29 febrero, 2008

Cuando el informático la pifia

A veces los informáticos hacen mal las cosas. Bueno, todo el mundo, pero los fallos informáticos tiene un nosequé que los hace misteriosos. Un fallo informático siempre parece inexplicable, algo que no debería suceder. Pero ya sabemos que los fallos suceden. Un buen informático tiene que diseñar su aplicación de modo que esta sea lo más confiable posible. Esto incluye evitar que los fallos y errores se conviertan en averías: hace mucho tiempo ya hablamos de esto: se llama tolerancia a fallos.

Otras veces sencillamente, los errores son tan tontos que claman al cielo y merecen ser ocultados para salvar la vergüenza de sus responsable. O públicamente expuestos para su escarnio. Pues bien, en Risk han optado por esto último. A modo de foro se exponen casos de lo que se conoce como "cagadas". Algunos tontos, otros graves, pero siempre evidentes. No todos son informáticos. No todos son bugs. Pero todos son, al menos, curiosos.


  • La alarma de mi portátil funciona acorde con el tiempo local de Estados Unidos en vez de con el tiempo del Reino Unido (donde he viajado) sin que pueda cambiarlo. Esto sucede aunque cambie el tiempo local de mi portátil al del Reino Unido.

  • Una compañía de teléfonos de Taiwan ocultaba parte de los teléfonos en la correspondencia con los clientes. Por privacidad, en las misivas sólo se muestran los números pares del número de teléfono al que se da servicio 2*8*4*8*. Para mayor seguridad, también se ocultan los dígitos impares del número de contacto *5*5*7*0. Pero si resulta que éste coincide con el anterior, ¡entonces se está revelando todo el número!.

  • Un "0" se les cayó del precio de un PC vendido por Marubeni, una gran compañía de venta web. Antes de que se dieran cuenta del error, alrededor de 1000 personas compraron 1500 unidades. En vez de 198000 yenes (unas 198000 pesetas) se vendieron a 19800 yenes. Tras percatarse del error, la compañía trató de oponer resistencia al cumplimiento del acuerdo. Sin embargo, finalmente decidieron ceder para mantener la fidelidad de sus compradores.

  • Después de que junto la cartera me robaran la tarjeta de crédito (American Express), cancelé la misma y obtuve una nueva. Un mes después, habían sido cargados a mi cuenta dos gastos de American-On-Line que yo no había realizado.

    Según AOL, dos cuentas se habían abierto a mi nombre y, cuando se intentó realizar algún gasto con ellas, AOL encontró que la tarjeta había sido cancelada. Sin embargo, ante estas situaciones, se consulta (automáticamente, claro) a American Express, cuya política es la de... ¡proporcionar el número de la nueva tarjeta!. Por cierto, las cuentas abiertas en AOL estaban a nombre de mi hija y de mi mujer. (Esto no es un bug: esto es una cabronada de AmEx)

  • Adam Abrams no podía crear una cuenta en un servidor. Recibía un mensaje de notificación "La razón por la que no puedes crear una cuenta es debido a que su dirección de correo ha sido marcada por nuestra tabla de palabras inadecuadas". Tras mucho investigar descubrió que no era "bra" (sujetador), el problema era "dam" (maldición).

  • Envié una carta de referencia a la Fundación Hertz recomendando a un estudiante. La Fundación requiere una firma electrónica en la recomendación. La firma constaba de una página web con un formulario donde se podía leer algo así como: "Certifico que soy la persona de abajo:" y un cuadro donde escribir el nombre.

  • En Nueva York murió una persona porque los servicios de emergencia no pudieron localizar su apartamento. El problema fue que vivía en en un edificio con una dirección de 5 dígitos, mientras que el sistema para enviar a los profesionales de los servicios de emergencia sólo admitía 4 dígitos.

  • El Ariane 5, cohete estrella de la Agencia Espacial Europea voló por los aires el 4 de Junio de 1996 a los pocos segundos de su despegue. Al parecer una conversión de un número de 64 bits en un entero de 16 resultó en un desbordamiento. Este entero controlaba la estabilidad del aparato, de modo que el cohete trató de rectificar su posición (correcta), inclinándose un poco. Cuando, error tras error, el cohete superó la inclinación de seguridad permitida, se autodestruyó. El error se había producido por una incorrecta adaptación del código (en Ada) que regía el Ariane 4.

  • A veces, por más que se hagan bien las cosas, la fatalidad está asegurada.

  • En el desarrollo de un avión bombardero se diseñaron tres esquemas de prueba independientes para evitar cierto efecto causado por la vibración de la cola del aparato (NOTA AL MARGEN: los aviones son tan seguros que llevan un retraso tecnológico de unos 15 años. Por seguridad, protocolos, planificadores, redes, tecnologías demasiado nuevas no se aplican a causa del temor a que fallen).

    1. Un túnel de viento fue construido expresamente para investigar el efecto de estas vibraciones. El túnel se probó sobre un modelo a escala del avión.
    2. Se hicieron test de resonancia sobre el primer prototipo, con los que se ajustaron ecuaciones aerodinámicas.
    3. Se hicieron test en vuelo a baja velocidad, cuyos resultados se extrapolaron para analizar las vibraciones a alta velocidad.

    Los tres tests condujeron a similares resultados y se concluyó que no había problema con el diseño de la cola para ninguna velocidad. Poco después, mientras el primer prototipo estaba realizando maniobras a alta velocidad y baja altura, la cola se rompió, estrellándose el avión y muriendo su tripulación. Acto seguido se inició una investigación, que concluyó con los siguientes resultados:

    1. La rigidez de una parte del túnel de viento construido no era la adecuada.
    2. Un término en las ecuaciones aerodinámicas era incorrecto.
    3. Los ingenieros se equivocaron al interpretar los resultados de los tests a baja velocidad.

    Y, debido a la mala fortuna, todos los resultados conducían a la misma errónea solución.


  • Y, a veces, las cosas se hacen demasiado bien.

  • El sistema de teléfono de emergencia 911 de las mayores ciudades de Minnesota fue convertido a digital. De este modo se introducían menores interferencias en la lineas. La gente, que estaba acostumbrada a escuchar el ruido de la linea al descolgar el teléfono1 quedaba extrañada al no escuchar nada y pensaba que había un problema con su conexión.


  • 1 No en todos los lugares del mundo hay tonos

    The RISK Digest. Forum On Risks To The Public In Computers And Related Systems

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    16 febrero, 2008

    CSI X: cuando la cosas ocupan menos

    Recuerdo perfectamente una de las primeras clases de informática, allá en primero. Bueno, no, eso sería casi un milagro habida cuenta que no recuerdo qué comí ayer... Pero sí que recuerdo una frase pronunciada por un profesor, a modo de jocosa obviedad. "Dicen que 'el saber no ocupa lugar'... ¡No pollas!".

    Y es que el saber, cualquier tipo de información, SÍ ocupa lugar. Y sea del tipo que sea, ese lugar tiene un coste o precio. El cerebro también tiene un coste, por más que algunos se empeñen en destrozarlo a base de etanol o mítines. Por ello siempre que podamos comprimir los datos, información o saber (y el coste de la compresión no supere al de sus beneficios, claro está) nos interesará hacerlo. De este modo saldremos ganando espacio. Pero... ¿pueden ocupar las cosas menos lugar de lo que ocupan?. ¿Cómo se realiza este milagro?

    Pues eso, en Cosas que Sí se dan en Informática, hablaremos de compresión.


    Utilizaremos a modo de ejemplo las letras. Supongamos que queremos comprimir un fichero de texto que tan sólo contiene caracteres de nuestro alfabeto (unos 25 caracteres), por simplificar. Sabido es que en Informática los computadores sólo entienden de unos y ceros (bits). Bien, normalmente se emplean 8 bits para codificar caracteres (codificación ASCII extendida). Con 8 unos y ceros podemos codificar 256 (28) 'letras' distintas... pero si ya sabemos que nuestro fichero tiene tan sólo 25 letras distintas... ¿para qué queremos tantas?. Quitemos bits.

    Para codificar 25 caracteres distintos necesitamos al menos 5 bits, ya que 25 es 32. Por tanto, un fichero con 10 caracteres ocuparía 50 bits. Pero imaginemos que, de estos 10 caracteres, 4 son 'a's. ¿Ya que hay más 'a's, no ganaríamos espacio si codificamos las 'a's con unos pocos menos bits que el resto?.

    Esa es la idea base de la codificación Huffman, desarrollada por el señor del mismo nombre en 1951. Aunque variantes de la misma codificación son más eficientes en determinadas circunstancias, Huffman encontró la forma óptima de mapear cualquier símbolo de una alfabeto con una secuencia de bits de longitud óptima. La idea es tan sencilla y elegante que bien merece la pena explicarla.

    Partimos de una alfabeto y una cadena de letras. Supongamos que nuestra cadena es 'aavnvavfja'. Conociendo la cadena, podemos asociar a cada símbolo de nuestro alfabeto una cuenta de apariciones. Esto se llama histograma. Por tanto, tenemos que a --> 4, v --> 3, n --> 1, f --> 1, j --> 1. El resto de símbolos son ceros. Bien, pues ahora vamos a construir un arbol binario. Árbol porque es un árbol al revés. Binario, porque cada rama se separa en 2 ramas. Cogeremos los dos símbolos con menor número de apariciones y los agruparemos, sumando sus apariciones: 'fj' --> 2. Y volvemos a operar del mismo modo... y otra vez y otra... ¡hasta que la raíz del árbol agrupa todos los símbolos! (ver imagen).

    Y ya está. Porque si asignamos un bit a cada rama del árbol, '0' para la izquierda '1' para la derecha, podemos obtener el código para cada símbolo sin más que andarnos por las ramas encadenando estos bits hasta llegar al carácter que deseamos codificar. Codifiquemos, pues, nuestra cadena 'aavnvavfja'.
    001011010010111011110
    Hemos utilizado 21 bits. De codificar cada símbolo con 8 bits habríamos gastado 80. 50 si sólo codificáramos con 5 (alfabeto de 25 letras). Y 30 si codificáramos cada símbolo de este alfabeto en particular {a, v, n, f, j} con 3 bits.

    ¿Está ya nuestra cadena comprimida?. Pues no. Porque además de comprimirla, queremos enviarla por correo, que le llegue a un amigo y que éste, sin tener ni idea de cual era la cadena original, poder descomprimirla y leerla. Para eso es necesario que nuestro amigo conozca, bien la tabla de códigos que hemos creado, bien el histograma de apariciones de la cadena original. Aunque el histograma puede ser muy grande si el alfabeto lo es, su tamaño será despreciable cuando consideremos cadenas de miles y miles de bits.
    Con el histograma nuestro amigo (o el descompresor de nuestro amigo) puede construir el mismo árbol que hemos creado y decodificar la cadena. Para ello sólo tiene que 'andarse por las ramas' con los símbolos que le han llegado.

    El primero es un 0. Se anda por la rama izquierda y llega a la 'a'. Ya tiene un símbolo. Otro 0: se anda por las ramas y consigue otra 'a'. Ahora un 1: rama derecha. 0, rama izquierda: ha encontrado una 'v'... y así hasta completar la cadena entera.

    Y ya está: una cadena que tendría 8 bits por símbolo de codificarse ASCII se comprimiría hasta 2.1 bits por símbolo (21 bits, 10 símbolos). Bueno, no está, porque este tema tiene mucha tela por cortar. ¿Sabéis que se puede calcular el mínimo de bits por símbolo necesarios para representar una cadena?. Lo hizo Claude Shannon, padre de la teoría de a información, antes de que Huffman inventara este método. El mínimo número de bits con el que se puede codificar una cadena viene definido por la entropía de primer orden.

    En nuestro caso, H = 2.046439. Así que nuestra codificación Huffman no está nada mal. Hay mejores codificadores que los de Huffman, ojo. Por ejemplo los codificadores aritméticos. Sin embargo, Huffman se sigue gastando mucho... más que nada porque estos últimos (que tampoco son tan complicados de entender) están sujetos a patentes por parte de compañías poderosas. Lo de las patentes de software también tiene tela. Porque en muchos casos es algo tan absurdo como patentar la forma de darle la vuelta a una tortilla. Y nadie que quiera dar la vuelta a una tortilla lo podrá hacer de ese modo (aunque se le ocurra a él sólo) sin arriesgarse a ser demandado.

    Con Huffman, la secuencia que obtenemos tras la descompresión es idéntica a la original. Se llama compresión sin pérdidas. Pero en muchos casos podemos tolerar cierto grado de pérdidas, esto es, de calidad. Por ejemplo, el oído humano enmascara ciertas frecuencias por debajo de otras, de manera que al ir seguidas, no percibimos algunas de ellas. ¿Por qué almacenar esa información, pues?. Con esa idea funciona MP3. O, en dos fotogramas seguidos el fondo de la imagen apenas cambia, ya que el protagonista sólo mueve el pie... ¿por qué almacenar dos veces el mismo fondo estático?... con esa (y otras muchas) idea funcionan los compresores de vídeo.

    A la compresión que se aprovecha de cómo percibimos nosotros la información se le llama compresión basada en la fuente. Suele tener pérdidas, pero son aceptables, y obtenemos cotas altísimas de compresión. Pero de ellas ya hablaremos otro día...

    Apuntes de clase: ¡esto es básico!

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    09 febrero, 2008

    El cuerpo de las japonesas

    Bueno, vale, también es el de los japoneses. Pero seguro que con ese título el post tiene más gancho. Como últimamente los estudios y el trabajo no me dejan tiempo para más, tendré que escribir menos posts, pero si pueden atraer a más gente, mejor. Dicho esto, los que esperaban encontrar fotos de cuerpos de japonesas ya habrán desaparecido, así que vamos al auténtico tema de la entrada: cuáles son las principales partes de cuerpo en japonés. Porque los japoneses (y las japonesas) también tienen las mismas partes del cuerpo que el resto de humanos, sí señor.

    Cuerpo en japonés se dice karada, como podemos ver en furigana en la imagen de aquí al lado. La imagen la he hecho yo, como no, en uno de los pocos ratos libres en que puedo practicar shodou. Si nos ponemos a analizar los trazos, se compone del radical de persona JIN/NIN 人 y el de libro HON 本. La relación que esto tenga con el cuerpo la dejo para especulen ustedes



    Las partes del cuerpo más importantes (¡visibles!) en japonés serían la cabeza (atama), el pecho mune, la barriga o-naka, los brazos ude y piernas ashi. En la ilustración pueden ver algunas más, como el cuello, los hombros, el pie, las manos...

    Hablando del cuello, ¿no les recuerda ese símbolo kubi 首 a este otro 道?. Si hacemos memoria este último era el kanji de "camino" un símbolo con connotaciones espirituales de las que ya hablamos. Y un apunte más del cuello. En japonés los tobillos y las muñecas son los cuellos de las piernas y de las manos: ashikubi 足首 y tekubi 手首, respectivamente. Tiene sentido claro... pero, ¿por qué no udekubi o ashimotokubi?.

    Y algunas de las partes del cuerpo que me he dejado en el dibujo pero que también tienen: senaka 背中 es espalda, heso 臍 es el ombligo y hiza 膝 la rodilla. Y pasemos ahora a la cara, que se llama y se escribe kao 顔.

    De nuevo las partes más importantes serían ojos me, nariz han, boca kuchi y orejas mimi. Por cierto, les animo a que dibujen estos símbolos sobre un óvalo situándolos donde correspondería. Tiene su gracia. La nariz es un símbolo curioso y uno de los radicales que lo componen es JI 自, que significa "uno mismo". Los orientales no señalan con el pulgar su pecho para señalarse a ellos mismos, sino que apuntan con su índice a la nariz.

    Aquí me he dejado más cosas: hige 髭 sería la barba y la 'barba de la boca' kuchihige 口髭 el bigote. La lengua es shita 舌 y los dientes ha 歯.

    Cambiando de partes... antes he mencionado el pulgar y el índice. En japonés, el pulgar es el dedo familiar: oyayubi 親指, mientras que índice es el hitosashiyubi 人差し指, que no sé traducir por nada más que 'dedo índice'. El dedo corazón1 no se llama shinzouyubi -dedo corazón- sino 'dedo de enmedio', lo cual es más lógico (nakayubi 中指). También lo es que el meñique se llame 'dedo pequeño' koyubi 小指. En cambio, a que el anular sea el 'dedo medicinal' no le encuentro ningún sentido. Se llama kusuriyubi 薬指 y kusuri es medicina o droga. Y a la plana palma de la mano se le llama 'plano de la mano' tenohira 手の平.

    Termino con expresiones o frases hechas del japonés que incluyen partes del cuerpo. En Japonés en Viñetas hay unas cuantas de las cuales pongo aquí sólo unas pocas. Algunas son compartidas o comprensibles en nuestra cultura. Otras habría que bucear en la cultura nipona para entender su origen. Ejemplos del primer caso:
    頭を下げる - atama o sageru: 'bajar la cabeza'. Disculparse, pedir perdón.
    耳が遠い - mimi ga tooi: 'oído lejano'. Ser duro de oído.
    手を貸す - te o kasu: 'prestar una mano'. Echar una mano, ayudar a alguien.
    Y de las del segundo grupo:
    首になる - kubi ni naru: 'volverse cuello'. Perder el trabajo, ser despedido. (¿A alguien se le ocurre alguna explicación plausible para esto?).
    腹が立つ - hara ga tatsu: 'levantarse la barriga'. Enfadarse, enfurismarse.
    手を上げる - te o ageru: 'levantar la mano'. Rendirse, resignarse.

    Y ya está. No porque los japoneses no tengan más partes del cuerpo, no, que las tienen. Pero estas son las más importantes. Claro, que si lo que buscabas al ver el título del post eran partes de cuerpos de japonesas, entonces las más importantes son oppai (tetas) y ketsu (culo). Kirai ya nos contó que los japoneses están mucho más entusiasmados con oppai que con ketsu. Así que ya sabe qué buscar la próxima vez.

    1 Supongo que en Japoń habrá quien estudie japonés y comente, en un blog, que el dedo del medio es para los españoles su 'corazón'

    Japonés en viñetas. Norma editorial.
    Saiga Japan. Kanji Dictionary.
    Las imágenes originales son propiedad de autor. Tiene licencia Creative Commons que permite su modificación siempre que no tenga propósitos comerciales. ¡Y yo no los tengo!

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    31 enero, 2008

    El logo de las Auténticas Trapenses

    Esta historia es una continuación de esta otra...
    El 28 de Febrero de 1962 fue una gran fecha en la historia de la cerveza. Bueno, quizá no tanto, pero sí una fecha señalada. Ese día un tribunal de Gante dictaminó que: la palabra Trapense se usa para indicar que una cerveza es elaborada y vendida por monjes pertenecientes a la orden de la Trapa o por personas que habrían obtenido una autorización para ello... por ello se llama Trapense a una cerveza fabricada por monjes Cistercenses y no una cerveza de 'estilo trapense', que debe ser más bien llamada cerveza de abadía.

    Todo ello vino a raíz de una demanda de los monjes trapenses de la Abadía de Nuestra Señora de Orval contra cervecería de Veltem, la cual desde 1960 elaboraba una cerveza llamada Veltem Trappist. Supongo que los monjes estaban cansados de contemplar en el mercado cervezas "trapenses" que poco o nada tenían que ver con la orden de la Estricta Observancia. Y esta fue la primera victoria que consiguieron las fábricas artesanales monacales.


    Sin embargo, a pesar de la definición legal del término, ésta nunca puede cubrir
    todas las situaciones. Por ello, en 1997 8 monasterios Trapenses fundaron la Asociación Internacional Trapense, con el propósito de (entre otros) velar por la protección de sus productos. En la actualidad 14 monasterios pertenecen a dicha asociación, situados en Bélgica excepto dos de Holanda y uno de Alemania.

    Y para 'proteger' sus productos crearon el famoso sello hexagonal, logo de la asociación. Esta etiqueta sólo se concede a cervezas, quesos y licores trapenses bajo unas estrictas reglas, que, en lo que a cerveza se refiere son:

    • La cerveza debe ser producida dentro de los muros de una abadía Trapense por, o bajo el control de, monjes de la orden de La Trapa.
    • La fábrica debe depender del monasterio y la cultura de empresa se debe inscribir dentro del mismo.
    • Los beneficios económicos de la fábrica deben estar dirigidos a la subsistencia de los monjes y abadía y el resto a la asistencia de personas necesitadas.
    • La calidad de la cerveza debe ser irreprochable y sometida a continua observación y control.

    En la actualidad, 7 cervezas están capacitadas para portar el logo "Authentic Trappist Product". Nunca viene mal repasarlas, son: Westmalle, Chimay, Rochefort, Orval, Westvleteren, Achel y La Trappe. Hablaremos más adelante de cada una de ellas, ¡como no!.

    Como he comentado antes, este sello también lo portan quesos y licores. Y también lo lleva el chocolate que producen en Tilburg (La Trappe). Así por ejemplo, Chimay puede llevar el logo sobre su cerveza, claro, pero no para el queso. El queso de Chimay es bastante normalito, todo hay que decirlo. Westmalle sí que puede etiquetar su queso con el sello, pero desgraciadamente no tuve la suerte de probarlo1. Tampoco he probado el queso de Orval (que también lleva sello). Pero mejor paro de enumerar que me entran ganas de llorar.

    Es importante hacer notar que el logo no es más que una marca protegida y reconocida por una asociación privada, y no tiene la consideración de 'Denominación de Origen'. Por ejemplo, el monasterio trapense de Tilburg en Holanda estuvo fabricando y vendiendo cerveza trapense La Trappe bajo esta denominación sin contar con el sello hexagonal concedido por la asociación (pues le fue retirado en 1999). Esto no la hacía menos trapense, ni mucho menos. Sencillamente la asociación consideró que no se aplicaban las reglas establecidas. Esto cambió en Octubre de 2005, cuando le fue concedido de nuevo el permiso para portar el logo. Cuando yo conocí La Trappe (mi primera querida cerveza) ésta no portaba el sello.

    Asimismo, otros conventos trapenses podrían reiniciar su producción de cerveza, cesada tiempo atrás. Y también tendrían derecho a etiquetar sus productos como trapenses. Algunos conventos que antiguamente fabricaron cerveza son:
    La abadía de Mont des Cats (Francia), Sept Fons (Francia), Chambarand (Francia), Oelenberg (Francia), Notre Dame du Gard (Francia), Notre Dame du Port Du Salut (Francia), Tegelen (Holanda), Engelszell (Austria), Banja Luka (Bosnia) y Mariawald (Alemania).

    Y si en España, alguno de los monasterios quiere empezar a producir cerveza con la calidad de sus hermanos belgas... benditos sean, lleven o no el sello. Pero mucho estoy soñando.

    Igualmente, no ser trapenses no pone al resto de cervezas de abadía por debajo de éstas, faltaría más. St. Bernardus sigue siendo una cerveza buenísima, exista o no el monasterio, lleve o no lleve la palabra 'trapense'. Lo importante es el respeto a y cuidado en la producción, el respeto a la tradición... y al consumidor, que tampoco nos gusta que nos engañen.

    Y bien, este post pone fin a toda una serie acerca de la historia de las cervezas trapenses. Si lo recordáis, empezamos hablando de la historia de la Orden...
    Pero que no haya pena, que no se acaba aquí el tema. Primero, porque da para mucho más: poco a poco iremos viendo la historia de cada una de estas cervezas. Y segundo, ¡porque tarde o temprano tendremos que publicar catas sobre ellas!.

    Así que ya lo saben, nos dedicaremos a otras cosas... sin perder a las trapenses de vista.

    1 El que sí que he probado es el de Maredsous y me gustó mucho.

    Trappistbeer. De visita obligatoria. (La segunda imagen está extraída de aquí)
    Brew like a monk. Una página genial.
    Vader Abts Trappist Biersite

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    23 enero, 2008

    Monjes y cerveza (III): falsas trapenses

    Bueno, aquí estamos de nuevo con las trapenses, éste es ya el cuarto capítulo de la serie y nos dejará a las puertas de saber porqué se creó su sello hexagonal característico.

    Un pequeño repaso. Habíamos dejado su historia ya en el siglo XX. Pocos monasterios fabricantes de cerveza habían sobrevivido a la persecución religiosa de los siglos pasados -Revolución Francesa- y luego a la Revolución Industrial, que colocó a las fábricas laicas varios pasos por delante en cuanto a técnicas de producción. Y los que surgieron entonces tuvieron que enfrentarse a un nuevo desafío: la competencia de otras marcas que se promocionaban como 'monásticas' o incluso 'trapenses' sin que mediase relación alguna entre la empresa fabricante y abadía alguna.


    Y no es que estas cervezas falsamente monásticas no fuesen buenas, no. Las habrá que serán excepcionales y otras que no. El problema era que estaban utilizando en su provecho la histórica asociación entre cerveza de abadía y calidad. A principios del siglo XX y fuera de Bélgica se extendió el uso de la denominación "trapense" para algunas cervezas. En los siguientes años el uso de está denominación se propagó a Bélgica, donde, en el periodo comprendido entre finales del siglo XIX y principios del XX, había emergido de nuevo la producción de cerveza en algunos conventos Cistercenses. Era evidente que tenían que pelear si querían proteger la identidad de sus productos.

    Y la primera batalla la perdieron. En 1935 Westmalle -una de las primeras cervezas auténticamente trapense que perduran hoy en día- perdió el juicio contra un cervecero de Amberes el cual comercializaba una cerveza bajo el nombre de 'Trappist'. En la resolución del juicio se entendía que:

    • "Trappist" no es una marca especial, sino que se aplica a muchas cervezas, elaboradas en diversos conventos trapenses.
    • Los monjes trapenses no son comerciantes y no pueden argüir competencia desleal con un auténtico negocio.
    Así que, como veremos más adelante, los monjes trapenses no pudieron reclamar una marca exclusiva trapense para sus cervezas hasta 1962. Se abrió entonces el camino para denominar 'trapense' a cualquier producto.

    Un caso aparte es el de dos cervezas que usaron durante años la denominación "trapense" con el consentimiento de los monjes. La primera 'falsa' trapense es Witkap. La fabricaba en Brasschaat Hendrik Verlinden, quien trabajó como ingeniero en la fábrica trapense de Westmalle, ayudando a los padres en la elaboración de su Bruin. Verlinden era un notable químico y experto en la destilación y tratamiento del alcohol. Años antes había comprado una fábrica de cerveza a la viuda de Edmond Royers, experto cervecero de Amberes, asesinado por un soldado alemán durante la Primera Guerra Mundial.

    El tiempo que Verlinden dedicó en la fábrica de Westmalle le convenció para, en 1932, producir su propia cerveza monástica, con el nombre de Witkap Pater - Trappistenbier. Witkap se etiquetó de este modo con permiso de la abadía. Su imagen era la de un monje con una capucha blanca (witkap) color identificativo de los monjes cistercenses. Y lo siguió haciendo hasta 1981, año en que expiró el acuerdo con la abadía. Para entonces ya eran los hijos de Hendrik Verlinden los que se ocupaban de la empresa. Hendrik, por cierto, murió en mayo de 1940 cuando dos bombas alcanzaron su fábrica. Su hijo menor también falleció en el ataque: era la invasión alemana de Bélgica.

    La otra cerveza licenciada como trapense fue Sint-Bernardus y esta vez el consentimiento provino de Westvleteren. La cuestión es que en 1946 el monasterio trapense de Saint-Sixtus decidió reducir su producción de cerveza Westvleteren a los interiores de los muros del convento, limitando su venta a las puertas del mismo y a tres tabernas de la zona (costumbre que hoy perdura).

    Al parecer el prior consideró que los monjes dedicaban demasiado tiempo a la fábrica, habiendo sido la guerra tan devastadora en esas tierras. La linea comercial de la cerveza de Saint-Sixtus fue entonces confiada al señor Evarist Deconinck. Éste había obtenido el derecho de fabricación de quesos de una cercano monasterio (abandonado) en Watou: el Refugio de Notre Dame de St. Bernard. Tras obtener la licencia de los monjes, Evarist mandó construir en la Vía de los Trapenses -junto a la fábrica de quesos- los edificios que contendrían la fábrica de cerveza. Además, el maestro cervecero de la abadía se integró en ésta, asegurando la calidad de los brebajes.

    En 1962 el acuerdo con la abadía de Sint-Sixtus se prolongó por 30 años más, no siendo renovado cuando expiró. Así que hasta el año 1992 esta cerveza también llevó la denominación 'trapense' con todo derecho. Más adelante hubo desacuerdos y roces entre Sint-Bernardus y la comunidad trapense. Por ello hoy en día la cerveza incorpora una especie de señor ataviado al modo medieval. Si le preguntan a los responsables de Sint-Bernardus se lo dejarán bien claro: ese señor NO es un monje.

    Por otro lado, estas cervezas todavía tenían algún lazo con alguna abadía... en 1950, la abadía de Affligem acordó con la fábrica amberina De Hartog la producción de cerveza bajo su Formula Antiqua Renovata. Lo único que aportaba la abadía era la fórmula. En 1954, la fábrica Lootvoet en Overijse, empezó a fabricar Leffe, denominada así en referencia a una abadía desaparecida en 1796. Y desde 1958, Maes hace lo mismo con Grimbergen, también una abadía desaparecida en 1796 con la Revolución Francesa. Lo único que aportaba la abadía era el nombre.

    Hoy en día en Bélgica no hay prácticamente ninguna fábrica que no incluya entre sus productos alguna cerveza monástica, con nombres de abadía que incluso jamás existieron. El término "trapense" o "de abadía" se extendió en etiquetas, vasos y posavasos.

    Qué hicieron los monjes ante tanta desfachatez?. Pues el primer combate lo ganó Orval en 1962. Pero lo veremos en el siguiente post, ya que, como siempre, esto me queda muy largo.

    Trappistbeer Falsas trapenses (ingles). Las imágenes de las antiguas etiquetas están extraídas de esta página y probablemente tengan derechos de autor. Si visitan la página verán muchísimas "falsas trapenses".
    Vader Abts Trappist (inglés).
    Breve historia de Sint-Bernardus (inglés) (más en el link del post).

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