09 abril, 2009

Si Sedlmayr levantara la cabeza...

Gabriel Sedlmayr (hijo) ha tenido mucho que ver con la expansión de la cerveza en Munich y, por extensión, de la cerveza alemana en el mundo. Gabriel heredó de su padre -del mismo nombre, maestro cervecero- la cervecería Spaten en 1839. Junto con su hermano Joseph iniciaron una expansión comercial que les llevaría a obtener el control de la histórica Franziskaner.

Pero Gabriel no sólo debió ser un buen negociante. En su juventud inició una gira por Europa aprendiendo todos los misterios de la cerveza que su padre no podía enseñarle. Y se interesó por algo que tenía cerca: la fermentación a bajas temperaturas (lagerización). Gracias a lo aprendido, Gabriel pudo refinar la cerveza oscura bávara, dando lugar a lo que hoy llamamos cerveza de tipo Munich o simplemente Dunkel. En Viena, Anton Dreher utilizó técnicas similares para elaborar su propia cerveza lager, contribuyendo a la popularización de las nuevas cervezas centroeuropeas.

Pero... ¿qué le llamará la atención a este pionero de la cerveza si visitara hoy en día un Getränkemarkt muniqués?. Pues esto:


Esto es Spezi y, aunque lo venda Paulaner, no es cerveza. Se trata de una especie de mezcla de cola y naranjada que, por lo que me han dicho, triunfa en Bavaria. De hecho, lo tienen en todos los supermercados que visité.

En la horible botella de Spezi no acaba la cosa. Al igual que, por convención, las cervezas azules son las sin-alcohol, en Munich existen multitud de cervezas amarillas -Radler- y que, como imaginarán, incluyen el limón entre sus ingredientes. Todas las grandes marcas de la ciudad tienen entre sus productos alguna cerveza de este tipo, así que supongo que nadie quiere perder parte del pastel de consumidores.

La mezcla de cerveza con limonada no es nueva (en España era popular en el siglo XIX) pero en Alemania su popularidad no tiene tanto tiempo. Al parecer surgió de forma ocasional en 1922 para abastecer de escasa cerveza a un grupo numeroso de ciclistas sedientos. La mezcla con limonada convenció a los visitantes, que en lo sucesivo repitieron1. Radler significa ciclista en alemán.

Radler y Spezi son los últimos visitantes en el supermercado, traídos por las cerveceras alemanas. Pero en los últimos tiempos hemos visto otros: cervezas sin alcohol (y cervezas 0-% alcohol), cervezas con melocotón o manzana y cervezas light. No es mi intención criticar todos estos productos (bueno, alguno sí), pero debo confesar que soy incapaz de comprar y tomar ninguno de ellos. Así que no me pregunten si la Radler de Hacker-Pschorr está buena.

Estuve a punto de hacerlo, ¿saben?. Estuve a punto de comprar una Radler como las que ven en la foto. Sedlmayr, pensé, también fue un pionero: elaboró cerveza como antes no se había elaborado. Pero esto es muy distinto. No consiste en encontrar un nuevo método de elaboración, en aprovechar lo máximo que te puede dar el cereal, ni en trabajar los ingredientes de un modo novedoso. Consiste en mezclar cerveza con sirope. Eso no es ser cervecero.

Y pensé: "Si Sedlmayr levantara la cabeza..."

1 La historia es tan cogida por los pelos que probablemente sea falsa. No es tan difícil mezclar cerveza con soda como para que no hiciera (y fuera popular) mucho antes.

Historia de Spaten-Franziskaner: en Cerveceros Digitales
Pale Lager: wikipedia inglesa.
Radler y Spezi, también en la wikipedia.
La cerveza, manual de uso. Pedro Plasencia

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05 noviembre, 2008

Las cervezas 'puras' Alemanas

Estuve pensando hace poco en las cervezas alemanas (que borrachín, ¿no?). Hace nada comentaba que las mismas nunca me habían entusiasmado. Evidentemente, por producción e historia, Alemania es un gigante cervecero y sus cervezas reconocidas en todo el mundo. Sin embargo, en mis visitas he encontrado siempre mayor cantidad que calidad. La cerveza alemana es, en muchos aspectos, más desconocida de lo creemos.

La mayor parte de gente en España identifica las cervezas alemanas con las botellas de medio litro turbias (si termina en er seguro que es alemana). Además, los que han leído un poco más las etiquetas, saben que muchas cervezas alemanas cumplen la llamada Ley de Pureza. No saben qué es pero San Miguel nos aclara que es algo bueno y por eso también lo cumple. Ahora, entre una San Miguel y una Andechser dunkel hay la distancia entre Manila y la abadía de Andechs... así que nos surgen varias preguntas:
¿Qué es la Ley de Pureza Alemana?
¿Cuál es su relación con la historia de Alemania?
¿Quién ha dado vela a San Miguel en este entierro?


Para empezar, la cerveza de trigo alemana como la descrita es oriunda de Bohemia y en Alemania es la cerveza tradicional de Baviera. Se le conoce como Weizenbier (cerveza de trigo) y suelen ser ligeramente ácidas y refrescantes, de cuerpo medio y untuosas. Por lo general suelen ser turbias o contener restos de levadura, aunque depende de la variedad.

La cerveza de esta región se ha expandido por todo el mundo y su máxima celebración -la Oktoberfest1- se ha convertido en un rentable negocio turístico. El éxito de las cervezas de trigo ha eclipsado variedades locales germanas tan o más interesantes que las bávaras, como la blanca de trigo berlinesa, la Altbier en Düsseldorf o Kolsch de Colonia. Lo cierto es que si nos quedamos con tan sólo la zona de Baviera, no quedamos sin tres cuartas partes de Alemania.

La Ley de Pureza Alemana (o Reinheitsgebot) también surgió en la zona de Baviera (ya hablamos un poco de ella). De hecho, en un principio, no era ni completamente alemana. No la promulgó Carlos I (V de Alemania) como gusta decir a San Miguel, sino que fue el duque Guillermo IV de Baviera, en la ciudad de Ingolstadt. También se llama -y es así como la citan la mayor parte de cervezas alemanas- ley de pureza de Bayern.

La ley no se trata de una medida de protección de los consumidores, como he leído, al menos no parece que fuera esa su intención. Se trata de un texto intervencionista que regula el precio máximo de la cerveza. Además establece que los únicos ingredientes permitidos en la elaboración son malta de cebada, lúpulo y agua. Las levaduras no se mencionan, claro, porque nadie sabía lo que eran2: sencillamente se añadían sedimentos de la anterior fermentación y la cosa funcionaba mejor que si no se hacía.

Hoy se entiende que los principales motivos de esta ley fueron principalmente económicos, más que gastronómicos. La prohibición del uso de trigo alivió la lucha por el cereal que mantenían cerveceros y panaderos, favoreciendo a estos últimos. Por otro lado se evitaba la posible adición de otros cereales no autóctonos (lo que es una medida proteccionista).

¿Pero, si sólo se puede añadir malta de cebada, dónde quedan las cervezas de trigo?. ¿No son acaso tradicionales?. Pues también, no crean que los nobles hicieron algo tan estúpido para prohibir estas nutritivas bebidas. Sencillamente, su fabricación se convirtió en un derecho reservado a los cerveceros reales, esto es, a cerveceros a los cuales, a cambio de dinero, les era otorgado el privilegio de fabricación. Hoy en día todavía quedan herederas de aquellas cervezas privilegiadas, como Schneider & Sohn o las cervezas de Luitpold.

La Ley de Pureza se fue extendiendo, con adaptaciones, a las distintas regiones de Alemania y, como decimos, a duras penas subsistieron las variedades, luego protegidas, Alt y Kolsch, eclipsadas más tarde por las nuevas Lager de Munich y Viena. Sin embargo, la propia ley ha ido cambiando y, por supuesto, hoy en día la elaboración de cerveza alemana no se restringe a los contenidos de una ley del s. XVI.

En la actualidad la Ley de Pureza Alemana, aplanadora y devoradora de estilos, ha demostrado ser un excelente reclamo publicitario (junto con la Oktoberfest). No es extraño que los empresarios cerveceros la invoquen pues en los mercados, ni que San Miguel nos dé la vara con 1516, la Edad de Oro de la cerveza.

Por desgracia, esto nos impide descubrir el verdadero potencial de la cerveza alemana como nos gustaría. En mi caso, además, no he podido (en ninguna de mis estancias en Alemania) ir a la caza de cervezas y cervecerías de renombre. En mi segunda visita sí que es verdad que bebimos muchas cervezas. Pero muchas. Sin embargo las cervezas las obteníamos en supermercados que, pese a tener centenares de botellas, apenas ofrecía algo fuera de las eurolager y planas weizenbier.

Por eso pido ahora ayuda a los amigos cerveceros españoles: ¿alguien conoce dónde puedo obtener cervezas de Colonia, o Altbier en nuestro país?. Y una segunda pregunta: la primera vez que estuve en Alemania (en el noroeste) pude probar una Altbier que me sirvieron con fruta en el fondo del vaso. La pregunta es: ¿se comía la fruta?.

Yo no sabía que hacer y por eso, por no quedar mal, me comí la mitad.

1 El amigo Pinar ha escrito un interesante post acerca de las distintas cervezas de Baviera, y en especial de Munich, que conoce bien.
2 Al respecto, ver la anotación que hace Max en los comentarios, aclarando que esto no es del todo cierto

El Libro de la Cerveza. Michael Jackson Ed. Blume.
Reinheitsgebot. Wikipedia inglesa.
Texto de la ley (inglés)
Origen de la foto (Creative Commons)

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27 julio, 2008

Witbier: la cerveza más naranja

Ahora que hace calor, ¿que tal una cerveza refrescante, un pelín ácida y con el regusto cítrico?. ¡Pero nada de una clara en este blog!1, no. Lo que estamos proponiendo es, si tienen la suerte de disponer de alguna de ellas, disfrutar de una cerveza blanca de trigo, tradicionalmente belgas y conocidas como Witbier. Y es de este estilo del que hoy vamos a hablar en esta nueva subsección de Estilos Cerveceros.

Las cervezas blancas forman parte de la familia de las Ales, esto es, cervezas de ala fermentación. Sin embargo, el uso de trigo no malteado (no tostado) lo emparenta con sus vecinas -y mis queridas- Lambic (de las que aún tengo mucho de lo que hablar). No es extraño, claro: las cervezas se deben a su origen y lo normal es que, en una zona productora de cebada, avena y sobretodo trigo se emplearan estos y no otros cereales para la elaboración de la bebida. Esta zona ocupa los territorios de Bravante y Lovaina y el epicentro productor de la misma se llama Hoegaarden.


En Hoegaarden se elaboraba cerveza ya en el siglo XVI y posiblemente antes. En el s. XV se instaló un monasterio y junto al mismo creció el pequeño pueblo.

A la par que el pueblo crecía, la cerveza fue evolucionando. Durante el siglo de oro en el que los Países Bajos fueron centro comercial de Europa y referente del mercado de especias, los artesanos de la cerveza empezaron a emplear algunos de estos exóticos ingredientes para aderezar sus brebajes.

Entre estas adiciones, la naranja de Curaçao o el cilantro son algunas de las que más éxito tuvieron: han persistido y proporcionan a la cerveza un intenso sabor refrescante que las hace idóneas no sólo en esta época, sino en cualquier otra para acompañar un postre frutal.

Sin embargo, las witbier tampoco se libraron de la crisis que vivieron las cervezas regionales belgas tras la IIGM, donde el éxito de las Ales fuertes de tipo monástico inundó la producción de la mayor parte de cervecerías. En Hoegaarden, que había llegado a albergar más de 30 cervecerías 'blancas' en el siglo XIX, la producción de la cerveza tradicional se detuvo.

Y eso lo echó de menos un vecino de la ciudad llamado Pierre Celis, quien en 1965 lamentaba la pérdida de la cerveza local. Podría haberse quedado en la lamentación, pero Pierre pasó a la acción: compró el equipo de producción de una de las fábricas que habían cerrado y se lanzó, en 1966, a fabricar de nuevo cerveza blanca en la ciudad. En honor al primer monasterio de la misma llamó a su empresa De Kluis. Y a su producto, que se convirtió en un referente y en un éxito en todo el mundo, Hoegaarden.

Hacia los años 80 empezó a ser notable el renacido interés por las muchas variedades autóctonas y regionales. Entonces varios cerveceros retomaron la producción de la witbier. Como este estilo se presta especialmente la adición de especias, encontramos una agradable variedad entre las distintas cervezas: algunas son más picantes, otras llevan más hierba, otras un poco de miel, manzana, melón...

Por lo general, las cervezas de trigo blanco experimentan una corta fermentación láctica (de ahí su acidez) y se dejan madurar en botella, lo que les confiere un aspecto turbio y en ocasiones la presencia de sedimentos. El trigo sin tostar les da un cuerpo considerable y ese color amarillo blanquecino con reflejos naranja. ¡Son unas cervezas preciosas!.

En el terreno empresarial, en De Kluis había empezado a entrar Interbrew, el gigante cervecero (más tarde InBev). Pierre Celis ya no se sentía tan cómodo con las presiones o consejos que recibía del poderoso socio y a finales de los 90 decidió venderles toda la fábrica. Los que han probado la Hoegaarden pre-Interbrew dicen que con el cambio la cerveza salió perdiendo.

En 2005 InBev anunció el cierre de la producción en Hoegaarden, que se trasladaría a la fábrica de Jupiler, lo que provocó una ola de críticas, no sólo entre los trabajadores locales de la fábrica, sino también en el mundillo cervecero, en lo que parecía un paso más hacia la vulgarización de los estilos tradicionales. Por suerte tal traslado no se llevó a cabo y al menos Hoegaarden se mantiene como referente local en la localidad que popularizó las witbier.

De todos modos, la pérdida de Hoegaarden ya no habría producido la defunción de estas cervezas. Muchas otras productoras elaboran con gran calidad cerveza banca, en Francia y Holanda. Pierre Celis no se pudo estar quieto, viajó a Austin y de nuevo compró una vieja fábrica para elaborar allí, con la misma levadura belga, una witbier llamada Celis White2.

Sin embargo, las historias empresariales no nos interesan. Lo verdaderamente importante es que gracias a Pierre Celis (y a otros productores que se mantuvieron firmes en la elaboración de cerveza tradicional) hoy, que hace tanto calor por estas tierras, podemos disfrutar de una fresquita cerveza blanca de trigo.

Y que aproveche.

1 'Clara' es como llamamos en España a la cerveza con Gaseosa. Y Gaseosa es... ¡gaseosa!
2 Pero de nuevo la fábrica fue vendida a un gigante Miller que le puso fin.

El Libro de la Cerveza. Michael Jackson Ed. Blume.
Hoegaarden en la Wikipedia.
Origen de la foto de la cerveza. Origen de la foto de las protestas.

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05 julio, 2008

Faro: la hija dulce de las Lambic

Faro es una de las especialidades más curiosas entre el tipo de cervezas más curiosas que se elabora tradicionalmente, las Lambic. En este post conté cómo se fabricaban, de forma genérica, estas cervezas. Pero haremos aquí un breve resumen.

Las Lambic eran cervezas fermentadas de forma natural, sin la adición controlada de levaduras. Por tanto se puede decir que la primera cerveza del mundo fue una Lambic. En su peculiar producción se emplea trigo sin maltear (blanco), empleando hasta un 30-40% de este ingrediente en la mezcla de cereales.

Se supone que el empleo de este trigo no es más que el reflejo de la agricultura de la zona: mientras que la cebada debía ser comprada a otras zonas, el trigo era característico de la región del valle del Zenne,donde nacieron las Lambic. A la orilla del río se encuentra la ciudad de Lembeek, más que posible cuna de este estilo.


A las Lambic se les añade grandes cantidades de lúpulo añejo, usado por otros fabricantes y como flor, en vez de las populares cápsulas concentradas más modernas. Se hace de este modo porque el objetivo del lúpulo en las Lambic no es proporcionar el amargor característico de la cerveza (las Lambic son especialmente ácidas), sino que se usa como conservante natural.

Por sus características indómitas, las Lambic requieren especial procesado: para obtener una fermentación completa las Lambic requieren años de guarda, en tradicionales barriles de madera. Sin embargo a veces era necesario dar salida a la cerveza cuanto antes y las Lambic jóvenes se sometieron a distintos procesos con el fin de ocultar su inmadurez y acidez: esos procesos darán lugar a distintos estilos, de los que pronto hablaremos.

La Faro nace de netre las Lambic jóvenes menos selectas, que el cervecero descarta guardar. Estas cervezas son endulzadas mediante la adición de azúcar cande o caramelo, incluso se rebajaba con agua. A los caldos con menor densidad alcohólica se les llama mars, cerveza de marzo. La suma de mars + azúcar + Lambic joven produce la Faro1.

De este modo se obtiene una cerveza refrescante y con aporte calórico para el día a día. Incluso no es raro dar a los niños una Lambic flojilla de este estilo (yo lo he visto). Se puede endulzar la mezcla y embotellar (y en ese caso se producirá una ligera refermentación) o añadir directamente el azúcar molido a la Lambic antes de tomarla. Debo confesar que yo no he tenido la suerte de participar de ese momento.

De dónde procede el nombre es un misterio. Michael Jackson apunta al latín farina (harina) o la propia palabra Faro en castellano, ya que esta zona perteneció, con sus más y menos (los flamencos están muy orgullosos de su independencia y lucha contra el duque de Alba), a los reinos de España. En el último sentido el 'faro' sería una idea luminosa.

Las Lambic (y por enede las Faro) estuvieron a punto de desaparecer. Cuando la legislación belga gravó especialmente las bebidas destiladas (en Bélgica hay un gran apego por la Ginebra), las fuertes Ales recogieron la caída del consumo de bebidas más espiritosas. Como la fermentación de las Lambic es poco eficiente, la mayoría de estas apenas alcanza los 5ºvol y los cerveceros dejaron de fabricarlas. Sin embargo en los últimos años la popularidad de las Lambic ha ido en aumento y varias empresas fabrican Faro de forma industrial.

En este proceso se pausteriza la cerveza tras la adición del azúcar o caramelo: de este modo se evita que continúe fermentando y se controla el dulzor. La cerveza más conocida (o que yo creo más sencilla de obtener) entre estas es la popular Faro de Lindemans (foto): clara, muy dulce, con un acusado toque de caramelo. No es una cerveza que me mate, pero tiene su toque y su momento, puede acompañar a la perfección unos postres o una tarta de café.

1 Alguna cervecera belga vende hoy en día mars como producto por sí sólo, pero no es muy común.

El Libro de la Cerveza. Michael Jackson Ed. Blume.
Imagen de James Cridland (Creative Commons)

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Los estilos de cerveza

¿Cómo se deben clasificar las cervezas?. Como con todo existen diversas formas. Una forma sencilla consiste en medir cuánto porcentaje de materia prima -Extracto Primo Seco- se añade al agua durante la fabricación. Así veríamos la cerveza como una sopa, donde la cantidad de condimento que se eche al agua determinará la chicha, el cuerpo que tenga la cerveza. Otras formas derivadas de esta consiste en medir los azúcares, obteniendo las escalas Plato o Balling.

Ésta es una forma muy sencilla. Se gasta en muchos lugares a efectos legislativos, como en España o Alemania. Sin embargo, es demasiado simple y apenas podemos decir algo de las cervezas de este modo: cervezas completamente distintas pueden tener la misma cantidad de EPS. Para clasificar una cerveza, los cerveceros hablamos de estilos.

Los estilos cerveceros hacen referencia al método de fabricación de las cervezas. Si recordamos, atendiendo al tipo de fermentación existen tres estilos de cervezas: Ales, Lager y Lambic. Pero eso aún no era suficiente para clasificar la inmensa variedad de Ales, Lager o Lambic que existen.

Al menos no lo era para Michael Jackson, el famoso cazador de cervezas.


Debemos a Michael Jackson el tratado sobre cerveza más vendido del mundo: El Libro de la Cerveza (The World Guide To Beer), del que hablaré algún día. En el mismo se recogen los diversos métodos de fabricación y se cruzan con las variantes regionales que tradicionalmente han elaborado ese tipo de cerveza.

De este modo Michael Jackson tapiza el mundo con un mapa de sabores. Los más cercanos se parecen, evolucionan y se transforman en otros estilos. En ocasiones los estilos viajan y se establecen en otros confines del mundo: es el resultado del transcurso de la historia. La historia de los estilos de cerveza es la propia historia de su tiempo, sus necesidades y limitaciones, de los conflictos entre burguesía y clero, reyes y villanos. La historia de sus descubrimientos y avances. No es que los estilos de cerveza no existieran antes que Michael Jackson. Es que el Beerhunter los pintó todos sobre un hermoso cuadro y nos lo regaló.

En muchos de los posts que vendrán ahora hablaré de los estilos de cerveza. Compondremos, muy poco a poco un fragmento de ese saber. Creo que es importante para un cervecero conocer cómo se fabrica o de dónde procede una Porter, una Indian Pale Ale o una Faro. Y creo que es realmente curioso y enriquecedor, para cualquier persona, entendido o profano, saber por qué hay una cerveza que se llama Munich o se llama Viena, qué es la Reinheisgebot y a quién benefició.

El Filósofo Cervecero propició hace meses un interesante debate. En el fondo proponía dejar de dar tanta importancia a los estilos, o al nombre de los estilos y centrarnos más en disfrutar de una cerveza. De este modo, para clasificar una cerveza deberíamos hablar de nuestras sensaciones al tomarla, más que del tipo nominal que aparezca en la etiqueta: Pilsen, Stout, Doppelbock... Al menos eso entendí yo que quería decir.

Estoy muy de acuerdo con la intención: en ocasiones los cerveceros podemos ser muy pesados y hasta pedantes con el tema de los estilos. Pero no me vale la solución, al menos para clasificar una cerveza. Decir 'cerveza para la comida' es demasiado vago: a mi me puede gustar para el desayuno. Como descriptor, el valor de una afirmación de ese tipo es nulo.

Y sí, los estilos pueden ser vistos como 'recetas tradicionales' de una forma reduccionista. Efectivamente, están para evolucionar y los maestros cerveceros de mayores miras lo harán. Hablaremos entonces de nuevos estilos, más o menos enraizados en la tierra donde se producen, o en el origen del del maestro, su formación o investigaciones. Ya ha pasado esto y no tiene nada de malo: forma parte ya de la historia de la cerveza.

Los estilos son además identificadores canónicos. Cuando yo digo: 'una Dry Stout' o 'Dubbel de abadía' los cerveceros nos hacemos una idea de a lo que nos referimos. Hablar de estilos ES útil: desde para buscar cervezas en el supermercado hasta para comparar cervezas en webs especializadas de Internet.

Y por otro lado, aunque la opinión es importante, también lo es el conocimiento. Supongamos que tomamos una cerveza: clara, espuma gorda y frágil, ácida como un yogur blanco. ¡Que mala que está!. Y además nos dicen que es alemana: peor, con lo buenas que están las cervezas de medio litro de trigo, densas y sabrosotas. Bien, es un opinión. Pero la probada no es una mala cerveza, es una Berliner Weisse, tradicional de Berlín: ácida como ella sola, como las cervezas blancas de trigo belgas o las Lambic.

Lo cuento porque me ha pasado, estando en Alemania cuando empezaba a tomar cervezas. Ahora mis gustos seguirán siendo los mismos, pero mis opiniones no son igual de válidas antes que cuando tengo (un poco más de) conocimiento.

Por último, creo que ese ligazón estilo-cultura es uno de los grandes reclamos para que el neófito (y yo mismo) se sienta interesado en el mundo de las cervezas. A todos nos gusta la Historia. Quizá no como nos la contaron en el colegio, pero nos gusta conocer los pequeños detalles que han convertido nuestro mundo en lo que es. Aunque sean cosas sencillas: ¿por qué es costumbre que las cervezas belgas tomen nombres de santos o de demonios?. Hay muchas preguntas e historias de ese tipo en este mundillo y a estas nos dedicaremos en adelante.

Bueno, creo no, estoy seguro de que los estilos son un gran reclamo: la prueba es que el libro de Michael Jackson conquistó el mundo entero y animó a miles de personas a probar y descubrir cervezas.

Y por eso creo que los estilos tienen importancia, en sí mismos. Y por ello he aquí el primer capítulo en esta nueva (sub)sección del blog: las Faro.

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07 enero, 2008

5 cervezas de Navidad

Ahora que se acaban estas fiestas, es el momento idóneo de presentar 5 cervezas de Navidad. De este modo dejamos de lado la obligación de consumir ciertos artículos tan sólo por ser los días que son. Desde este blog se anima a consumir cervezas de Navidad siempre que no sea Navidad. Al fin y al cabo las buenas cervezas no caducan: envejecen.

Las cervezas de Navidad (también llamadas especiales de invierno) forman parte de lo que se denominan cervezas de temporada. En este caso son un tipo de cervezas no homogéneas que lo más que comparten es la producción y venta en estas fechas de fin de año. Más generalmente se puede decir que son cervezas por lo común oscuras, con mayor cantidad de extracto y de moderada-alta graduación. Y que incorporan algunos motivos horribles en sus etiquetas festivales, también.


En España no es tradición la elaboración de cervezas especiales de invierno, aunque San Miguel ofrecía hasta no hace muchos años una cerveza de esta variedad bastante celebrada por los aficionados a la cerveza en los foros. Lamentablemente, no la he llegado a probar nunca y parece, a tenor de lo que muestra su página web, que ya no se elabora. Es una lástima comprobar cómo se pierde cultura cervecera en este país mientras aumenta la desinformación y el número de cervezas "bajas en calorías".

Las cervezas que presento no son, en absoluto, las mejores cervezas de invierno, pero sí algunas de las que he probado1. Así que un breve comentario sobre cada una de ellas y, ¡a disfrutarlas!.

Delirium Christmas / Noël. No podía empezar por otra, evidentemente. Delirium Nöel es una cerveza de triple fermentación, oscura y sabrosa, de alto contenido alcoholico (10% frente a los 8'5 de su hermana Tremens y los 9 de Nocturnum). Es dulce y cremosa, algo acaramelada y no oculta el regusto alcohólico. Supone una interesante contrapartida al sabor seco de su hermana rubia.

Gulden Draak Vintage. El dragón de oro, en cambio, cuando llega la Navidad se atempera y baja el volumen de alcohol. Para no tener problemas con la Guardia Civil, se supone. Gulden Draak Vintage, aparte de tener una etiqueta horrible (¡qué le han hecho a mi terrible Draak normando!) decepciona en boca a quienes adoramos el azote de sabor que proporciona la original. La Vintage huele bien, presenta un color apagado y mate de madera vieja y, en mi opinión, le falta cuerpo. Por otro lado puede gustar más a aquellos a quienes el elevado sabor a alcohol les perjudique la cena, ya que tiene 7'5% de alcohol frente a los 10'5 con los que se comercializa en España la original. Me quedo con la original.

Gordon Xmas. No todo van a ser Ales belgas. Gordon Xmas es una Ale escocesa elaborada por John Martin, quien, siempre a mi parecer, hace horribles cervezas. Debo confesar que esta cerveza me pareció algo más compleja que otras de sus hermanas Gordons que he probado (Celtic Brown, Celtic Blond, Highland, Finest Gold y Finest Red). Aún así, hace demasiados años que la probé para poder criticarla justamente. La dejo aquí apuntada y así recordamos que existe. En Ratebeer pueden ver las opiniones de otros cerveceros.

Urthel Hibernus Quentum2. Incluyo esta cerveza para presentar a una holandesa estilo abadía tripel, de un rubio turbio fascinante. No sin razón este estilo 'tan belga' es mi favorito. Urthel es fabricada por De Koningshoeven, a los cuales tengo además un cariño especial por ser quienes elaboran las cervezas La Trappe. Si mientras la tripel de La Trappe es más amarga, seca y alcoholica, Urthel Hibernus Quantum se acerca más a las rubias de Chimay o Orval: frutal y más dulce, un poco empalagosa para quienes disfruten de cervezas más ligeras.

Belenos de Navidá. Y la última cerveza de invierno dedicada a una cerveza española. Española de Asturias, Bélgica, para ser más exactos. Belenos es una cerveza al estilo de cerveza especial belga, muy afrutada, densa, de olores levemente cítricos y con cuerpo envidiable y abultada presencia. Ambarina y con 9% de contenido alcohólico. De las que me gustan a mí, vamos. Se puede encontrar en los supermercados de El Corte Inglés en botellas de 75 cl. Por más que detalle en perfecto asturianu que ficimos esta cerveza pa festeyar les navidaes, el código de barras no engaña: está hecha en Bélgica.
¡Y ya sólo por eso es una buen elección!.

Había dicho 5, pero no me resisto a presentar otra amiga, rubia y festiva navideña. La elabora también Huyghens, como Delirium y es... la Mère Noël. Mucha imagen sí, pero esta rubia fuerte sólo te dejará de regalo un buen dolor de cabeza si te propasas.

¡Un saludo a todos y feliz no navidad!

1 Todas las he probado hace meses, o incluso años. Disculpen si mi crítica es pobre en cata. Estoy aprendiendo ¡y más que aprenderé a catar poco a poco!
2 La verdad es que no estoy seguro de que sea una cerveza especial de Navidad, pero quería poner alguna no belga.

Ratebeer. Un gran centro de saber cervecero.
Mi colección de etiquetas, de donde proceden las imágenes.

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