La Ronda #5: El país con las mejores cervezas
Esta Ronda casi me pilla. Me disculpen si es un poco más corta de lo que es habitual, pero no me llega el tiempo para más.
Este mes nos propone Carls que nos mojemos y que opinemos acerca de cuál es el país cervecero por excelencia: el país que fabrica mejores cervezas. Por supuesto, Carls sabe que tal país no existe, ya que difícilmente podríamos llegar a un acuerdo los habitantes de la Tierra para mesurar de forma objetiva la calidad de todas las cervezas de todos los países. Se asume que lo que nos pregunta es por nuestras preferencias en relación a determinados estilos, o por nuestras inclinaciones románticas hacia la cerveza de algún país.
Aun así, no resulta fácil responder a lo primero, más que nada porque a medida que voy probando cervezas descubro que me gustan cada vez más y más variados estilos, de muy diversos países. Es algo natural, como lo es que dependiendo del momento consideres mejores unas cervezas u otras. Esto es, que no hay mejores cervezas sin momentos para ellas.
Y ahora dejaré de decir obviedades.
De una forma romántica, considero que el país que fabrica las mejores cervezas es Bélgica. Y no porque fabrique las mejores cervezas. Los motivos son otros:
Las primeras cervezas de calidad que tomé fueron belgas. Aprendí a amar las cervezas belgas en primer lugar, desde el día en que me sirvieron una Belle-Vue frambuesa y me dije 'pero, ¿qué es esto con tapón de corcho?'. Mi horizonte cervecero se desplazó cientos de kilómetros. Concretamente, los necesarios para llegar a Bélgica. Guardo todavía esa etiqueta de cerveza en mi modesta colección.
El segundo motivo tiene que ver con mi viaje a Bélgica y es que jamás he visto país (de los pocos visitados) que tenga en tan alta estima esta bebida. En Bélgica la cerveza es un tesoro nacional, el producto identificativo por excelencia y una bandera de la gastronomía. Los turistas compran cervezas (caras) en las tiendas de souvenirs, lo cual no creo que suceda en ningún otro país. He estado en otros países cerveceros por excelencia, R. Checa y Alemania, y la cerveza se vive de otra forma.
No de una forma peor, ni mejor. Yo diría que la cerveza se integra en el paisaje alemán y checo con mayor naturalidad, sin darle demasiada importancia (pese a la gran calidad de sus cervezas) y que sin ese fondo el cuadro quedaría vacío. En Bélgica (sólo visité las grandes ciudades) lo que vi fue un bodegón. Un bodegón con una cerveza en medio.
Creo que en el Reino Unido la cerveza tiene un papel más parecido al descrito para Alemania y R. Checa. No lo sé, porque en mi estancia de un mes en Irlanda apenas pasé de tomar Guiness y Beamish en los pubs. Yo entonces no era un borrachín1. Desearía, como Catador, poder elegir a RU. como país cervecero, porque eso significaría que sé mucho más acerca de sus brebajes. Por desgracia, la mayor parte de las cervezas de esa región que he probado desaparecen del paladar tan rápido como de mi memoria.Por último, comentar que quizá haya probado más cervezas alemanas que belgas. Lo curioso es que no considero que la calidad media de la cerveza alemana sea en absoluto de un alto nivel (lo que sí me atrevería a asegurar de Chequia o Bélgica). En un supermercado alemán cualquiera uno puede encontrar al menos 50 cervezas Lager, Helle, Kristall... y la mayoría de ellas son cervezas del montón. Otra cosa es que vayas a una tienda especializada en bebidas, donde encuentras no 50, sino 150, y mayor cantidad de cervezas de calidad. Pero vamos, que cuando visité Alemania (en una par de ocasiones) quedé más impresionado por la cantidad (y precio) que por la calidad. Tengo unas cuantas fotos graciosas que ponen de relieve la cantidad de cervezas alemanas que se pueden tomar.
Dejando a un lado el tema emocional y apreciativo, la cerveza belga 'tipo' (por decir algo) me gusta. Me gustan las Dubbel dulces y maltosas y también las más secas Trippel. También las cervezas blancas de trigo, aunque en este apartado las checas van a la par. No tengo ningún problema con las cervezas más amargas y de menor contenido alcohólico: vienen muy bien para el aperitivo de la tarde. Pero si por la noche salgo a una cervecería, prefiero una o dos belgas de abadía.
En fin, que para gustos cervezas. Y países. Y culturas cerveceras. Y música en los baretos. Y posavasos, medidas, tapas...
Por cierto, que me encanta cómo ha planteado el mismo tema el filósofo cervecero. Reproduzco para los no enterados:
Llegás a una cuidad que no conocés y después de registrarte en un hotel, o bajarte del tren, lo que sea, vas al primer bar que te encontras para tomar una cerveza. ¿En qué país o países vas a tener más seguridad de encontrar una buena cerveza?
¡A viajar!
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