera en Springfield, tendría este aspecto. Además llevaré una gorra de Volldammista.

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14 septiembre, 2008

La crisis de los 100 posts

Pues sí amigos, quién lo diría. Acabo dellegar a los 100 posts, suficiente para que este blog caiga en la temida crisis. Contagiada por el entorno deficitario español, supongo. El caso es que no hice ninguna fiesta cuando cumplí un año a los mandos de esta bitácora. 100 posts es un buen momento para hacer una pausa en el camino y reflexionar un poco.

Sé que hay bitácoras capaces de alcanzar los 100 posts en un mes o poco más. No es mi caso. Cada escrito que envío para su publicación cuenta con al menos 1000 palabras (como poco). Alguno ha llegado a las 2000. Pensado de otra forma, ya les he deleitado con mi prosa a través de más de 100000 cápsulas. Que sólo un par de personas habrán tragado en su totalidad. Angelitos.


Cuando empecé con este blog trabajaba a media jornada, cuatro horas al día, había terminado una carrera y tenía mucho tiempo libre. Hoy trabajo a jornada completa, curso un máster de postgrado y pretendo seguir estudiando japonés y si acaso unas oposiciones. Razones de sobra para declarar una tregua.

Me cuesta bastante escribir cada post. Bastante es dos días por escrito, especialmente los de japonés e informática, en los que tardo tres días. 100 posts parece poco, pero he mantenido una serie de unos 6 posts al mes. A dos días por post esto hacen 12 días y si añadimos el tiempo que dedico a mejorar y pensar en el diseño del blog (que no es poco), encuentro que un día de cada dos se lo estoy dedicando al blog. Y eso sin contar que ya se cumplen bastantes meses desde que empecé a escribir en Curioso Pero Cine.

La media de 6 posts al mes no es casual. Me he esforzado siempre por mantenerla y he intentado hacerlo de forma original, renunciando al Copy&Paste y a ser vocero de la wikipedia. Pero llega un punto en que casi este ritmo auto-impuesto se parece demasiado a una obligación. Y ya estoy cansado.

Estoy también muy contento de lo logrado, especialmente en el territorio cervecero, hacia donde dirigí el timón a principios de este año. He tenido la suerte de compartir ideas y conocimientos con blogueros del resto del mundo en torno a mi bebida favorita. Ya conocí a uno de ellos y si la quedada cervecera que se ha puesto en marcha llega a buen puerto espero conocer a muchos más. Es todo un placer aprender de quienes más saben. Que son todos, al menos en algún aspecto.

Menos suerte he tenido con los posts de Japonés e Informática, que están más abandonados últimamente. Espero que mi descanso al blog les insufle un poco de vida y pueda generar escritos de calidad en torno a ellos. Aunque parezca mentira, algunos de estos posts tienen bastante éxito y son muy accedidos (he tenido que impedir que este blog sea accedido por robots de búsqueda de imágenes, ya que hotlinkean los gráficos que dibujo para los posts de informática).

En fin, que a partir de ahora me eximo de la responsabilidad de escribir 6 posts al mes. Algunas veces serán 6, otras 2 y otras 5. Pero sin presionarme. Por supuesto, me seguirán viendo en La Rondas, como no.

Algunas curiosidades y mi entrada preferida

El top-ten los posts más visitados en general -búsquedas en Google- sería (sin orden):
Ingredientes de la cerveza.
Historia de la cerveza en Japón.
Fabricación de Lambic.
Codificación de datos (y me robaban la imagen!).
Códigos correctores de errores (también me suelen robar la imagen).
El problema de los generales bizantinos (del que estoy muy orgulloso).
El himno gitano.
La escritura oriental japonesa.
Las onomatopeyas japonesas.
Los colores en japonés.

Una vez hice la prueba de nombrar un post con el sugerente El cuerpo de las japonesas. Y apareció un visitante al blog procedente de una búsqueda google del mismo título... desde la página 23. Y digo yo ¿habría visitado todas las entradas anteriores?. Otra tarde, vaya usted a saber a causa de qué trabajo o gymkana, en espacio de dos horas aparecieron 30 o 40 visitantes a ese mismo post con la búsqueda aproximada de cara en japonés.

No sólo buscan porno los que vienen a mi blog, no. Búsquedas raras que terminan en aquí siempre hay unas cuantas. Las hay que parecen que necesitan ayuda. Por ejemplo:
beber 8 cervezas al dia es mucho
porque trato mal a mi pareja cuando tomo cerveza.
Lamento no encontrar nada en mi blog que les ayude a resolver tales enigmas.

Mi historia de los SO también es de los posts más consultados y sospecho que estará presente en unos cuantos trabajos escolares. Así como la historia de la cerveza: una vez escuché a un grupo de universitarios alardear de haber copiado de Internet un trabajo sobre la cerveza. Si no me copiaron a mi, copiarían a cualquier otro.

Si sólo me tuviera que quedar con un post de todos los que he escrito no sería ninguno de los citados. Estoy orgulloso de muchos, sin ir más lejos el anterior donde explico una forma de añadir subetiquetas en Blogger, algo que, hasta donde sé, no se le había ocurrido a nadie. Pero yo me quedo con otro post de Informática: El Nilo, Internet y los Fractales, donde por un momento he creído acercarme a la calidad de mi blog preferido: Historias de la Ciencia.

Tengo motivos para estar contento del trabajo realizado. Y más que lo estaré. Tardaré un tiempo, pero espero verles de nuevo cuando llegue a los 200.

Ya saben, tienen una cita conmigo, no me fallen.

Imagen del pastel (CC con permiso de obra derivada).

11 agosto, 2008

Paisajes de Praga

Ya dije que nuestro viaje a Praga no fue 100% cervecero, sino más bien entre un 30% y un 40% cervecero. El resto lo empleamos en hacer turismo del normal, del que no implica cerveza. Parece imposible en una ciudad como Praga si uno lee el blog del Filósofo Cervecero, pero no lo es. Porque Praga es una ciudad preciosa para recorrer caminando y disfrutar -sobrios- del paisaje.

Praga se divide en distintos barrios, que al fin y al cabo son divisiones administrativas. Los barrios son numerados, y corresponde a Praga 1 el llamado barrio viejo. Con Praga sucede como con muchas ciudades: por un lado está la ciudad turística, relativamente grande (se puede recorrer andando si uno es joven y andador) y por otro la residencial, a la que es mejor acudir en transporte público. Si es que uno tiene alguna buena razón cervecera para ir hasta allá, claro.


Si no se desea andar, el transporte público es eficiente y consta principalmente de una red enorme de tranvías y tres lineas de metro. Que funcionan realmente bien, al menos si se compara con la terrible irregularidad y tardanza del metro valenciano. Los abonos de transporte son combinados y se compran por tiempo de uso, esto es: el billete de un único viaje (el más barato) sirve para 5 estaciones o media hora de uso. Vale algo más de un euro. El de un día merece la pena si uno va a viajar más de tres veces en 24 horas: vale algo más de tres euros (100 coronas). También existen los de tres o cinco días: su precio es superior, pero uno se olvida durante un tiempo de comprar billete. Como Praga es una ciudad de subidas y bajadas, la gente más mayor lo puede agradecer.

Praga 1 comprende los históricos barrios de la ciudad vieja (Staré Mesto) y el gueto judío Josefov. Se trata de la zona más atestada de turistas y es lógico porque en esa zona se encuentra la plaza de la ciudad vieja con su famoso reloj y la Iglesia de Nuestra Sra. de Tyn, la Torre de la Pólvora y la espectacular Casa Municipal de estilo art noveau. Asimismo junto al imponente Clementinum se encuentra uno con uno de los puentes más carismáticos de Europa: el puente de Carlos V. Repleto, por supuesto, de caricaturistas, vendedores y músicos.

En el barrio judío, dentro del complejo de instalaciones gestionadas por el museo judío uno puede visitar las distintas sinagogas que albergan exposiciones acerca de la historia judía en Bohemia, estilo de vida de los judíos o sus fiestas y tradiciones (tienen un huevo de fiestas y tradiciones, los judíos). Hay dos tipos de entradas al museo judío y una de ellas tan sólo sirve para visitar la histórica y pequeña Sinagoga Vieja Nueva. Como eran caras, nosotros cogimos la otra. Por desgracia no se podía hacer fotos en ningún lado (excepto en el cementerio y pagando) así que no pudimos fotografiar el espléndido interior morisco de la Sinagoga Española.

Al otro lado del puente de Carlos V, la zona alta de la ciudad comprende los barrios de Malá Straná y Hradcaný. Malá Strana es famosa por sus calles empinadas especialmente Nerudova (hervidero de tiendas y turistas) y Úzed. Ambas calles parten de la plaza principal, donde se encuentra la increíble iglesia de San Nicolás. En Malá Strana podemos descansar en los parques o jardines cercanos al río Moldava, o bien subir hasta el mirador con el teleférico. Recorriendo la colina arbolada hacia al norte llegaremos al monasterio de Strahov... donde pueden encontrar una buena cervecería. Entonces ustedes estarán ya en la parte más antigua y señorial de la ciudad: la zona del castillo o Hradcaný.

De la cervecería del monasterio de Strahov pueden bajar por Loretanska para descubrir la Iglesia del Loreto, con su hermosa estancia de la natividad (tampoco se pueden hacer fotos, a menos que uno sea español, como comprobé a lo largo del viaje). Si sigue y no se detiene en U Cerneho llegará usted, tras pasar por varios palacios, a las puertas del castillo donde le saluda, imponente, la catedral de San Vito.

El complejo del castillo dispone de una entrada combinada para visitar el Palacio Real, Callejón del Oro, basílica de San Jorge, pinacoteca y Torre de la Pólvora (II). Así que mejor dedicarle todo un día tranquilamente. Tras la visita al castillo es buena idea pasear por los jardines posteriores para alcanzar la Fuente Cantarina, en el jardín del palacio renacentista de Fernando I. Y cuando haya descansado puede bajar tranquilamente por la parte de detrás, para regresar al norte de Malá Straná y a los jardines Wallenstein. De ahí pueden pasar por Cihelna y tomar unas cuantas fotos preciosas desde la orilla misma del río. Además, ahí al lado está la hermosa pivnicé Malostranska.

Cuando uno ha tenido bastante ración de historia antigua, se puede ir a visitar otros barrios, como el de la ciudad nueva (Nové Mesto). Imprescindible, tan sólo por el pequeño memorial y como homenaje, visitar la Iglesia de San Cirilo y Metodio donde los asesinos del líder nazi Reinhard Heydrich se ocultaron hasta que fueron traicionados por uno de sus compañeros.

Al este de la ciudad, caminando desde la impresionante iglesia de Námestí Miru pueden llegar a Vinohrady: más moderno, con edificios elegantes y caros. Esta zona está mucho más despejada de turistas y se agradece a la hora de andar por la calle. Pueden visitar la Iglesia del Sagrado Corazón y contemplar la torre de televisión con sus bebés gigantes. Y si de allá van al norte, ven la estatua de Jan Zizka, cruzan las vías como sea y se atreven a pasear por las decadentes calles del barrio, pueden llegar a la iglesia de San Cástulo. Además ¡en esa misma calle está Pivovarsky Klub!.

Para terminar el viaje, no vayan a ningún sitio en concreto. Elijan un monte como el Letna o Vysehrad: suban a él y busquen alguno de los muchos Biergartens que pueblan las colinas. Y dejen caer la tarde disfrutando de Praga al completo mientras toman unas cervezas.

Imprescindible

  • Cambiar dinero antes de ir a Praga
  • Todas las iglesias de Praga son bellísimas. No se pierdan ni una.

Prescindible
  • Esperar a los santos en el reloj astronómico
  • Pasear en barco




1 Si tiene que cambiar dinero en una casa de cambio, la que mejor cambio daba de las que vimos estaba más o menos aquí.

Nos fuimos con:
La Lonely Planet
Guía de bolsillo de El país Aguilar

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04 agosto, 2008

De cervezas en Praga (y II)

Este post tiene una primera parte...

Y Max nos dijo: ¿Habéis estado en Pivovarský Klub? ¿no? ¿y en Pivovarsky Dum? ¿tampoco?. No puede ser. Vamos... pero antes a almorzar.

Y nos fuimos a almorzar. Conviene aquí decir que los checos almuerzan bien, y es la comida más fuerte del día. Una sopa consistente, un filete con puré de patatas, un par de buenas cervezas, tajada de sandía y, como colofón, un chupito casero de licor de ¿era ciruela? que nos puso en posición de salida: no eran ni las 12 del mediodía. Todo esto sucedió, por cierto, en una hospoda de Zizkov, el barrio al este de Praga, bastante menos turístico que la parte vieja.

Tras ello nos dirigimos de nuevo a Praga 2 para visitar el maravilloso Pivovarský Dum, donde se encontraban elaborando cerveza, a tenor del olor y el calorcito que desprendían las cercanas calderas. Allí probamos la especial negra, una cerveza de trigo, amarga cerveza de ortigas (que olía a puro campo) y cerveza con café. Que sabía a café. Y quizá alguna más.


Y con este fenomenal arsenal nos despedimos de nuevo de Max. Nuestro día no terminó ahí porque, con el corazón alegre, nos encaminamos a Ferdinanda, hospoda situada en en una de las calles que salen de la plaza de Wenceslao. Tiene una cerveza svetlý lezák bien tirada y sabrosa. No pedimos más de una cada uno, eso sí.

Allí nos pusieron, además de nuestro amado queso de cerveza, un plato de pollo con queso realmente bueno... pero que no habíamos pedido. Eso sí, como teníamos el corazón alegre pagamos sin más y nos dirigimos a quemar lo quedaba de tarde.

Y llegó el último día, donde por tercera vez quedamos con Max, esta vez para despedirnos y recibir un embotellado recuerdo de la visita. Tras la despedida, nos encaminamos en nuestro último día de ciudad al último y más necesario destino cervecero en Praga (a nuestro juicio): Pivovarský Klub.

En Pivovarský Klub disponen de seis grifos de cerveza que van rotando periódicamente, cada uno con alguna especialidad procedente de microcervecerías o elaboradas en el propio Pivovarsky Dum. Las paredes del local se encuentran atestadas de cervezas -la mayor parte checas-, que uno puede recoger mientras almuerza. Entre los platos que pedimos, el omnipresente queso de cerveza, un queso ahumado buenísimo y unas tostadas fritas con ajo, pollo y salsa rosa.

Por supuesto, probamos todas las cervezas de barril (y aquí sí que anoté nombres y sensaciones), pero yo quiero resaltar la Zvikoská 13º, una cerveza negra con aromas de café y tostados a copa parada, pero que al remover muestra plátano y toffee. Al probar sucede al contrario: dulce primero y retrogusto a café y frutos secos. La Kvasar 15º, cerveza de miel, resulta ser lo contrario a lo que uno espera: muy amarga al final, con mucho lúpulo, poco dulce y con un punto de miel muy al final del olfato y gusto. La única un poco más decepcionante, Platan Premium.

Tras varias horas en el local, degustando cervezas y platos, pasamos a la recolecta: nos llevamos una Castulus, una Bernard Cerné, una Pardubický Porter y una Red Dark (recomendadas por Max, excepto la última, que nos ofreció el camarero). Además me llevé a casa una Celis White a la que le tenía ganas, después de mi último post1.

Y así, cargados y con el corazo... bueno, un poco borrachos, nos fuimos a pasar las últimas horas en Praga.

Para ello subimos al monte Letná, acudimos a un Biergarten en lo alto de la colina y dejamos pasar las horas mientras bebíamos en vasos de plástico una intomable Gambrinus 10º, que en ese instante nos sabía a gloria.

Y esa es la crónica cervecera del viaje. Faltan muchas cervezas que también probamos, pero ya en la intimidad del apartamento, para cenar. De entre todas ellas, compradas en supermercado (donde los precios oscilaban entre los 10 y los 20 coronas por cerveza) la más especial quizá fuera la Primátor 24º, que era casi una especie de caramelo de regaliz. En general toda la serie de botellas de Primátor (Premium, 13º, 16º y 24º) nos han gustado, y hemos traído unas cuantas más para casa.

No sólo hay sitios que hemos probado: también hay muchos, que, pese a tener marcados, no hemos podido visitar. Entre estos, la muy turística U Fleku, donde tienen un pequeño museo de historia de la cerveza y elaboran una única cerveza. Tampoco entramos a Malostranká Pivnice (junto al museo de Kafka) ni a Dobrá Trafika, pese a que pasamos por delante. Ni a la Pivní Galerie ni Svijanský Rytír, para los que no encontramos tiempo. Pero bueno, todo no se podía. Espero que si ustedes viajan a Pragan lo hagan y me lo cuenten.

La crónica de cervezas probadas no acaba en Praga, sino en Valencia y en casa o con nuestros amigos. Trajimos 13 cervezas de allá y ya las hemos probado casi todas. Algunas no merece la pena mencionar. Mención especial para Castulus cerveza caramelizada y con un poco de gusto a miel, bastante compleja (aunque muy ligera). También la espléndida Porter 19º de Parduvice. Si la quieren asociar a algún tipo de Porter deben hacerlo a más a una Porter báltica que a una inglesa. Sin embargo, coincidiremos en que eso no importa. Es una cerveza compleja pero bien equilibrada. De malta oscura y caramelizada presenta aromas a azúcar moreno. Sin embargo, aunque tiene un retrogusto dulce, no se pasa y compensa con un delicado amargor. De esta cerveza sí que podría beberme un par, al contrario que de la Primátor 24º.

Decir que nos ha sorprendido muy gratamente toda la serie de Primátor. Encuentro una estupenda cerveza de sesión (ahora que viene el mes) la Primátor Svetlý. La Weizen es una maravilla y, tras probar cervezas de trigo checas y cervezas de trigo alemanas, me quedo con las checas. No son tan cítricas y poseen mayor cuerpo. Además, se libran de los aderezos belgas, lo cual también se agradece a veces. Es una lástima que Primátor, que es una cerveza que puede conseguirse aquí, no haga llegar sus cervezas de supermercado checo al supermercado España.

En resumen, un viaje... digamos entre 30 y 40% cervecero. Si cuando pasé las vacaciones en Bélgica volví más belga, ahora he vuelta más checo. Hay que dar las gracias a Max por ello y ya estamos discutiendo el modo. Y por supuesto Max, estás invitado para cuando viajes por acá.

Al resto de gente, si Praga está en sus planes, no lo duden: disfrutarán de una auténtica experiencia.

Na zdraví!

1 ¡Culturilla Cervecera se me ha adelantado al probarla!

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03 agosto, 2008

De cervezas en Praga (I)

No, se han equivocado: si buscan información acerca de qué cervecerías visitar en la capital checa para su viaje, el blog que están buscando es éste. Este post es para narrar mi experiencia cervecera en Praga, ciudad que visité en mis propias y merecidas vacaciones. Porque Praga, además de ser una ciudad muy hermosa (como espero demostrar en otro post) es una ciudad para vivir una gran experiencia cervecera. Sobretodo si vas guiado por Max, el filósofo cervecero.

Nuestra intención, por supuesto, no era tan sólo visitar cervecerías (que allí se llaman por lo general hospodas o pivnices1). También era ver la ciudad. Así que tratamos de combinar ambas cosas: creo que lo hicimos con éxito. Con algunas de las cervecerías tuvimos más suerte y con otras no tanto, pero desde luego nos lo pasamos genial. Principalmente porque lo que hicimos nada más llegar fue llamar a Max y al día siguiente ya estábamos en...


Filosofando y delirando: crónica de un encuentro cervecero en Praga

Pero antes, una pequeña reseña de cómo va el tema de las cervezas en Praga. La República Checa es el país que más cerveza consume del mundo mundial. Por persona se consumen unos 156.9 litro al año, y sacan más de 20 litros al segundo (Irlanda). Para que se hagan una idea, casi doblan a los españoles (con 83) que ocupan una honrosa duodécima posición.

Por supuesto, consumen esa cantidad porque hay mucha gente que no bebe, porque si no no me salen las cuentas. Lo normal en cualquier pivnice era contar al menos tres rallas largas por persona. Esto indica que se han consumido tres cervezas de medio litro, la medida estándar de la cerveza común checa, Svetlý o Cerný2. Por cierto, ya que me lo ha preguntado mucha gente, el precio de la cerveza allí es barato si la jarra te sale por 30 coronas o menos. Caro si sale por más de 50. Esto significa que el medio litro sale entre poco más de un euro y menos de dos.

Entre otras cosas te salen esas cantidades de cerveza por persona porque, con la complicidad del cliente, es más sencillo tomar una nueva cerveza que no hacerlo. En cuanto uno ha vaciado el vaso, lo más normal es que el camarero lo recoja y lo vuelva a llenar. Es decir no hay que hacer gesto para pedir, sino para negar. Según nos contó Max, el truco está en solicitar la cuenta antes de que se acabe la cerveza. Así que no es extraño que nosotros, que ni de lejos acostumbramos a beber tales cantidades, que íbamos en pareja y que pretendíamos ver la ciudad sin ir a gatas, bebiéramos 'poco' y nos saliese el viaje a una media de unos dos litros al día. Y ahora vayamos ya a por el encuentro cervecero.

Max no tiene precio como guía: esto significa que no se le puede pagar porque al ritmo que va es imposible tratar de contemplar las bellas calles de Praga mientras anda. Nos tomamos la primera en Krusovická Pivnice, donde la cerveza no destaca especialmente sobre cualquier otra de Praga, pero nos sirvió de punto de encuentro. Salimos y, en un momento, habíamos recorrido andando dos estaciones de metro, subido a uno, bajado, subido a un tranvía y bajarnos para plantarnos en...

Pivovar U Bulovky. Donde elaboran su propia cerveza. Maravilloso el local desde todos los puntos de vista. Y tremendo el goulash, la mejor comida que probamos en todo el viaje. Max se tuvo que ir pronto, pero nos dejó con una cerveza de miel con aroma y gusto a manzana3 tan buena, que a nosotros nos daba auténtica lástima abandonar el local. Pero había que regresar a Praga.

El resto de días, ya por nuestra cuenta, visitamos U Cernéhu, situado en la misma plaza de la iglesia de la (cara) iglesia del Loreto. En U Cernéhu, dependiendo de la hora, los turistas se mezclan con la población local, aunque no es raro ver a algunos turistas que, tras contemplar el panorama de las mesas compartidas, huyan a algún lugar menos local. En cualquier caso tienen menú en inglés, en español y supongo en otras lenguas.

Esta pivnice fue de las que más nos gustó y donde descubrimos el queso Romadur en escabeche. Lo acompañamos de unas cuantas Kozel oscuras de barril (que fue una de las cervezas que más nos gustaron). En la misma zona se encuentra la hospoda del monasterio de Strahov, donde elaboran su propia cerveza. Por desgracia, cuando otro día acudimos a ella, estaba reservada por fiesta privada. Así que regresamos a U Cernéhu, para probar entonces el Hermelin en escabeche con ajo y el embutido checo con vinagre.

[Como se ve, los checos son de sabores fuertes. No es raro encontrar muchos platos acompañados de vinagre, cebolletas o largas guindillas. Estos sabores, evidentemente, pegan a la perfección con las cervezas Svetlý]

En Josefov, el barrio judío, visitamos la hospoda U Rudolfina, donde además comimos pato con los famosos dumplings -migas de pan gomosas- y cebolla. La cerveza (solo rubia Pilsner Urquell tanková), eso sí, nos dejó un poco insatisfechos.

En Staré Mesto -la ciudad vieja- conseguimos (al segundo intento, porque no abren por la mañana) visitar U Zlatého Tygra, archiconocido por turistas por ser el lugar que visitó Bill Clinton en busca de una cervecería auténtica checa. La cosa allá funciona de la siguiente manera: te sientas y te ponen una cerveza. No hay preguntas. No hay menos de medio litro. Si lo acabas y miras al camarero sin querer te ponen otro. Y así sucesivamente. La cerveza, tan sólo Urquell tanková, es agradable, pero sin pasarse: hecha para tomarse unos dos litros sin problemas. Así que no fue por la cerveza que recordaremos toda la vida U Zlatého, no. Fue por que allí conocimos el queso de cerveza, plato fundamental de los pivnices checos, que no hemos tardado ni dos días en reproducir en España una vez hemos regresado. Pero eso se contará más adelante.

También en pleno centro y muy cerca de la plaza de Wenceslao (al lado de la única farola cubista del mundo) está U Pinkasú. El lugar es preferentemente turístico, pero sólo si uno se quedan en la terraza. Dentro, uno comparte espacio con los habituales checos. La cerveza (Kozel de barril) no está mal, pero la venden cara. Así que no pedimos nada más.

Y en esas estábamos cuando, a falta de dos días para regresar, quedamos de nuevo con Max.

Pero eso queda para la segunda parte, que este post queda muy largo.

1 En las hospodas se sirve, además de cerveza, comida caliente, de cocina. En las pivnices también hay tapas, pero frías o muy sencillas.
2 Svetlé es la cerveza rubia común en Praga, normalmente entre 12 o 10 grados Balling y bien lupulizada. La Cerné es la cerveza negra, más dulce pero de idéntica graduación. Por cierto, lamento no poder poner todos los acentos como corresponden, pero mi teclado está bastante limitado en ese sentido.
3 La verdad, no anoté los nombres de cerveza ni unas breves notas de cata de cada una. De normal no lo hago, me gusta beber sin más y más si estoy acompañado. Sólo lo hice el último día ¡tras pensar que luego debería escribir acerca de ello!. Así que lo lamento si las descripciones quedan pobres: fueron demasiadas distintas en pocos días.

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23 julio, 2008

Descubierta la fórmula de la cerveza perfecta

Científicos cerveceros austro-húngaros han dado con la fórmula de la cerveza filosofal: el brebaje mítico de los Dioses Normandos, que brotaba en todas las tabernas de Asgaard y con el que se duchaban las valquirias en sus momentos de higiene personal. Según leyendas finlandesas, tal bebida proporciona no sólo vida eterna, sino también melena rubia, ojos azules y una altura considerable. Sin embargo, como efectos secundarios se ha podido apreciar la aparición un apetito y voracidad sexual insaciable.

El hallazgo se ha hecho público cuando uno de los científicos -J.L.P.G.- ha logrado escapar de las instalaciones secretas donde permanecían recluidos, gracias a la superfuerza que le proporcionó la bebida creada. En la versión del huido, un consorcio de malignos hombres de negocios procedentes de Georgetown les mantenían encerrados en busca de la fórmula que les habría de saciar de cerveza el resto de sus días.

Según su historia todavía quedan encerrados en los laboratorios al menos 30 compañeros, entre hombres y mujeres que, habiendo también probado la bebida, ya no tienen ninguna intención de escapar. Amnistía Internacional y Cruz Roja han enviado delegaciones en vano: ninguna ha regresado.


El compromiso de J.L.P.G. con la ciencia ha resultado clave para que éste se haya escapado de la prisión para descubrir a mundo la fórmula de la cerveza perfecta.

"Creo que el universo tiene derecho a conocer este descubrimiento y participar del mismo". Dicho esto, J.L.P.G. ha tomado un trago de la cerveza y ha marchado volando hasta Munich, perdiéndose su rastro en la Selva Negra.

Aqui habia una imagen muy divertida, pero cayó del servidor (y nunca se volvio a saber de ella)

Que aproveche. Y a pasarlo bien.

15 mayo, 2008

Cata de vinos: un cervecero infiltrado

Pues sí amigos. La semana pasada asistí, en buena compañía, a un cursillo de dos días de Iniciación a la cata vinos. Por supuesto, lo hice con la más malévola de las intenciones: aprender todo lo necesario para aplicarlo luego a la cata de cervezas. Por desgracia, en mi ciudad no conozco iniciativas de cata de cerveza en ningún lugar. De todos modos, quedé tan encantado con la experiencia que no dudo volverá a repetirse y me tomaré más a broma mi papel como agente doble.

El curso constaba, en primer lugar una presentación teórica acerca de la historia del vino, su proceso de fabricación y las fases de cata. Luego venía la cata, que fue lo más entretenido, claro. Pero lo primero que me llamó la atención de toda la presentación fue la ausencia de mención alguna a la cerveza. ¿Alguien se imagina un curso de cerveza donde no se nombre la palabra "vino"? ¿No somos los cerveceros un poco quejicas? ¿Tendremos acaso sentimiento de inferioridad, que tenemos que estar recordando constantemente que la cerveza no tiene nada que envidiar al vino?. En fin, planteadas quedan estas divagaciones.


Sobre la historia del vino y su elaboración no hablaré aquí. Que este es un blog de cervezas, leñe.

Pero lo de la cata fue impresionante. Para educar el olfato, el ponente nos propuso un juego. En cadena, cada uno de nosotros tenía que identificar el origen de 20 fragancias distintas, embotelladas en pequeños frascos numerados. Fue una auténtica tortura, para mí y para la mayor parte de compañeros. Pero veamos algunos de mis resultados.

Dije Jabón y era... Piña
Dije Pintura y era... Cuero
Dije Barniz y era... Pimiento verde
Dije Poleo y era... Heno recién cortado

Bueno, así unas 20 botellitas el primer día y unas 13 en el segundo, donde acerté unas cuantas más. Lo curioso es que, una vez te han 'chivado' la respuesta, el olor aparece bajo tu nariz inconfundible. Y lo mismo sucede cuando se trata de acertar con los sabores que se perciben en un copa.

La cata fue estupenda: 4 vinos el primer día y 5 el segundo. Mientras que el primer día probamos un blanco, un espumoso, un rosado y un tinto, el segundo día catamos 5 tintos distintos. Tal variedad permite identificar los aromas y sabores por comparación y es una experiencia muy enriquecedora. Te permite dejar un poso de vino en la copa y retomarlo más tarde.

Me quedó claro que lo realmente difícil es poseer una buena memoria olfativa y gustativa. Identificar algunos de los muchos olores que se perciben es como localizar una punta de hilo en una madeja enmarañada y tirar de ella. Para ello no sólo se necesita tener buena vista, sino también saber dónde y qué es lo que hay que buscar. Comprendiendo las fases de elaboración del vino podemos estar mucho más atentos y buscar el sabor de la fermentación láctica, la astringencia de los taninos o el tostado de las diferentes maderas, por poner algunos sólo ejemplos.

Aprendimos además cómo la intensidad y fragancia de los aromas evoluciona en la copa durante el tiempo que dura la cata. Y comprobamos cómo muchos vinos desarrollan sabores distintos a medida que se calientan o se les oxigena. No había mareado tantos vinos en la vida. Y la verdad es que la experiencia se nos quedó corta.

Muchas de estas prácticas (que no todas) se pueden aplicar a la cerveza. Por supuesto, los olores primarios y derivados del proceso de fabricación serán distintos. Por ejemplo, una vino con olor a mantequilla indica que ha tenido un fermentación láctica, y es perfectamente aceptable. En cambio, en la cerveza, la presencia de mantequilla no es agradable e indica un exceso de diacetilo.

Todavía no me atrevo a poner notas de cata de cerveza e este blog: me falta más práctica. Pero poco a poco iré mejorando y algún les sorprendo con alguna entrada de cata.

Y en cuanto al vino, qué les voy a contar. El fin de semana pasado acompañamos la cena con un estupendo blanco valenciano, Pago de Tharsys 2006, de vendimia nocturna1. Le encontré un ligero aroma a fresa y era....
piña tropical!. Necesito más cursitos de estos.

1 Los cerveceros también tenemos estas extravagancias, no se crea usted que no. La cerveza suiza Vollmond se elabora con luna llena y con todo el misterio que acompaña a una etiqueta preciosa. La cerveza en sí me pareció, en cambio bastante insípida e irrelevante.

Como el curso me encantó lo promociono:
Impartido por Verema. (Club de aficionados al vino)
La foto, (como siempre Creative Commons) es de Riebschlager

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08 mayo, 2008

The Session #15: Empezar (tarde) a beber cerveza

No se vayan a creer, ni mucho menos, que este pequeño grupillo de blogs cerveceros que tengo a la derecha es todo lo que hay en la blogosfera breweriana. Ni son todos los que están ni están todos los que son. Los lejanos compañeros anglosajones no sólo tienen blogs cerveceros que tengo pendiente enlazar, sino que además tienen la buena costumbre de acordar un tema al mes para hablar de él. De este modo se exponen distintas visiones sobre el mismo.

Aunque los compañeros hispanohablantes aún no estemos organizados de ese modo, siempre podemos sumarnos a los temas que se proponen desde las islas. Y eso es lo que ha hecho Chela con un magnífico post (y el Filósofo Cervecero ha hecho otro tanto). Y yo he decidido hacer lo mismo y sumarme al tema: relatar cómo empezó mi gusto por la cerveza. Aunque me temo que mis inicios son menos prosaicos y más comunes. Tardíamente, pero allá va.

Por cierto, esta entrada tiene banda sonora nostalgiota.
boomp3.com


Empecé a tomar cerveza... cuando se tiene que empezar a tomar cerveza, supongo. Al llegar al instituto. Al principio cuando se salía, en las primeras cenas con los compañeros, con unos 15 años. Entonces la edad mínima para beber cerveza eran 16 años, así que no era raro comprar cerveza con esa edad, ni siquiera en los supermercados. También se podía comprar alcohol después de las 10. Y beber en la calle no estaba prohibido, que supiéramos. Con todos estos ingredientes, se puede entender que soy un producto del botellón.

El Carmen, centro histórico de la ciudad de Valencia había perdido gran parte de la marginalidad que lo acosaba, gracias a la rehabilitación de los bajos y la apertura de decenas de restaurantes y pubs, que lo convirtieron en la zona de ocio más atrayente: ciertas calles estaban saturadas por la pijería urbanita y otras a reventar de jóvenes desarrapados. Estos se dedicaban a beber, tocar el djembe, fumar, beber otra vez y hacer malabares en las plazas. Yo estaba entre estos últimos. Las noches de Valencia en el Carmen eran una especie de bacanal estruendosa, divertidísima. Hoy en día no entiendo cómo los vecinos no nos asesinaron cualquier noche.

Pero me estoy desviando. Eso de beber litrona no era descubrir la cerveza. Realmente descubrí La Cerveza, con mayúsculas, en un pub de cuyo nombre no quiero acordarme, cercano al instituto. Los viernes por la tarde, a la salida, nos metíamos en él y no salíamos hasta la hora de cenar, casi siempre para quedar una hora después. El pub tenía una amplia carta de cervezas, de entre las cuales, un día cualquiera, me llamó la atención una Belle-Vue, cerveza de frambuesa.

Recuerdo además que la pedimos a medias, porque ni antes ni ahora estaban baratas las cervezas de importación y menos en ese pub, de cuyo nombre no quiero acordarme. La cerveza tenía un tapón de corcho (¡una cerveza con tapón de corcho!) y me pareció tan maravilloso que existieran cervezas TAN raras que decidí probar, poco a poco, todas las cervezas del pub. Además, creo que fue ese día cuando empecé a coleccionar etiquetas. Como la cerveza la habíamos pagado entre dos, nos echamos la suerte de su pertenencia. Y no tuve suerte: me tocó la parte trasera de la misma. Quizá Pinar aún tenga la frontal.

A partir de ahí, todo ha sido buscar nuevas cervezas. Al principio tenía a La Trappe Dubbel como la mejor cerveza del mundo, pero es que aún no había salido del pub. Cuando seguí probando me di cuenta de que eso de la mejor cerveza no existía, que dependía del momento. Resultó que a veces la mejor cerveza era una Hoegaarden. Descubrí la cervecería Comic, de cuyo nombre sí quiero acordarme: no suele pasar más de un més sin que vaya por allí y me tome un chivito de ciervo acompañado de una Gulden Draak.

Desde mi pequeño rincón en el mundo he podido probar cervezas lejanas. Tengo que dar las gracias a muchos amigos que me han traído cervezas y etiquetas finlandesas, chinas, suizas... de muchos sitios donde aún no he estado. Con cada cerveza sigo disfrutando y las novedades siempre me entusiasman. En mi viaje a Bélgica me enamoré de Cantillon y ahora espero el próximo viaje, que sin duda me traerá muchos más placeres: relacionados con la cerveza y no relacionados, que todos son buenos.

Yo me inicié así en la cerveza. No sé como lo harán los nuevos cerveceros. Años después de esas noches de botellón empezaron a regar el suelo de las plazas para impedirlo. Y llegó la ley anti-botellón, que impide beber en la calle, o comprar cerveza (y cualquier otra cosa alcohólica) por la noche. Tampoco se puede beber si eres menor de 18, creo, así que no sé si ahora se despacha alcohol a los chicos del insti con vienen con mochilas. Supongo que sí.

Amantes de la cerveza seguirán apareciendo. Yo espero compartir esta afición con mis amigos y, si algún día tengo hijos, con ellos. Así ellos podrán contar, en el futuro que su padre (un formidable millonario) les inició en el mundillo, apasionante, de la cerveza.

Así sea.



La banda sonora es de Obrint Pas, en uno de sus primeras canciones. Los vi por primera vez en la Alquería del Barbut, a medias alquería y a medias centro social ocupado. La alquería estaba en medio de la huerta que rodea Valencia. Hoy ya no está ni la alquería ni la huerta.

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15 marzo, 2008

Dzhankoye: entre lo judío y lo japonés

Bueno, hoy vamos a hacer una pequeña parada musical entre tanta cerveza, informática y japonés. No porque me haya cansado de la cerveza, no señor (me expulsarían del círculo de blogs cerveceros). Ni del japonés, que he tenido que dejar de estudiar por falta de tiempo. Es que buscando la letra de una canción he decidido compartirla: la letra y la canción.

La música pertenece a The Klezmatics, aunque posiblemente tenga un origen popular. Se trata de música Klezmer, de origen judío, que arraigó con fuerza en los EE.UU. y extendió sus redes al Jazz, Rock y Punk. The Klezmatics realiza en cambio melodías de corte popular y festivo, sobretodo en sus primeros álbumes. Esta canción corresponde al primer álbum Shvaygn=Toyt ('Silencio=Muerte', un lema de la lucha contra el SIDA). La canción en cuestión se llama Dzhankoye y no puedo dejar de escucharla. Es lo más pegadizo que he escuchado desde hace mucho.

¿Se atreven a pulsar a "Seguir Leyendo"?


La canción probablemente proceda de Crimea, donde se ubica Dzhankoy, una ciudad con unos 40000 habitantes (y descendiendo, según la Wikipedia). La letra es un compendio de lo que se puede trabajar en la ciudad siendo judío: una completa absurdidad, vamos. He encontrado la traducción al inglés y al japonés. Y siendo este blog de inspiración nipónfila, lo pongo en cuatro idiomas: yiddish, inglés, japonés y castellano.





Az men fort keyn Sevastopol,
Iz nit vayt fun Simferopol,
Dortn iz a statsye faran.
Ver darf zukhn naye glikn?
S'iz a stantsye an antikl
In Dzhankoye, Dzhan, Dhzan, Dhzan!

Hey zhan, hey Zhankoye
Hey zhanvili, hey Zhankoye
Hey Zhankoye, zhan zhan zhan

Entfert Yidn oyf mayn kashe
Vu'z mayn bruder, vu'z Abrashe?
S'geyt bay im der traktor vi a ban!
Di mume Leye bay der kosilke,
Beyle bay der molotilke,
In Dzhankoye, Dzhan, Dhzan, Dhzan

Ver zogt az Yidn kenen nor handlen,
Esn fete yoykh mit mandlen,
Nor nit zayn keyn arbetsman?
Dos kenen zogn nor di somin.
Yidn, shpayt zey on ni ponim!
Tut a kuk oyf Dzhan, Dzhan, Dzhan!
When you go to Sevastopol
Not too far from Simferopol
There's a little depot there
Why seek your luck elsewhere?
It's a special kind of depot.
In Zhankoye, zhan zhan zhan

Hey zhan, hey Zhankoye
Hey zhanvili, hey Zhankoye
Hey Zhankoye, zhan zhan zham

Jews, answer my question
Where's my brother Abrasha?
He who rides his tractor like a train
Aunt Leah is at the mower
Bella is working the thresher
In Zhankoye...

Who says that Jews can only be traders
And eat fat soup with soup nuts
But cannot be workingmen?
Only our enemies can say that -
Jews, let's spit right in their faces,
Simply look at zhan, zhan, zhan
セバストポリへ行く途中、
シンフェロポリからそう遠くないところ、
そこには駅がある。
誰が新しい幸運を探す必要があるのか?
それは駅であり、見事なものだ。
ジャンコイェで、ジャン、ジャン、ジャン!

ユダヤ人よ、私の問いに答えよ
私の兄弟、アブラシェはどこだ?
彼なら列車のようなトラクターのところだよ!
レイェおばさんは刈り取り機のところ、
ベイレは脱穀機のところ、
ジャンコイェで、ジャン、ジャン、ジャン!

ユダヤ人には商売しかできないと誰が言ったのだ、
脂っこいスープに菓子パンばかり食べていると誰が言ったのだ、
肉体労働者にはなれないと誰がいったのだ?
そんなことを言うのは敵だけだ。
ユダヤ人よ、そいつらの顔には唾をはけ!
ジャンコイェを見てみろ、ジャン、ジャン、ジャン!
Cuando viajas a Sebastopol
No demasiado lejos de Simferopol
Hay una pequeña estación allá
¿Por qué probar suerte en cualquier otro sitio?
Es una pequeña estación especial.
En Zhankoye, zhan zhan zhan

Hey zhan, hey Zhankoye
Hey zhanvili, hey Zhankoye
Hey Zhankoye, zhan zhan zhan

Judios, contestad mi pregunta
Dónde está mi hermano Abrasha?
Él que monta un tractor como un tren
La tía Leah corta el césped
Bella trabaja con la trilladora
En Zhankoye...

¿Quien dice que los judíos sólo pueden ser comerciantes
y comer sopas espesas de nueces
pero no ser currantes?
Sólo nuestros enemigos pueden decirlo -
Judíos, escupamos en sus caras,
Ved si no zhan, zhan, zhan

Bueno, evidentemente mi traducción se basa en la inglesa , así que su bondad es igual o menor que la misma. La canción, eso sí es universal, suena así.
boomp3.com

Y otro ejemplo del tipo de música que hacen y que me gusta a mí:
boomp3.com

Espero que las disfruten y me disculpen la falta de tiempo.

PD: He encontrado otra versión, ésta a cargo de The Kharkov Klezmer Band

The Kharkov Klezmer BandDzhankoye

Wikipedia: Dzhankoy
Letras de zemerl.com y Asahi-net.or.jp

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03 diciembre, 2007

¡Ingreso en Curioso Pero de Cine!

¡He ganado el concurso CPC!. Bueno, yo y otros 6 compañeros, puesto que los administradores de Curioso Pero de Cine han decidido tirar la casa por la venta y ampliar la nómina. De lo cual me alegro un montón.

Porque el premio (además de una película) es participar en el blog. Y seguro que escribir un blog colaborativo tiene que ser divertido (y no exige tanto tiempo). Además aprenderé un montón de cine, porque:

a) El resto de los colaboradores saben un montón... y
b) Yo soy muy competitivo y querré saber más que ellos.

El resto de ganadores son: Mayor Reissman, Mr_Guybrush, Jess, Kamarada Danielov y Redrum. Y creo que falta uno... que supongo desvelarán pronto. Felicidades a todos.


Mi relación con el cine no es que sea muy de allá, que digamos. Cuando tengo tiempo libre me gusta bajar al videoclub y alquilar algunas pelis. A veces me da por las de mamporros y tiros y a veces por los clásicos. Entre las de mamporros me gustan las de espadas y las de tiros. Y entre los clásicos, cine antiguo de samurais y westerns.

Bueno, también veo otras películas. Las que me obliga mi novia.

No conozco a nadie que no le guste el cine. Luego preguntas ¿y ves muchas películas? y te responden que no. Pues como yo, amigo. Saber de cine debe ser la pasión insatisfecha de media humanidad. Lo bueno de blogs como CPC es que además de dar ganas de leerlos, dan ganas de ver las películas que se comentan. Vamos, que transmiten ganas de aprender. Es buen no saberlo todo, y menos aún dar esa impresión. Por eso creo que lo voy a hacer tan bien, porque no tengo ni idea de cine. Supongo que el jurado, compuesto por Petisuis y Gato Cuántico (y quizá más) lo habrá tenido en cuenta.

Así que, con la mejor de las intenciones, intentaré ver más películas, entender por qué me (dis)gustan, aprender a expresarlo correctamente sobre el papel e intentar transmitir a todos los lectores de CPC lo bien, mal o regular que me lo he pasado. Creo que es ese el espíritu de CPC y, si no lo es, me temo que sus administradores van apañados conmigo.

Pues ya saben, en CPC también escribe Delirium. No se corten y vayan allá a discutir todo lo que escriba. LUCES... CÁMARA... Y ACCIÓN!

...o era "luces, cámara, activos"?

Vaya usted a saber.

11 noviembre, 2007

Visión de Visiones de España

Sir Archer Huntington nació en 1870. Hijo de un industrial ferroviario, heredó una de las mayores fortuna de los Estados Unidos. Apasionado de la cultura española, decidió convertirse en estudioso hispanista y mecenas de su cultura. Aprendió castellano y árabe (que consideraba necesario para entender la cultura española) y viajó a España durante 1890, adquiriendo obras de arte y artesanía que formarían parte de su mayor proyecto: la creación de la Hispanic Society of America en 1904. Actualmente esta sociedad cuenta con obras de El Greco, Ribera, Velazquez, Zurbarán y con más de 250000 libros (entre ellos primeras ediciones de El Qujote y Tirant Lo Blanch) junto con otros muchos valiosos manuscritos.

Huntington se enamoró de la pintura de Sorolla en una exposición en Londres. Tras un primer encargo con el que inauguró una exposición en 1909 (que fué un éxito y reportó grandes beneficios al pintor) Huntington acordó con Sorolla la decoración de la biblioteca de la Hispanic Society. Aunque en un principio se pensó en una reconstrucción de la historia de España, Sorolla propuso captar instantes que reflejaran la vida en este país, tarea en la cual él era experto. Tras casi 10 años de trabajo, en 1923 los lienzos por fin colgaron en la que sería la sala Sorolla. Y hoy, convenientemente restaurados, se exponen por primera vez en España.

Y esa exposición fui a ver ayer.


Para realizar su tarea, Sorolla viajó por diversos lugares de España, empapándose de las costumbres y fiestas tradicionales de cada zona. Su idea no era sólo reflejar escenas más o menos realistas, sino transmitir parte de la esencia y carácter de los españoles. Su cultura, modo de vida. El resultado fueron catorce cuadros (uno de ellos compuesto hasta por 7 lienzos) monumentales. Sorolla tomó este encargo como una verdadera misión viajando y trabajando los siguientes años hasta la extenuación. Aunque recibiría 150000 dólares por ellos, ya era suficientemente rico para poder pasar en paz sus últimos años. En lugar de ello el trabajo posiblemente aceleró su muerte, sufriendo una hemiplejia en 1920 y muriendo antes de que pudiese ser inaugurada su mayor obra.

Los cuadros no representan exactamente la realidad, puesto que Sorolla toma fragmentos de distintos pueblos, trajes típicos, paisajes y vistas para componer el cuadro. En total hay 14, que representan distintas partes de España: Castilla (en mayúscula pues es el más grande de todos), Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia, Elche, Sevilla, Andalucía, Extremadura, Ayamonte, Galicia y Guipúzcoa. Un trabajo descomunal que sólo podía detener su edad. Pintando El Encierro (27 m2) se queja a su mujer: "Lo que sudé, subir y bajar cada vez que debo dar una pincelada, me dejó desecho, así que rabio si no trabajo... y trabajo reventándome, ¡es la vejez!".

Es una lástima que yo no sepa de arte, porque en ese caso hablaría de la luz de los cuadros, de la composición, del movimiento que transmiten y qué lo produce, de las técnicas que empleaba y sus estudios. O de cómo se ha realizado la restauración. Pero más lástima y pena da que quien lo tuviese que explicar durante la visita supiese todavía menos.

Y es que produce vergüenza ajena escuchar en boca del guía cosas como: "por eso este cuadro es impresionista, porque es como que impresiona". Cosa que volvió repitió para asombro de los asistentes y gloria del asombrismo. O "Sorolla dibujaba pintando". O simplemente no saberse expresar sin utilizar constantemente las muletillas "o sea" y "como que". En un arranque de mnemotecnia, la guía sugirió que es una buena idea pensar en Hamilton, el piloto, para acordarse del nombre "Huntington". Eso fue todo lo que dijo del mecenas hispanista. Evidentemente aquella persona no sólo no había cursado Historia del Arte o Bellas Artes, sino que apostar a que había leído dos veces las hojas sobre la exposición era jugársela demasiado.

La gente, que tonta no es, acabó realmente indignada, más cuando en el cuadro correspondiente a Valencia, la guía no conocía ni el motivo representado, ni de dónde eran las banderas. Ella se excusó arguyendo que, o sea, a ella le habían contado como que eso y que le parecía bien que le dijeran en verdad lo que era. Pues magnífico.

Situémonos. Cuando se puso en marcha el sistema de reserva de entradas por Internet, apenas bastaron unos pocos días para que absolutamente todas quedaran reservadas hasta fin año. Por lo que sé, el día 19, que se abre de nuevo la reserva de entradas hasta Marzo, sucederá lo mismo. Al inaugurar la exposición se celebró una jornada nocturna de puertas abiertas. Las personas que hicieron cola desde la 11 de noche frente a la puerta entraron pasadas las 3 de la madrugada. A las 5 de la madrugada todavía había cola. Creo que es evidente que existe gente interesada en la cultura... y que nos merecemos un poquito más.

Entiendo, y hay que felicitar por ello, que Bancaja ha hecho un gran trabajo al conseguir que las obras viajen por primera vez a España. Que es una grandiosa idea que la entrada sea libre (aunque España debería tomar nota de países vecinos y permitir entrada gratuita a los museos a sus ciudadanos). Que es maravilloso que se pueda reservar entrada por teléfono o Internet. Y también disponer de guía en la visita. Lo que no entiendo es por qué las cosas no se acaban de hacer bien y se contrata a estudiantes de Arte para realizar este trabajo, muchos de los cuales estarían encantados de explicar la obras incluso sin cobrar un duro, para mayor alegría de Bancaja.

Me pregunto si los Principes en su visita a la exposición también dispusieron de esta brillante guía. Tras ella, la Princesa Letizia sólo acertó a desear que los cuadros estuviesen en España. Considerando todo lo que sabía la guía sobre la labor de Archer Huntington... es de suponer que sí.

Acudan a la exposición si les cae cerca, pues a partir de Abril viajará por España. Es magnífica. Sólo les deseo que no sufran los mismo guías.

Revista monográfica de la exposición Sorolla, Visión de España (2€)
Imagen tomada de aquí

21 octubre, 2007

Paisajes de Bélgica

En mi viaje a Bélgica no todo fueron cervezas, no señor. También visité ciudades y vi museos. No sólo de cerveza, se entiende. Sería difícil quedarse con sólo una ciudad de las visitadas: Bruselas, Gante, Amberes y Brujas. Por eso no lo haré. Diré simplemente que me gustó especialmente Bruselas, que todos mis conocidos describían como una ciudad gris y triste. Me esperaba algo así como un lugar lúgubre de perpetuas lluvias.

Y no fue así. Es cierto que no es una ciudad turística. Si nos movemos un poco de la Grande Place y salimos más lejos del Manneken Piss apenas hallaremos turismo (excepto en el Atomium, situado en las afueras). Pero eso no quita que tenga edificios preciosos. Y saliendo fuera del mapa que regalan en la oficina de turismo y caminando arreu podemos encontrar agradables sorpresas, como la plaza de Colignon.

En este post exclusivamente de fotos vemos un poquito del arte urbano de (algunas de) las ciudades belgas.

¿Alguna cosa curiosa de Bruselas?. Bueno, la plaza de España, con su Quijote y Sancho encaminándose hacia la famosa torre del Hotel de la Ville. Plaza de España que coincide con la plaza Marsupilami, dándole un aire de entrañable patriotismo. También había una plaza dedicada a los libertadores de los tiranos españoles, enfrente de la iglesia de Notre-Dame du Sablons1, una joya en miniatura. Por cierto, para los que les guste visitar iglesias -como es mi caso- un paseo fuera de mapa (del mapa de la oficina de turismo) nos puede llevar a la única iglesia bizantina de Bruselas: la iglesia de Santa María. A mí me gustó mucho.


En cuanto al resto de ciudades, Brujas es un epicentro de turismo, con su aire de pueblo santo. En Brujas cobran hasta por el mapa. Eso sí, es muy bonita, claro. Pero debo reconocer que no vimos mucho. La única visita fue a la fábrica de cerveza.

De Amberes destaca la zona del canal y la estación de trenes. Además tiene un mercadillo enorme (no tanto como el Rastro madrileño pero grande) donde puedes comprar de todo. Algunos vendedores hacen demostraciones de sus productos: limpian alfombras, espejos, cristales, cortan en mil pedazos verduras de todo tipo con fantásticos cuchillos... toda una teletienda en directo. En Amberes también se puede visitar (y visitamos) la casa museo de Rubens, donde se contemplan algunas de sus obras. Otras hay que verlas en la catedral, que es inmensa.

Gante es la ciudad universitaria. Llena de bicis y tranvías, la zona del centro de la ciudad es muy bonita. El castillo museo de los condes de Flandes, por otro lado, es baratísimo (1'20€ para jóvenes) y merece varias veces ese precio. Dispone de una sala de armas impresionante y otra con instrumentos de tortura, acompañados de sus diagramas y explicaciones. Espeluznante. Y, por supuesto, dispone de excelentes vistas a la ciudad, que no espeluznan.

Y nada más: que os gusten las fotos. Notareis que no he puesto ninguna del Manneken Piss. De nada hombre.


1 La primera foto de la página está tomada desde el parque de los libertadores de Bélgica.
Destinaciones sacras. Interesante aunque uno sea ateo.
¡Mapas de las ciudades!
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