09 abril, 2009

Si Sedlmayr levantara la cabeza...

Gabriel Sedlmayr (hijo) ha tenido mucho que ver con la expansión de la cerveza en Munich y, por extensión, de la cerveza alemana en el mundo. Gabriel heredó de su padre -del mismo nombre, maestro cervecero- la cervecería Spaten en 1839. Junto con su hermano Joseph iniciaron una expansión comercial que les llevaría a obtener el control de la histórica Franziskaner.

Pero Gabriel no sólo debió ser un buen negociante. En su juventud inició una gira por Europa aprendiendo todos los misterios de la cerveza que su padre no podía enseñarle. Y se interesó por algo que tenía cerca: la fermentación a bajas temperaturas (lagerización). Gracias a lo aprendido, Gabriel pudo refinar la cerveza oscura bávara, dando lugar a lo que hoy llamamos cerveza de tipo Munich o simplemente Dunkel. En Viena, Anton Dreher utilizó técnicas similares para elaborar su propia cerveza lager, contribuyendo a la popularización de las nuevas cervezas centroeuropeas.

Pero... ¿qué le llamará la atención a este pionero de la cerveza si visitara hoy en día un Getränkemarkt muniqués?. Pues esto:


Esto es Spezi y, aunque lo venda Paulaner, no es cerveza. Se trata de una especie de mezcla de cola y naranjada que, por lo que me han dicho, triunfa en Bavaria. De hecho, lo tienen en todos los supermercados que visité.

En la horible botella de Spezi no acaba la cosa. Al igual que, por convención, las cervezas azules son las sin-alcohol, en Munich existen multitud de cervezas amarillas -Radler- y que, como imaginarán, incluyen el limón entre sus ingredientes. Todas las grandes marcas de la ciudad tienen entre sus productos alguna cerveza de este tipo, así que supongo que nadie quiere perder parte del pastel de consumidores.

La mezcla de cerveza con limonada no es nueva (en España era popular en el siglo XIX) pero en Alemania su popularidad no tiene tanto tiempo. Al parecer surgió de forma ocasional en 1922 para abastecer de escasa cerveza a un grupo numeroso de ciclistas sedientos. La mezcla con limonada convenció a los visitantes, que en lo sucesivo repitieron1. Radler significa ciclista en alemán.

Radler y Spezi son los últimos visitantes en el supermercado, traídos por las cerveceras alemanas. Pero en los últimos tiempos hemos visto otros: cervezas sin alcohol (y cervezas 0-% alcohol), cervezas con melocotón o manzana y cervezas light. No es mi intención criticar todos estos productos (bueno, alguno sí), pero debo confesar que soy incapaz de comprar y tomar ninguno de ellos. Así que no me pregunten si la Radler de Hacker-Pschorr está buena.

Estuve a punto de hacerlo, ¿saben?. Estuve a punto de comprar una Radler como las que ven en la foto. Sedlmayr, pensé, también fue un pionero: elaboró cerveza como antes no se había elaborado. Pero esto es muy distinto. No consiste en encontrar un nuevo método de elaboración, en aprovechar lo máximo que te puede dar el cereal, ni en trabajar los ingredientes de un modo novedoso. Consiste en mezclar cerveza con sirope. Eso no es ser cervecero.

Y pensé: "Si Sedlmayr levantara la cabeza..."

1 La historia es tan cogida por los pelos que probablemente sea falsa. No es tan difícil mezclar cerveza con soda como para que no hiciera (y fuera popular) mucho antes.

Historia de Spaten-Franziskaner: en Cerveceros Digitales
Pale Lager: wikipedia inglesa.
Radler y Spezi, también en la wikipedia.
La cerveza, manual de uso. Pedro Plasencia

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02 abril, 2009

La Ronda #10: Pecados cerveceros

Me disculpen la hora de llegada. A estas horas los compañeros deben estar ya sufriendo la resaca en su casa o apurando los últimos momentos antes de que se cierre el chiringuito virtual de La Ronda. Ese es mi primer pecado, no por justificable menos venial.

Y es que a La Ronda 10 invitan los amigos de la Logia y reza así:
Cual es tu confesión cervecera? Que hiciste en tu vida o que seguís haciendo que te avergüenza como fanático de la cerveza?

Hay, amigos. Yo confieso que he pecado y peco mucho. Peco todas las semanas cuando pido una Voll-Damm, suficiente cerveza como para tomar en vaso, y rechazo la copa que se me ofrece. No sé por qué, si la cerveza pierde los aromas y gana en gas al tomarla de la botella. Pero siempre he tomado las Voll-Damm de botella y siempre lo haré. Aquí no hay redención posible.

En el pasado pequé más, sí señor.


Recuerdo una fiesta en un chalet. Apenas habíamos llegado cuando decidimos tomar unas cervezas. Sin embargo, por esto mismo -haber llegado-, las cervezas estaban aún calientes. Un amigo y yo nos miramos... '¿y qué hacemos?', me inquirió.

- Los alemanes beben la cerveza caliente - dije yo.
¡Y era mentira!. No recuerdo si por aquel entonces yo ya sabía que esto era así, pero, aunque así fuera, lo que sigue no tiene perdón. Manos a la obra, dispuestos a beber cerveza 'alemana', introdujimos dos vasos repletos de cerveza en el microondas.

¿Y qué cervezas eran?, se preguntará usted. Pues nada más y nada menos que dos Zaragozana Export, alguna de las pocas cervezas decentes que elaboran las cerveceras españolas.

Pero hay muchos más pecados capitales cerveceros, si señor. Se me ocurren tantos que paso a resumirlos y clasificarlos:

  • Lujuria: cuando esperas que esa morena bebiera de la jarra de Eku 28 que le ofrecías. Quizá un poco más de alcohol y empezarás a parecer atractivo.
  • Gula: no tener ganas de beber cerveza, pero abrir esa estupenda Paulaner Festbier, sólo porque sí.
  • Avaricia: desear siempre probar más cervezas, muchas más que los amigos de la Logia. ;-)
  • Pereza: beber una Heineken por no bajar al supermercado a obtener una cerveza decente.
  • Ira: la morena no bebe cerveza. Pide sangría y tu sigues igual de guapo, pero con cara de tonto. (Te queda al menos la Eku 28, que te has de beber tú solo!)
  • Envidia: la que nos dan los cerveceros caseros artesanales con sus logros (¡enhorabuena, Max!)
  • Soberbia: soberbia es estar en Hofbräuhaus en Munich, rodeado de alemanes y tener la necesidad de pedir una jarra de litro más, aunque no te apetezca en absoluto, aunque pienses que la vas a devolver al primer sorbo, tan sólo para demostrar a los alemanes que puedes beber más que ellos.


He pecado más, sí señor. Pero ponerse morado de submarinos de tequila en jarras de cerveza no es ser mal cervecero, no señor: es ser joven. Ruego al Monje Negro me absuelva. Yo me comprometo a hacer penitencia y rezarle lo que quiera.

O mejor, me hago de una tacada la serie de Sint Bernardus. Todos los colores. A su salud. Mejor penitencia que ésta no puede haber, digo yo.

Los alemanes se marcharon habiendo bebido tan sólo una jarra, por cierto. Nos lo pasamos muy bien con ellos.


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27 marzo, 2009

Una visita rápida a 2d2spuma

No voy yo ahora a descubrir la cervecería a nadie. Porque en realidad fue Andrés el que me la dio a conocer desde su blog. Y porque Max nos contó cómo había hecho realidad uno de sus sueños -el de dar a conocer y probar la cerveza checa- a través de esta micro importadora. Pero el caso es que la semana pasada visité 2d2dspuma en Barcelona, y no quería dejar pasar la ocasión de felicitarles por la idea y desearles la mejor suerte en el negocio. A los cerveceros nos va mucho en ello.

En fin, por si hay algún despistado: 2d2dspuma es una cervecería barcelonesa, sita en la calle Manigua 8, muy cercana a la estación de metro de Maragall. Se divide en una tienda especializada y un pequeño bar a escasos metros, donde tienen tres neveras repletas de sus cervezas. Hay belgas, claro, y artesanales catalanas, como se podría esperar de toda cervecería especializada de esa ciudad.

Pero 2d2dspuma guarda mucho más.


Lo que distingue a esta cervecería de otras es que se han atrevido a poner en marcha la venta de cervezas al por menor (microdistribuidora, le llaman) y que ofrecen precios realmente competitivos, tanto en cerveza como portes. De este modo otros bares tiene a su disposición un catálogo amplio de cervezas, el cual pueden emplear para ofrecer productos diferenciados o tentar el gusto de la clientela antes de atreverse con pedidos mayores.

Por otro lado, es evidente que han sabido moverse, incluso por la red, para llegar a productos que no son importados con frecuencia por las macros: prueba de ello son las cervezas de Unibroue o la espléndida selección de cervezas checas que Max les empaquetó. Que la red ofrece oportunidades de negocio no es algo nuevo: que una cervecería las aproveche con inteligencia sí lo es (como demuestra el estúpido spam que seguro que muchos blogueros cerveceros estamos recibiendo proponiendo publicidad gratuita).

Y ahora cambio de tercio y hablaré de lo importante: las cervezas que probamos en nuestro escaso tiempo de visita relámpago al bar: empezamos con una Primator 13% (que yo ya tuve la suerte de probar en mi viaje a Praga) y una Oesterstout: una cerveza sorprendente por ese toque salado y fresco, con malta tostada y un poco de caramelo. Invita a beber más. Probamos también Maudite y Eau Benite, dos de las cervezas de Unibroue que todavía no había probado. Son cervezas al estilo belga, aunque menos pegajosas y quizá un poco más amargas. Desde luego merecen la pena.

También tomamos una Guineu1 Monserrat y una Antius. Guineu dice hacer cerveza artesanal y de calidad. Me parece bien, porque por muy artesanal que sea no me gusta que me engañen colándome un mal producto. A mi gusto, mejor la Monserrat (Ale negra, yo diría stout), que resulta una estupenda cerveza de sesión. Buena también la lupulizada Antius: más herbal y fresca, pero con menor carácter y estructura.

Con la Oerbier (de De Dolle Brouwers) no pude: era la tercera cerveza de un tirón y me pareció en exceso dulce y gasificada. Terminé con una Bockbier de La Trappe, cerveza que no tenía el gusto de conocer pese a mi querencia juvenil por las cervezas de Koningshoeven. Se deja beber, sin más, al menos no era tan empalagosa como la anterior.

Como eran muchas cervezas, necesitábamos comer. Acompañamos las bebidas con unas fenomenales bravas con distintas salsas (aunque al final sólo nos poníamos chumi churri). Y luego un par de bocatas. Al regresar nos faltó poco para dormirnos en el metro (habíamos salido de Valencia antes de las 6).

Antes de irnos, claro, nos despedimos encantados con la tienda. Y eso hago de nuevo en el post. Un saludo a la gente de 2d2dspuma y mucha suerte. Ojalá tengáis éxito y más negocios como el vuestro se vayan extendiendo. ¡Hasta entonces habrá que ver qué pedidos os hacemos!.

Salut!

1 ¡Página web recomendada por un informático!
2 Andrés, la próxima vez que vaya a Barcelona con tiempo y no entre semana laboral, te pego un toque, a ver si podemos tomarnos algunas cervezas: ¡en 2d2dspuma o donde sea!

Me he permitido la libertad de tomar el logo de la cervecería sin permiso: se me avise si hago mal, por favor.

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13 marzo, 2009

Porqué nunca podré ser camionero en Bélgica

Estas declaraciones constituyen nuestro irrenunciable credo:

  • Porque somos amantes de la música bajo los Cárpatos.
  • Porque visitar Bélgica nos hace ser felices.
  • Porque conducir un camión miles de kilómetros es aburridísimo.
  • Y porque entendemos que idiotas al volante hay en todos los lados. Al volante de países, bancos e instituciones financieras.

Desde el firme convencimiento de estas máximas, nosotros [por yo], no podemos permanecer impasibles ante el atropello laboral y la injusticia en cualquiera de sus formas. Es el momento de alzar la voz por encima de los intereses de la prensa sensacionalista, empeñada en machacar la reputación de hombres y mujeres de pies libres y escaso cerebro si con ello vende su propaganda.

Por todo ello, no podemos [por puedo] sino anunciar la formación de una nueva plataforma, libre y desinteresada, creada con carácter solidario y no gubernamental.

Plataforma Solidaria con el Camionero Rumano Despedido (PSC-RD)

Ah, ¿que no saben de que va el tema?. Pues de esto:



Sí amigos. Demasiado tiempo se han criminalizado inocentes bailoteos en el volante. Por cada uno que cogen bailando música del este, ocho pasan en Audis hasta las cejas de coca. No hay más que ver que, en cuanto consumo de cocaína, España figura entre las potencias mundiales. No se puede decir lo mismo del consumo de música balcánica, estancado desde que Bregovic no deja de publicar el mismo disco una y otra vez.

Estamos convencidos de que las personas (encorbatadas) que han condenado a nuestro Tarzán jamás han probado a conducir un maldito camión durante días. De haberlo hecho, se habrían percatado de que es físicamente imposible dejar de bailar en cuanto suenan los ritmos endemoniados entre el mar de Italia y el Mar Muerto. Lo demuestran innumerables estudios científicos.

Desde el PSC-RD no cejaremos en nuestro empeño de limpiar el buen nombre de este héroe de las carreteras, denigrado por el establishment músico-viario, mafia de las estaciones de servicio que imponen a Camela y Los Chichos en todas y cada una de las gasolineras europeas. Denunciaremos la doble moral de quienes critican los estimulantes naturales musicales y hacen caja vendiendo pastillas anti-somnolencia. Pastillas que no serían en absoluto necesarias si dejara de sonar, aunque fuera por un maldito momento Nena Daconte / la tipa que antes estaba en la Oreja de Van Gogh o Vetusta Morla (a quienes no he escuchado, pero que de por sí me parecen aburridos).

Con el faro de la justicia en frente, nos abriremos camino hasta rehabilitar al rumano chalado. Porque es posible un mundo con más gente haciendo el payaso. Porque es posible un mundo mejor.

Ya tenemos himno. No sabemos si es requisito indispensable el himno para fundar una plataforma. Pero para la nuestra lo requiere. A toda leche, desde Rumanía.



1 Si quieres pertenecer a la asociación ponte en contacto con nosotros [por conmigo] para detallar la cantidad a ingresar. Lo de plataforma desinteresada es que nos interesa el dinero y nada más.


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09 marzo, 2009

Me voy a Munich: ¿qué debo visitar?

Este mes escribiré poco... y la única buena razón será esta.

Pues sí amigos cerveceros, me voy a Munich. A visitar al amigo Pinar. Y la ciudad claro, que recién esta semana inauguró la temporada de las Märzenbier (cervezas de marzo). Y nosotros con las Fallas bebiendo horchata...

[...algún día trataré de explicar lo que siente el valencianito de a pie cuando llegan las fallas...]

Sólo estaré tres días enteros en aquellos fríos lares: del 19 al 21. Por supuesto visitaremos los monumentos más importantes de la ciudad, dentro de nuestro escaso margen. Y, claro, estando tan poco tiempo, no me perdonaría no haber sabido elegir un gran restaurante, fábrica de cerveza o brauhaus de esos que no te puedes perder.

Así que, además de consultar en las guías (que lo haré) pregunto a la comunidad cervecera mundial que casualmente esté leyendo este post: ¿alguien ha estado en Munich? ¿qué lugar de interés cervecero no puedo dejar de visitar en Munich?

Gracias a todos (aunque sea por haber llegado hasta acá).