04 octubre, 2009

Independencia es hacerse la comida

Y comprarla, y fregar platos, poner lavadoras y planchar ropa y limpiar la casa... todo junto y no sólo de vez en cuando. Independencia es escoger los colores de casa y las sábanas de la cama.

En España, la edad a la que los 'jóvenes' se emancipan (se independizan) es en torno los 30 años: una de las edades más altas de la Unión Europea, y probablemente de todo el mundo. De los que lo están, más de un 60% dependen de sus padres.

Las razones de que algo tan vergonzoso suceda en un país que presume de ser la octava economía del mundo son muchas. Fundamentalmente, una economía precaria que mantiene en paro o con contratos temporales -y precarios- a un gran porcentaje de jóvenes. En épocas de bonanza económica, la tasa de paro entre jóvenes españoles podía acercarse a la de la UE15 (datos 2006). Pero a las primeras de cambio, cuando la crisis asoma la cabeza, la tasa se dispara. De hecho, de 2007 a 2008, la tasa de paro entre jóvenes de 20 a 24 años subió del 15.13 al 20.4% y del 9.15 a 13.6% en jóvenes de 25 a 29 años1. Casi la mitad de jóvenes en la Comunidad Valenciana (donde vivo) tiene trabajo temporal. Como yo.


Por otro lado, es vox populi que gran parte del crecimiento español de la segunda mitad de los noventa y principios de siglo se ha basado en el incremento de la construcción, que ha llegado a superar a la de Reino Unido, Alemania y Francia juntos. Los precios de los pisos fueron creciendo y muchos empezaron a ver la vivienda como una inversión, o como un bien especulativo. Mientras que los precios de la vivienda subieron un 80% desde el año 2000, el salario medio apenas ha subido estos años (¡y el valor real de este salario ha descendido! -fuente-).

Otro dato: en Valencia en el año 1995 (un año después de comprarse el piso en el que vivo ahora) el precio de suelo estaba en torno 466€/m2. En 2008, cuando la burbuja inmobiliaria tocó techo, estaba casi 4 veces más caro, a 1634€. De hecho, el piso de mis padres costó 8 millones de pesetas. Hace un par de años pedían casi 40 millones por uno de la misma finca. En 15 años no se ha multiplicado por cuatro el salario (ni por 2), excepto el de algunos listos.

Si hablamos de jóvenes, la cosa empeora. El salario medio de un mileurista es de 14000 euros. Entre 15000 y 16000 euros han cobrado la mayor parte de mis compañeros de carrera en sus primeros trabajos. Y estamos hablando de ingenieros, con una formación de 5 años. La ganancia media de un joven entre 25 y 29 años es de 16,320€3. Con estos datos, no es de extrañar que el Consejo de la Juventud de España cifre en un 83% el porcentaje del sueldo que un joven debería dedicar si quisiera adquirir una vivienda de precio medio (210000 euros).

Me da la impresión de que el poder adquisitivo de los jóvenes no ha mejorado nada en los últimos... ¿15 años?. Por supuesto, no se puede argumentar que la subida monumental de los precios de compra de vivienda libre impide la emancipación de los jóvenes. El alquiler es una (¿la única?) opción muy respetable, pero lo cierto es que en España el alquiler todavía se ve con malos ojos (es tirar el dinero, una vez dejas de pagar no tienes nada...) y que la propiedad de un piso todavía otorga cierto status.

Hay más factores que juegan en contra del alquiler: lo que llaman picaresca española y no es más que hijoputez. Aprovechar las cada vez más difíciles de conseguir ayudas al alquiler para jóvenes para tratar de aumentar el precio del inmueble. Y voy un poco más lejos, los jóvenes, que tontos no son, ven como la casa de cuatro habitaciones y 110 metros cuadrados que costó pagar a sus padres 10, 15 años, sólo la van a obtener pagando durante más de 40 años... y siempre que se abstengan de viajar cada año al extranjero, realizar cursos de idiomas, salir todos los fines de semana... vamos, como tuvieron que hacer sus padres.

Eso, y cocinar, hacer la compra, fregar, planchar, pagar facturas... lo dicho, que los jóvenes de hoy tontos no son.

Y yo, que tengo 26, y supero el nivel de ingresos de los jóvenes de mi edad, que vivo con comodidades cerca del mismo lugar donde trabajo y estudio, que puedo viajar cada año, salir cada fin de semana, probar nuevas cervezas con regularidad... y que de tonto tengo lo justo y necesario para no ser uno de esos listos que se aprovechan de las necesidades ajenas... ¿por qué me marcho a vivir a un piso de alquiler, apartado, pequeño, antiquísimo y sin ascensor?. (Un piso precioso, por otro lado, que buen gusto tenemos todos).

¿Por qué?.

Porque creo que es importante. Cocinar, hacer la compra, fregar, planchar... y un montón de cosas que surgirán sin que me las espere. Valerse uno mismo, pagarse las facturas, escoger edredón. Aún 'perdiendo' dinero con ello.

En mi loca, loca huida arrastro conmigo a una bella joven de 22 años. Lo cual es también una buena razón: se trata de una aventura compartida. Es posible que sea una aventura modesta, pero al menos es nuestra aventura, escogida como tal de principio a fin.

¿Y cómo acaba? Eso no lo sabemos. Sabemos, exactamente, cómo empieza. Con una cena en una pequeña casa que mira al mar4. Hay una botella de cerveza para celebrarlo, una Nogne Dark Horizon (segunda edición). Lo que sigue, se improvisa.

1 Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Tasas de paro por sexo y grupos de edad (2008).
2 datos del Ministerio de Vivienda.
3 INE, Encuesta de estructura salarial 2007.
4 El Cabanyal es el primer barrio donde viví. Es un pueblo histórico, hoy tristemente degradado, que podría ser precioso si los listos del ayuntamiento no pretendieran dar el pelotazo a su costa.

En Silicio es un maravilloso de un ex-alumno de la UPV, donde estudié y trabajo.
Publicaciones del Consejo de la Juventud de España.
Instituto Nacional de Estadística

7 cosillas:

Chela dijo...

Bien por vosotros y por la aventura que los dos empezáis, os deseo mucha mucha mierda, algo de cerveza-ahora que se van a acumular los gastos jejeje- y toda la felicidad que veréis será mucha. Haya Salud

Delirium dijo...

Gracias Chela. La verdad es que yo estoy muy ilusionado. En un par de semanas nos mudaremos para allá.

Y, por supuesto, siempre que vengas a Valencia, tienes un barrio con una casa amiga y muchos bares que visitar.

Un saludo!

Hugo dijo...

Ya está lista la Ronda de Octubre, espero que el tema os parezca interesante:

http://hiposurinatum.blogspot.com/2009/10/la-ronda-17-una-decision-trascendental_08.html

Saludos!

PD: Mucha suerte con tus asuntos parejiles, y disfruta de Dark Horizon (yo tengo por aquí otra esperando el momento idóneo) ^^

pinar dijo...

Te prometí que te comentaría esta entrada, y aunque tarde aquí estoy.

Para el que no lo sepa, y es fácil porque tengo mi blog más olvidado que la justicia Española los crímenes del franquismo, yo hace nueve meses emprendí una aventura parecida. Me fui a vivir a Munich, Alemania con una preciosa chica Griega a la que conocí de erasmus en Italia. (Me encanta cuando consigo poner 3 países en la misma frase)

Y si, independizarse es hacerse la comida, es limpiar, es decidir en que pared van las fotos o en que orientación ponemos la cama para que quede mejor en la habitación. Independizarse es escoger el olor del jabón de las manos o la marca del papel higiénico. Y como bien dice Delirium, todo eso, aunque pequeño, es importante.

Pero lo más importante, independizarse es empezar a caminar uno su propio camino, sin que nadie le lleve de la mano. A lo sumo con alguien, que escogido libremente, te acompaña a tu lado, compartiendo cada paso.

Bueno, en realidad lo que quería decir es que tengo ganas de ir a Valencia para que me invites a una cenita y unas cuantas cervezas en ese nuevo piso.

Un saludo

Delirium dijo...

Hola Pinar!

Te invito a cervezas en el piso, claro que sí. Pero luego te tengo que llevar de ruta por los bares de mi barrio: porque por lo que voy descubriendo, los hay fantásticos!

¡Un saludo! (y que se venga Eva también!)

Gloria dijo...

Si sirve de "consuelo (Ya se sabe, mla de muchos...) la precariedad no se limita a los "jóvenes" de 30 años que viven en casa de sus padres. Yo, y varios amigos/as somos cuarentones (vamos que conocimos las vacas flaquísimas de los primeros 80) y muchos de nosotros no sabemos lo que es un trabajo fijo, si acaso "indefinido", y tan mal pagados como un chavalín de 17 que no ha acabado la ESO y al que el jefe paga el mismo sueldo que a nosotros para decirnos cuanto valora nuestra dedicación, estudios y experiencia.

He visto personas de más de 55 años a los que empresarios se quitan de encima con un ERE por cuatro perras como si fueran cagarros y no personas... Vamos, que no os penseis que el tema de salarios cutres es sólo un problema de los jóvenes que viven con sus papis... casi, casi, que éstos son la gente con mejor nivel de vida en España.

¿Que qué hacemos los "viejos" independizados para llegar a fin de mes y pagar alquiler/hipoteca, luz, agua, gas, teléfono, etc...? malabares, m'hijo, malabares... riete tu del Cirque du Soleil

Delirium dijo...

Hola Gloria!

Desde luego, consuelo no es. Ya sé que muchos jóvenes de mi edad son privilegiados por el mero hecho de tener un sueldo mientras sus padres les pueden mantener. Y que la precariedad es algo endémico.

Hay muchas cosas que como sociedad no podemos permitirnos, por ejemplo tener desempleados (o malempleados, como apuntas) a 'mayores' de más de 50 años.
Las consecuencias de retrasar tanto la edad de emancipación, son, en cambio, más complejas y difíciles de precisar. Infantilismo, conformismo, falta de iniciativa, dejación de responsabilidad... todo eso a la larga también tiene un coste para el estado, pero el precio no se puede medir tan fácilmente como el aporte de las pensiones.

Al final creo que el descalabro está siendo tan grande que es difícil apuntar con el dedo a los políticos y no sentir que nosotros también hemos fracasado un poco los últimos años.

Un saludo y suerte con los malabares!