Heineken no mezcla bien con religión
...si atendemos a las últimas noticias que corren por la red.
La cosa tiene su enjundia, y mucha tontería. Todo empieza cuando el Gran Wyoming, presentador irreverente y provocador (lo digo con admiración) le dio por hacer algunos montajes en su programa de La Sexta, El Intermedio, con la imagen de la Virgen del Rocío (u otra). Los montajes tienen su gracia, creo yo, pero supongo que a alguien molestarán, porque hoy en día resulta difícil no encabronarse por cualquier cosa, tan expuestos estamos a variados y luminosos estímulos. En 'El Intermedio' se lo pasan bien encabronando a todo tipo de colectivos. Desde defensores de los animales (por aparecer un borriquillo en el programa) hasta fanáticos futboleros patrios (por apoyar a Portugal en la Eurocopa). Pues bueno.
A la cosa se sumó Jordi Évole, que se hace llamar El Follonero, con un programa, también en la misma cadena, llamado Salvados por la Iglesia. En mi opinión el programa era bastante blanco y podría haber dado mucha más caña. Contradicciones la Iglesia tiene unas cuantas, no siendo la menor de ellas vestir a una palestina pobre, mujer de un humilde carpintero, de oro y plata para sacarla a pasear bajo caros bordados y con nombres distintos (como bien hizo notar Wyoming). Pero bueno, esa es mi opinión y no faltará quien me llame imbécil. ¿Qué tiene que ver esto con la cerveza, que es lo que de verdad importa?. En realidad nada porque lo que sigue es para mear y no echar gota.
Ante lo que muchos consideraron un tremebundo ataque contra la religión de los españoles (o la mayoría de ellos), una asociación, Hazte Oir, destacada en Internet por su activismo contra la política del Gobierno de Zapatero decidió lanzar una campaña de presión dirigida a las firmas que se anuncian en La Sexta. Todo muy normal, porque cosas de estas hacen los unos y los otros. Digo yo que si apreciaban delito o injurias en los programas de La Sexta podrían haber ido a los tribunales, como por ejemplo ha hecho Gallardón contra Federico Jiménez Losantos. O el doctor Montes contra Federico Jiménez Losantos. O el comisario Rodolfo Ruiz contra Federico Jimenez Losantos.
Pero quizá no vean tan claro que vayan a ganar o quizá no deseen saturar los ya saturados Juzgados españoles, por el bien de España. Así que se apuntan a pedir la retirada de la publicidad de grandes comerciales en la cadena de televisión anticlerical. Me parece bien. Y algunas de ellas ceden, o lo consideran justo y de recibo, o buscaban una excusa para no anunciarse en una cadena con baja audiencia, o consideran que por un tiempo ganarán la amistad de quienes frecuentan Hazte Oir... y deciden retirar los anuncios. Esos son El Corte Inglés, Seguros Ocaso, Fujitsu y Heineken.
Empieza el efecto boladenievevirtual, que de todos los atmosféricos suele ser el mas tonto. La plataforma Pezones Blancos (parodia de los conspiranoicos Peones Negros) contraataca, apoyada por la Federación Internacional de Ateos e inicia una campaña de presión a las marcas que han decidido no emitir en La Sexta. La campaña incluye el envío de misivas y la amenaza de boicot. Exactamente igual que la de Hazte Oir. Los de Hazte Oir replican con un comunicado donde 'denuncian' (de verdad no denuncia nadie, no sea que luego tenga que pagar multa y costas) la actitud de Pezones Blancos e insinuan que dan mucho miedo, porque no se sabe quien estará detrás de ellos (detrás de los Pezones Blancos, entiendo).
Y como esto se empieza a poner surrealista, vayamos a lo que nos interesa. Ignoro a qué directivo se le ocurrió dejar de anunciar Heineken en La Sexta, pero apuesto a que era holandés, porque no sabe en qué berenjenal se ha metido. Posiblemente no sepa ni lo que es meterse en un berenjenal. Toda esta historia ha sido narrada en directo desde meneame.net, que me juego un pie mueve más gente que la plataforma cívica de los que se hacen oir. Así que no estoy seguro de que, si la maniobra era táctica, les haya salido muy bien la cosa.
Pero yo no soy un gran directivo, porque si lo fuera estaría escribiendo un blog de cómo es la vida del rico y ofrecería consejos financieros condescendientes y humillantes1. Es posible que gracias a esta estrategia Heineken (y su filial Cruzcampo) sea elevada a los más altos altares del Rocío de por vida, donde la cerveza, por sus cualidades nutritivas (y embriagadoras) es el complemento ideal del peregrino exaltado. Quien sabe.
En cualquier caso, como la cantidad de tonterías elevadas a la consideración de intolerables ataques contra colectivos sacrosantos crece, el tiempo de vida y exposición de las mismas disminuye. Es la Ley de Harold-Flitch, que me acabo de inventar. Mañana tendremos a otro colectivo agraviado y la Red de redes, que amplifica todo lo que toca, le servirá de plataforma.
Y yo, que soy ateo, espectador de la Sexta y cervecero de pro, tercio y sentencio en este barullo, poniendo punto y final. No pienso beber más cervezas de Heineken. Y no por nada de lo anteriormente expuesto ni enlazado. Sino porque está mala, qué narices.
Lo dicho, que no pega cerveza y religión. Excepto en los monasterios belgas.
Actualización: la foto del templete de la Cruz del Campo que utilicé para el primer post no era, como yo creía Creative Commons. Pido perdón a su autor por no haberle pedido permiso para usarla. El material actual sí que está clasificado como Creative Commons y por tanto me parece que tiene más derecho a estar aquí.
Estos piensan asá
Foto del templete de la Cruz del Campo (Sevilla) (Creative Commons)
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