La Ronda #16: El nombre de mi cerveza
La Ronda XVI me ahorra un futuro post, el de explicar a todo el mundo por qué el nombre de mi cerveza es el que es. Porque yo deseo hacer cerveza. Y si me pudiera ganar la vida con ello mejor. Y que así sea.
La propuesta, que viene de Jorge, reza así:
Para la Ronda Cervecera de septiembre, vamos a cerrar nuestros ojos e imaginar que tenemos una cervecería instalada, contamos con la mejor maquinaría, los más excelsos insumos, un maestro cervecero de clase mundial a nuestro servicio y la cerveza es un elixir divino... pero nos falta la identidad de nuestro producto, lo que la diferencia a primera vista de las demás:
¿Cuál nombre le pondrías a tus cervezas? y ¿por qué?
El Tigre y el Cernejo
Recuerden este nombre. Porque en un plazo de 5 a 55 años, se convertirá en la cerveza más bebida en toda España, media Portugal, parte del extranjero, y en la Estación Espacial Internacional, si acaso allí se permite el consumo de alcohol. Y en las colonias lunares, si el gusto de probarla supera el coste de la energía necesaria para transportar una botella de 33cl a millones de kilómetros de distancia.
Y la gente del mundo mundial, tras disfrutar de sus matices y destellos, asombrarse con sus complejos (intensos y sucintos) aromas, paladear con placer sus notas de sabor, que se entremezclan y confunden como las de un Canon de Bach, como la lana de las alfombras persas, se preguntará. ¿Y por qué El Tigre y el Cernejo?.
Ustedes aún no tienenen la fortuna de probar la cerveza que elaboraremos, pero se pueden sentir afortunados de conocer, antes que nadie, el origen de tan extraño nombre. Permanezca bien atento porque no lo volveré a explicar: el misterio envolverá a la mejor cerveza del siglo XIX.
El Tigre y el Cernejo es una inspiración surgida de la confusión y la tontería supina. Una inspiración que nació en Praga. Visitando, como estábamos, distintos locales cerveceros de la ciudad. Nos gustó el famoso U Zlateho Tygra -el tigre dorado- (aunque hay quien guarda de allí malos recuerdos, y parte de razón tiene) y nos gustó aún más U Cerneho Vola -el buey negro-. De hecho repetimos visita al buey para beber su Kozel negra de barril.
La cuestión es que ignorábamos qué significaba Cerneho. Pero sabíamos algo. Sabíamos que el cerneho vola (vuela, en catalán, la lengua que hablamos). Y claro, algo que vuele tan sólo puede ser algún tipo de pájaro...
Elemental.
¿Que clase de pájara nos pudo llevar a la conclusión de que el checo vola es el catalán vola?, se preguntará usted, no sin cierta razón. La respuesta está en la cerveza. En la fermentación alcohólica, quiero decir. A toro pasado, a buey pasado, es muy fácil adivinar que el nombre del local guarda relación con la cerveza que en él se servía. Pero no somos tan listos (aunque hagamos la mejor cerveza). El caso es que, en Praga, nos venía una y otra vez un mantra a la cabeza, a la manera de inspiración divina: el tigre tygra y el cerneho vola.Por supuesto, cernejo no significa absolutamente nada, aunque sí que existe un arbusto denominado cornejo. Pero El Tigre y el Cornejo es un nombre ridículo. En cambio convendrán conmigo que El Tigre y el Cernejo es un nombre poderoso. Y quien diga lo contrario no sabe de nomenclatura.
El nombre de la cerveza, de nuestra cerveza, quedó claro desde entonces. El Tigre y el Cernejo, el tigre rampante, en todo su poderío, frente al cernejo volador, sobre un fondo de malla. Ese es el glorioso escudo de armas de nuestra cerveza (que apañé con el gimp la semana pasada). Nuestro enseña heráldica, nuestra imagen local, provincial, autonómica, estatal, internacional y aeroespacial. Cerveceros.
Ojo al dato, no cerveceros artesanales, no cerveceros ecológicos ni tradicionales. Todo eso y mucho mas: cerveceros. Eso queremos ser de mayores.
Espero que con esto queden resueltas sus dudas. A partir de este instante, el mito y la leyenda.
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