19 octubre, 2008

Me llaman borrachín

Ésta es una breve reflexión cervecera...

Pues sí, me llaman borrachín. Y no es porque yo beba mucho la verdad. Aparte de las cervezas sólo de vez en cuando me gusta tomar algún combinado de ginebra, vodka o tequila. Tampoco bebo hasta emborracharme, aunque coger la chispa me cuesta poco, habida cuenta de mi escaso volumen. Pero vamos, que coger una turca de esas memorables, o mejor aún, obliteradas, hace muchos años que no la cojo. Incluso con las chispillas actuales yo soy más de dormirme que de borrachinear por ahí.

¿Por qué entonces me llaman borrachín? (no es que me lo digan todos los días, pero ya se ha repetido más de una vez). Pues porque me gusta probar cervezas... cosa que mucha gente de por aquí no entiende. Y es que, si por tomar muchas cervezas entiendes liarte a beber quintos de Mahou en un bareto o pubeto -lease pafeto-, es normal que cuando te venga un chaval que diga que ayer probó 10 cervezas bávaras de medio litro, le mires como se mira a un marciano y digas... "borrachin".


En ocasiones, el tono con el que se pronuncia la palabra es casi misericordioso, lo cual me hace todavía más gracia, porque yo también compadezco a quien me lo dice.

Sin embargo, en la mayor parte de casos se dice sencillamente por decir, porque no encuentran otra manera de decir que no saben de qué manera catalogar a un tío que suele quedar con los amigos para probar cervezas, en casa, sin más.

No soy el único al que le pasa. Le pasa también a mi compañera y posiblemente con mayor frecuencia que a mí. Porque, por más igualdad que consignemos en las leyes, la realidad es terca, y extraña más que a una chavala joven le preguntes qué hizo anoche y responda que tomarse diez cervezas bávaras. Y seis estadounidenses la semana siguiente. Y visitar las fábricas de cervezas cuando se va de vacaciones. La miran con cara rara. Borrachina.

A veces hago por convencer al interlocutor de que se equivoca. Describo las cervezas que tomo, los platos que quizá acompañaría y los distintos sabores, Con suerte, puedo pasar de borrachín a sibarita cervecero o friki cervecero, según lo apegado que esté mi interlocutor a la carrera informática. No es un gran paso, ni siquiera es útil y no me considero ningún sibarita ni entendido. A mi modesto entender, lo normal no es dedicarse a tomar Mahous en un bar y decir que te gusta la cerveza.

Otras veces ni siquiera me apetece hacer el esfuerzo de explicar nada (no siempre estoy dispuesto a beervangelizar). Les dejo con su comentario en la boca. Las valoraciones de lo normal y extraño para ellos. Las cervezas, en cambio, serán para mí.

Por cierto, ayer tuvimos cena cervecera. Raviolis rellenos de calabaza de primero y salmón con arroz basmati y salsa de tandoori de segundo. Tras la cena nos dedicamos a probar cervezas: empezamos por las belgas Bruegel, Floreffe Dubbel y Kapittel Pater (ésta última me encanta). Luego americanas: Samuel Adams Boston Lager, Liberty Ale, Old Foghorn y Anchor Porter. Hicimos coincidir el postre de chocolate con una Traquair House Ale escocesa.

Pues eso les quería decir. Qué borrachines somos.

¡No conozco a la de la foto!. Fuente original Flickr (Creative Commons, share-alike).

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13 cosillas:

pinar dijo...

Me estaba preguntando durante todo el post quien era la chica esa, hasta que llegué a la explicación final. :-)

Lo de borrachín no tanto, aunque si por el hecho de tomarte una cerveza a mediodía, pero lo de friki cervecero si que me han llamado. No deja de ser curioso, pero que seas aficionado a la cerveza se asociado directamente a al alcohol. No veo que ha nadie que le gusten los vinos le digan lo mismo. Sin embargo difícilmente una cerveza tendrá la cantidad alcohólica de un vino.

Quizás vuelva a las reflexiones cuando no esté tan cerca de la hora de las brujas. Buenas noches y hasta mañana.

Chela dijo...

Jjejejejeje, por qué será que me identifico??? Más de una vez expliqué uno no bebe para emborracharse sino para disfrutar de lo que bebe.Tengo l pequeña pega de que además con lo que disfruto tiene alcohol así que estar alegre y contento, deshinibido o achispado es algo que suele pasar cuando tomo varias. De todas maneras de naturaleza ya soy yo así con lo que muchas veces me han dicho que para que necesitaba beber.Pues eso señores bebo porque me gusta disfrutar de lo que bebo-al igual de con lo que como, hasta límites insospechados. Yo no necesito beber para buscar el efecto de la borrachera como hace la mayoría de los que nos considera borrachos o borrachines porque a las 11 de la mañana nos tomamos una cerveza o un vino en lugar de un café.

Mi padre y yo tenemos la sana costumbre, cuando el tiempo y el trabajo nos lo permite de desayunar lo que llamamos en Asturies " de cazu". Nos reunimos en casa, revolvemos huevos con chorizo, para acompañar unas tapas de jamón serrano y queso, sacamos un paté bueno y lo acompañamos de una botella de vino. Borrachinos?? puede ser, pero felices y contentos.

Tampoco recuerdo un día en que no tome una cerveza, un vino o una botella de sidra. Con moderación o sin ella pero siempre disfrutando y después de acabada mi jornada de trabajo o de estudio y nunca durante. Graciosamente la gente de mi entorno que se escandaliza por ello, por tomar una cerveza a las 11 de la mañana, mientras ellos beben su café o su zumo de rigor, o mucho peor, su COCACOLA- -horrible bebida mucho más contraproducente que cualquier cerveza, vino o sidra, son los mismos que llegados el fin de semana cogen unas borracheras de no te menees tanto la noche de los viernes como la de los sábados, para no recordar nada de ello a la mañana siguiente jejejeje

De todos modos yo no me justifico, bebo porque me sale de los cojones, pero siempre con sentido.Sentido en mi caso es beber lo que me gusta, repito, para disfrutar de ello, no para aparentar ser quien no soy, por modas o por snobismos.

Y hablando de snobismos, yo no creo en sibaritismos, aunque si en evoluciones del gusto.Es por ello que tomar "mahous" en un bar sea para mi tan válido como tomar una cerveza belga diseccionando sus sabores, tampoco vamos ahora a negar evidencias. Todo acto que implique tomar cerveza para mi es más que respetable, bien es verdad que los gustos y la poca variedad e incluso exigencia es algo que nos afecta a todos pero para solucionarlo hay que educar en valores cerveceros más que crear élites aisladas de sibaritismo cervecero.


Tanto La cena como las cervezas que tomastéis me parecen geniales. Traquair es una excelente cerveza, algo totalmente inesperado en el panorama británico dentro del cual las wee heavies escocesas y las scotch ales son las grandes desconocidas. El maestro cervecero no es el tipo más amable del mundo pero el enclave, esa casa del siglo XVII, y la cervecera en sí-con una bodega antigua muy peculiar, merecen una visita. Y una cosa curiosa, es Escocia no son cervezas para nada caras, dentro del nível que creo que tienen.


Pinar, discrepo contigo acerca del alcohol en las cervezas en relación con el vino jejejeje echa un vistazo al mundo belga y verás que muchas tienen tango alcohol como un buen vino. Ahora bien entre unas y otro, a este nível me quedo con el último jhejejejej

Haya Salud

Catador dijo...

Otro que se siente identificado por aquí....

Lúpulo Feroz dijo...

Una cata envidiable, Delirium. ¡Qué envidia!

En un libro del genial e irónico Terry Pratchett aparecía un comentario que me dió que pensar.
El protagonista del relato era un pobre policía que por cuestiones del destino ascendía hasta encontrarse con un título nobiliario y la comandancia de la Guardia. El hombre, no sin cierta sorna, comentaba con un amigo que con su cambio de estatus también había ascendido en el tratamiento que le daban a su afición a la bebida. Cuando era pobre, era un borrachín. Ahora que es rico, ha ascendido a alcohólico.

Recuerdo en una entrada al blog de la Caac lo que decía Chela sobre el beber para emborracharse, que es lo contrario que nosotros hacemos. Nos gusta beber cerveza. "La borrachera es un efecto secundario" (Chela dixit)

Un saludo

Delirium dijo...

Ya imaginaba yo que en estos foros hallaría comprensión...

Chela, lo de las Mahous no lo decía porque me parezca mal, quizá el texto se preste a confusión. Lo que digo es que, para poder decir que te gusta la cerveza, hace falta estar dispuesto a probar más de lo que estamos acostumbrados. Hay muchísima gente (de hecho, la mayoría) que apenas varía los lugares donde va y que casi nunca prueba distintas cervezas.

En fin, es como decir que te gustan los italianos y pedir siempre pizza cuatro estaciones.

La cata nos salió bien. Aunque la mayoría de las cervezas no las habíamos probado, creo que acertamos con el orden.

Anotada queda la visita a Escocia para cuando se pueda.

Un saludo a todos!

Dueño dijo...

Vengo llegando de un expendio de bebestibles de un pueblito que está por aquí cerca, al que llegué paseando en bicicleta. Bastantes más cervezas que en el expendio de mi barrio. Compré una Weltenburg Dunkel y al momento de comprarla pensé en llegar a la casa y tomarla de inmediato. Sin embargo no estoy con muchas ganas de probar algo alcohólico. Por lo general me da lo mismo si son las 11 de la mañana o la 9 de la noche, pero hay veces en que pienso que sería mejor no sentir los efectos del alcohol en mi cabeza y simplemente poder disfrutar la cerveza sin el efecto secundario del que habla Chela, aunque casi nunca dejo de probar una cerveza por eso....como (de comer) algo para paliar los efectos y vamos tomando...

Salud!

Catador dijo...

El anterior fui yo ah....lamento la traspapelada de nombres pero este mundo de internnet te ofrece la posibilidad de ser varios al mismo tiempo.....y para que no quepa duda, opino lo mismo que Dueño!!

Chela dijo...

Oye Dueño y a como arriendas el departamento porque parece de lujo ya me está apetenciendo cruzar el charco de nuevo jejejejejejeje

Dueño dijo...

Lo lamento, pero no se le arrienda a borrachines!!!! jejejejej

Anónimo dijo...

La cuestión está en saber controlar la cantidad que se bebe. Yo soy un pozo sin fondo, y me bebo cuantas cervezas tenga en frente (sobre todo, y con mayor rapidez, a medida que estas van entrando). El control en lo que se bebe es la clave para tener un recuerdo agradable al día siguiente, ya que (y siento decir que me pasa, no con mucha frecuencia, pero me pasa) beber hasta el punto de perder la visión no trae nada bueno.

El decir "borrachín" yo creo que es algo amable, no se dice con malicia.
Es normal que una persona que jamás ha quedado con amigos para probar cervezas, encuentre esta actividad rara, incluso "de alcohólicos". Completamente equivocadas, estas personas no suelen tener malicia, lo dicho, simplemente reaccionan ante algo que no les es familiar.

Saludos.

Delirium dijo...

Catador: Dile a Dueño que a mí, por otro lado, aunque detesto las consecuencias del alcohol, sí que me gusta su sabor. Con las cervezas no tanto, pero los combinados me gusta que sepan a alcohol y, por el contrario, me desagrada cuando piensas: "el alcohol no se nota".

Para evitar la resaca yo tengo una medida infalible: por cada cerveza me bebo un vaso o dos de agua. El problema secundario es entices evacuar más a menudo.

Sir Asf: desde luego no lo dicen con mala intención. Yo para beber tengo una curva interesante. A medida que voy bebiendo me duermo. Si logro superar ese momento, entonces puede empezar la diversión.

Iker M. dijo...

Menos mal que cada día somos más los "borrachines" que nos juntamos por este mundillo virtual (no tan virtual)!

Anónimo dijo...

El tema es que ser catador de vinos profesional no conlleva a tener que beberte todo el vino (algo para mi un tanto estupido). Aunque claro, en ese caso, no se podrian "catar" tantos vinos.

En fin. Las personas tachan a los demas por lo "menos normal" que encuentren de ti. A mi me parece genial que te gusten las cervezas, tanto como para querer probarlas todas!. Que ademas, si fueras como un catador de vinos profesional (en este caso, de cerveza), no podrias deleitarte con el ultimo trago. Que es siempre el mejor.

Un saludo y felicidades por el blog.