Este kanji que hoy les presento se pronuncia SEI al leerlo on-yomi y hoshi si lo leemos a la japonesa (kun-yomi). hoshi significa estrella y es un símbolo sencillo y particularmente bonito.
Explico por qué: los kanjis se componen de radicales, existiendo 214 de estos según la clasificación más extendida. Cada radical es en ocasiones un kanji en sí mismo y guardan cierto significado que a veces se preserva al unirse a otros radicales, mientras que otras veces se difumina.
En este caso, SEI se compone de los radicales de HI 日 -sol- y SEI 生, que tiene muchos significados, aunque se asocia siempre a la vida, el nacimiento o la existencia. Al situar el sol sobre el kanji de la vida para formar las estrellas obtenemos una bonita manera de expresar algo universal: la necesidad del ser humano de observar los cielos y lo que allí sucede, sabiendo, de algún modo, que su existencia se debe a un oscuro polvo de estrellas formado hace eones. Todo esto puede que no sea así y me lo esté inventando yo, claro. En cualquier caso es una bella forma de acordarse de cómo se escribe "estrella".
Pero es que, además, mientras consultaba el diccionario me di cuenta que los nombres de los planetas en japonés hacen uso de este kanji... y de este modo aprendí el nombre de algunos de los planetas: Marte, el planeta rojo, es llamado por los japoneses KASEI 火星, que no es más que la "estrella" de fuego. Mercurio es la "estrella" del agua SUISEI 水生. Júpiter es MOKUSEI 木星, donde MOKU significa árbol.
Supongo que a estas alturas ya saben dónde quiero a ir a parar...
Venus es llamado de dos maneras: KINSEI 金星 (planeta metálico) y también MYOUJOU1 明星. En este caso el primer kanji significa mañana o amanecer, lo cual prueba que somos, al menos, igual de observadores que los japoneses (o chinos) porque... ¿acaso no llamamos también nosotros a este planeta, el primero en aparecer por el cielo lucero del alba?. Y ya por último, Saturno es la estrella de la tierra: DOSEI 土星.
Por último, porque, como habrán observado, atentos lectores, si sumamos al Sol y la Luna, hemos completado el repaso a los días de la semana. Tampoco era muy difícil de adivinar tras haber leído el título del post.
Efectivamente, como nosotros, los japoneses2 también emplearon los astros para denominar los días de la semana. La semana de siete días se debe, con gran seguridad, a la división del ciclo lunar de 28 días en cuatro partes iguales de 7 días. Y los cuerpos celestes (más) móviles visibles en el firmamento eran Sol, Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno, aquí y en Japón. Así que, con alguna intromisión del cristianismo/judaísmo, estas esferas han dado lugar al Domingo (sunday), Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado saturday.
¿Y cómo se dicen estos días en Japonés?. Pues con los mismos kanjis antes vistos, sólo que eliminando el sufijo de "estrella" y añadiendo el de "día de la semana" -YOUBI. Repasemos:
Lunes: getsuyoubi 月曜日 ('getsu' o 'gatsu' significa Luna), Martes: kayoubi 火曜日, Miércoles: suiyoubi 水曜日, Jueves: mokuyoubi 木曜日, Viernes: kinyoubi 金曜日, Sábado: doyoubi 土曜日 y Domingo: nichiyoubi 日曜日.
Más misterioso es el porqué de la coincidencia en la ordenación. Porque, vale, puede ser natural relacionar los astros con los días3... pero ¿por qué, por ejemplo, el Martes está entre el Lunes y el Miércoles en la semana japonesa y europea?. En Japón, por ejemplo, podríamos decir que tras el getsuyoubi viene mokuyoubi y que su lugar lo ocupa el kayoubi. No pasaría nada: seguirían fabricando Wiis. ¿De qué manera se sigue la ordenación de los días de la posición de los planetas?.
La coincidencia se debe a razones históricas. Esto es: el origen de la ordenación es único y ésta se ha transmitido entre culturas hasta extenderse. En torno al año 800 DC y probablemente desde China llegó la semana 'occidental', que relacionaba los planetas con los días de un modo concreto. Esta semana sólo se adoptó oficialmente en Japón en el año 1873, año en el que se introdujo el calendario gregoriano. Fue durante esa época (Era Meiji 明治時代) cuando Japón abrió sus fronteras a occidente y se 'modernizó'. Por llamarlo de algún modo, vamos.
El origen de la ordenación no está muy claro. En la Wikipedia encuentro una posible razón. Según la misma, de origen sumerio, hay que considerar una secuencia especial de los astros en función de su distancia a la Tierra tal y como se suponía en la antigüedad. Asignando consecutivamente una hora del día a cada astro según ese orden y considerando días de 24 horas, surge que la primera hora de cada día corresponde a un astro distinto, resultando la ordenación de estos en la de los días de la semana. Ésta secuencia de planetas es la que se trasladó como días de la semana a los pueblos del Mediterráneo por un lado y a los indios y chinos por otro, quienes la llevarían a Japón.
Hubiese sido más extraño descubrir que este arbitrario sistema fue aplicado independientemente y de la misma forma en lugares distintos, obteniendo idéntica ordenación. Aunque, al fin y al cabo, los humanos tenemos la facultad y necesidad de observar la realidad y someterla a reglas y mediciones. Es la única manera de predecir lluvias, calcular los periodos de siembra, de sobrevivir, a fin al cabo. Y en ese contexto es agradable contemplar el kanji SEI y admirarse de la facultad que tenemos para contemplar el firmamento y acabar comprendiendo las estrellas.
Ahí quería llegar.
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