25 septiembre, 2009

La Ronda #16: El nombre de mi cerveza

La Ronda XVI me ahorra un futuro post, el de explicar a todo el mundo por qué el nombre de mi cerveza es el que es. Porque yo deseo hacer cerveza. Y si me pudiera ganar la vida con ello mejor. Y que así sea.

La propuesta, que viene de Jorge, reza así:

Para la Ronda Cervecera de septiembre, vamos a cerrar nuestros ojos e imaginar que tenemos una cervecería instalada, contamos con la mejor maquinaría, los más excelsos insumos, un maestro cervecero de clase mundial a nuestro servicio y la cerveza es un elixir divino... pero nos falta la identidad de nuestro producto, lo que la diferencia a primera vista de las demás:

¿Cuál nombre le pondrías a tus cervezas? y ¿por qué?


El Tigre y el Cernejo

Recuerden este nombre. Porque en un plazo de 5 a 55 años, se convertirá en la cerveza más bebida en toda España, media Portugal, parte del extranjero, y en la Estación Espacial Internacional, si acaso allí se permite el consumo de alcohol. Y en las colonias lunares, si el gusto de probarla supera el coste de la energía necesaria para transportar una botella de 33cl a millones de kilómetros de distancia.

Y la gente del mundo mundial, tras disfrutar de sus matices y destellos, asombrarse con sus complejos (intensos y sucintos) aromas, paladear con placer sus notas de sabor, que se entremezclan y confunden como las de un Canon de Bach, como la lana de las alfombras persas, se preguntará. ¿Y por qué El Tigre y el Cernejo?.


Ustedes aún no tienenen la fortuna de probar la cerveza que elaboraremos, pero se pueden sentir afortunados de conocer, antes que nadie, el origen de tan extraño nombre. Permanezca bien atento porque no lo volveré a explicar: el misterio envolverá a la mejor cerveza del siglo XIX.

El Tigre y el Cernejo es una inspiración surgida de la confusión y la tontería supina. Una inspiración que nació en Praga. Visitando, como estábamos, distintos locales cerveceros de la ciudad. Nos gustó el famoso U Zlateho Tygra -el tigre dorado- (aunque hay quien guarda de allí malos recuerdos, y parte de razón tiene) y nos gustó aún más U Cerneho Vola -el buey negro-. De hecho repetimos visita al buey para beber su Kozel negra de barril.

La cuestión es que ignorábamos qué significaba Cerneho. Pero sabíamos algo. Sabíamos que el cerneho vola (vuela, en catalán, la lengua que hablamos). Y claro, algo que vuele tan sólo puede ser algún tipo de pájaro...

Elemental.

¿Que clase de pájara nos pudo llevar a la conclusión de que el checo vola es el catalán vola?, se preguntará usted, no sin cierta razón. La respuesta está en la cerveza. En la fermentación alcohólica, quiero decir. A toro pasado, a buey pasado, es muy fácil adivinar que el nombre del local guarda relación con la cerveza que en él se servía. Pero no somos tan listos (aunque hagamos la mejor cerveza). El caso es que, en Praga, nos venía una y otra vez un mantra a la cabeza, a la manera de inspiración divina: el tigre tygra y el cerneho vola.

Por supuesto, cernejo no significa absolutamente nada, aunque sí que existe un arbusto denominado cornejo. Pero El Tigre y el Cornejo es un nombre ridículo. En cambio convendrán conmigo que El Tigre y el Cernejo es un nombre poderoso. Y quien diga lo contrario no sabe de nomenclatura.

El nombre de la cerveza, de nuestra cerveza, quedó claro desde entonces. El Tigre y el Cernejo, el tigre rampante, en todo su poderío, frente al cernejo volador, sobre un fondo de malla. Ese es el glorioso escudo de armas de nuestra cerveza (que apañé con el gimp la semana pasada). Nuestro enseña heráldica, nuestra imagen local, provincial, autonómica, estatal, internacional y aeroespacial. Cerveceros.

Ojo al dato, no cerveceros artesanales, no cerveceros ecológicos ni tradicionales. Todo eso y mucho mas: cerveceros. Eso queremos ser de mayores.

Espero que con esto queden resueltas sus dudas. A partir de este instante, el mito y la leyenda.

El logo está hecho con el Gimp 2.6. Busqué tigre rampante en google y salió esto. Y busqué pájaro, también. Pero el pájaro lo hice yo.

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13 septiembre, 2009

Emperador a la salsa de cerveza

Tiempo para escribir no tengo mucho. Comer, sin embargo, siempre es necesario. Y comer bien, mucho más, añado. El caso es que hace poco llegó a casa propaganda de una conocida marca de salsa de soja acompañada de recetas en las que emplearlas. Una de ellas incluía cerveza y el resto no. Adivine el sagaz lector cuál fue la primera que que hicimos. Pues eso. La receta no puede ser más sencilla y el resultado es espectacular.

Emperador a la cerveza

  • 1 cebolla picada
  • 1/2 cucharada de harina
  • Perejil
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 150cl de cerveza
  • 1 diente de ajo picado
  • 8 Almendras
  • Filetes de emperador (para 2-3 personas)


Sofreir la cebolla, hasta que quede transparente. Añadir entonces la media cucharada de harina, la salsa de soja y la cerveza. Se remueve bien mientras reduce. Añadir luego el perejil troceado, las almendras picadas y el ajo (que no debe quedar ni crudo ni demasiado hecho, que si no da mucho gusto).

Cuando la salsa esté ligada, retirar, hacer a la plancha el emperador y servirlo con nuestra salsa de cerveza. Por supuesto la salsa se puede emplear para acompañar otros platos, como unas albóndigas de carne, por ejemplo. Combina el amargor de la cerveza con el dulce de la cebolla y la soja y la relación bueno/fácil de hacer es insuperable.

¡Ya me contarán si lo prueban!

La propaganda y origen de la receta es de la salsa de soja Kikkoman, que es mi preferida.

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09 septiembre, 2009

La cerveza... poesía líquida

¡Por fin!

Por fin tengo entre mis manos el libro que encargué hace un mes en Casa del Libro. Por cierto, que la culpa no ha sido de Casa del Libro, sino de la editorial, que ha tardado en servirlo tres semanas. Los de Casa del Libro me han informado puntualmente, han atendido mis quejas y me han notificado el día exacto en que iba a llegar el pedido. Una gozada, pues, comprar así.

La cerveza... poesía líquida es un libro del que tuvimos noticia en La Cerveteca, al igual que hizo Iker en su visita a Barcelona. Lo estuvimos hojeando mientras tomábamos sendas cervezas y creo que fue Guillem quien nos comentó que era un libro de cabecera para los fabricantes de cerveza artesanal en Cataluña, donde el panorama cervecero es esperanzador.


Su autor es Steve Huxley, natural de Liverpool y afincado en Barcelona ya hace más de 30 años. Su pasión por la cerveza y su curiosidad le llevaron pronto a experimentar con la elaboración de la cerveza ya en Inglaterra y trasladó esta afición a Barcelona. Allí fue pionero con la fundación en 1993 de la Barcelona Brewing Company en el paseo de Gràcia, que tuvo que cerrar dos años después por problemas administrativos.

Más tarde, en Poble Sec conoció a Àlex Padró, quien fundó, gracias a la ayuda de Steve, una de las primeras empresas catalanas dedicadas a la fabricación de cerveza artesanal: Llupols i Llevats, que elabora Glops desde 2005. Pudimos visitar a Alex en la fábrica de Badalona, donde adquirimos unas cuantas de sus cervezas, entre las que se encontraba una Fumada (ahumada) que nos gustó especialmente.

Steve Huxley también participó en la fundación de Humulus Lupulus, la asociación que persigue la promoción de la cerveza artesana, apoyando y desarrollando festivales de cerveza, cursos de elaboración, asesoramiento cata y degustado. La cervecería Jazz y Quimet & Quimet son los núcleos de esta asociación y convierten Poble Sec en el corazón de la Barcelona cervecera1.

La última aventura de Steve Huxley es La Cerveteca, desde donde prosigue su tarea mesiánica (pues así lo entiende él). No he contado qué tal fue mi visita cervecera a Barcelona de Agosto, pero lo cierto es que, con muchos locales cerrados, pasamos la mayor parte del tiempo en la Cerveteca -¡con visita a la ortera sesion de 2d2sdspuma!-. Allí probamos la Nogne IPA y también una Rauchbier Märzen que nos dejó impresionados. Y muchas otras cervezas también. La Cerveteca es el único lugar donde he encontrado todas las variedades habidas y por haber de Cantillon y ya tardan en implantar la tienda on-line para que pueda brindar con gusto las Navidades que se acercan.

Y en cuanto al libro... no me ha dado tiempo a leer el libro, porque he venido corriendo a comentarlo. Da la impresión de ser una obra ciertamente anárquica, donde se mezclan citas cerveceras con descripciones de reacciones químicas para las que es necesario tener cierta base en bioquímica. No es un volumen para iniciarse en la cerveza y los conceptos -SRM, encaje de Bruselas, diacetilo- aparecen sin ser explicados: si no estás puesto en el tema abandonarás pronto. En realidad es un libro para disfrutar de la cerveza... haciéndola. Entendiendo lo que sucede dentro de la cuba de fermentación, a nivel microscópico, para luego poder apreciarlo.

El final del libro trata de compensar de algún modo el exceso de información fría y datos crudos para llevarnos al universo hedonista de la cerveza: copas, catas, maridajes, reflexiones filosóficas, citas célebres o populares... pinceladas de lo que mucho que representa la cerveza en la sociedad. Esta sección promete ser entretenida y más accesible. En cualquier caso, ya les contaré más cuando lo lea (y me desdiré de lo dicho si es necesario).

Tengo la sana intención de fabricar cerveza. Y tengo la suerte de contar en mi empresa con una persona con las mismas intenciones, idéntica ilusión... y una sólida base química y tecnológica en la elaboración de cerveza, de la cual yo carezco. La Cerveza... poesía líquida trata de aportar esto mismo. Nos enseña que con alegría, pasión y conocimientos es imposible que la cerveza elaborada no sepa a gloria.

Que así sea.

1 Y por ello me alojé en Poble Sec en mi última visita. La pena es que, por ser Agosto, estaba todo cerrado

La cerveza... poesía líquida. Un manual para cervesiáfilos. Steve Huxley. Ediciones TREA ISBN:9788497042321

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29 agosto, 2009

La Ronda #15: Empezando temprano

Y seguimos con la Ronda. Esta vez, Max vuelve a invitar y retoma una vieja idea suya: plantear -muy en serio- los desayunos con cerveza. En concreto, Max nos propone un plan:

Aprovechen un día libre y siéntense a desayunar, solos o con la pareja, familia, amigos y elijan una cerveza para maridar con la comida

Ante la ligera polémica causada (no en vano el tema de la ronda se acompaña con un rompiendo el tabú), yo estoy de acuerdo con Max: muchas cervezas son un alimento para desayunar. Contienen una cantidad moderada de alcohol, son nutritivas y facilitan la digestión de otros alimentos. Lo cierto es que no se ha hablado demasiado de alcoholismo en los blogs hispanos acerca de cerveza y creo que es porque la postura común es bastante razonable: la moderación es clave para poder disfrutar de una afición como la de la cerveza. Quizá hable yo otro día del tema. Y vayamos ya al desayuno en sí.


Dudo yo que en España se llegue algún día a desyunar con cerveza. Somos muy de café cargado para despejarse. Eso no impide que relativamente pronto, a las 9 o 9:30, los famosos bares españoles ya huelan a longanizas, tortilla de patatas y pan tostado. Pocos olores me gustan más que el de un bar por la mañana, donde se mezcla el del café del desayuno con lo primeros y tempraneros almuerzos.

El caso es que yo me levanto pronto. Y que tengo unas costumbres muy fijas: manías casi. Raro es el día que a las 10 de la mañana estoy en la cama. Bueno, no, ese día es excepcional. Raro es el día que estoy pasadas las 9 en la cama. De normal desayuno un vaso de café con leche: ya almorzaré más tarde. Pero en uno de esos días raros, paso directamente del café y voy al almuerzo. Y para eso una cervecita es inmejorable. Recientemente, en Barcelona, nos levantamos tarde y no teníamos desayuno incluido en el alojamiento: un bocadillo de fuet con pan con tomate y una generosa caña de Damm fue la solución.

Pero Max pedía algo más elaborado, algo específico. Mi primera idea fue imitar a los alemanes. En Munich es común lo que denominan menú de desayuno: medio litro de cerveza de trigo weissbier y un par de salchichas blancas weisswurst por unos 5€. Para cocer las salchichas es importante que el agua no llegue a hervir, por cierto, y se sirven en la propia olla. El menú de desayuno se sirve sólo hasta las 10, o hasta más tarde si el sitio es lo bastante turístico. Nuestra idea era sustituir la cerveza alemana por una Primator Weizen, que es, en cierto modo, más ligera y veraniega que las alemanas. El problema era que no podía comprar una Primator en vacaciones.

Pensé también que esto se le habría ocurrido a muchas más personas y la alternativa fue realizar un desayuno inglés. Allí es común que los pubs sirvan un 'desayuno' consistente en bacon, huevos, judías... acompañado de cerveza. No es un desayuno propiamente dicho, puesto que se toma algo más tarde. Es lo que llaman brunch y Chela lo describe mucho mejor que yo.

Había pensado acompañar el desayuno con una Milk Stout de Left Hand. Desgraciadamente, cuando visitamos nuestra tienda de cervezas de cabecera (a las afueras de Valencia), el almacén estaba cerrado. En casa tenía, por suerte, varias opciones: Sierra Nevada Porter, Stout y Wheat, por un lado. Samuel Smith Nut Brown Ale e Imperial Stout por otro. Al final escogimos la Brown Ale, que tiene un alcohol moderado y podía acompañar mejor los huevos con bacon que íbamos a preparar. Las stout eran demasiado alcohólicas.

Y aquí lo tienen. No me gusta demasiado el huevo frito, en realidad: prefiero desayunar pan tostado con un buen aceite de oliva, tomate, y cantidades industriales de queso de tetilla. Pero me hacía gracia preparar el egg in the basket, así que he aprovechado la ocasión. La Brown Ale se integra perfectamente: un poco dulce y acaramelada, con sabor limpio a malta. Tiene un amargor moderado al entrar en boca y un final a fruto seco, y nueces, evidentemente. No persiste en la boca. Es una buena cerveza pero en mi opinión, un poco por debajo de otras hermanas suyas, como la Taddy Porter.

Desayunar con cerveza no es más malo que merendar con cerveza. Así que es posible que repita. Pero no a las 6:30 de la mañana, que es cuando me levanto de normal. Sin embargo, almorzar en el bar un bocata catalana de tortilla de patatas, cebolla y pimientos con una caña bien tirada es un placer que muchos, incluso los que pueden desayunar Schneider Weisse en Alemania, seguro que echan de menos.

La banda sonora del post: El calor del amor en un bar. Cómo no.



La tontireceta del huevo frito, en youtube. Sustituyan la mantequilla por aceite, si se sienten mediterráneos.

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22 agosto, 2009

CSI XVII: El álgebra de Boole

Demasiado tiempo hacía que no escribía acerca de las Cosas que Sí se dan en Informática. Pero mi retiro veraniego me ha despertado del letargo y me ha traído, con el viento levantino, los recuerdos de una de las primeras asignaturas que estudié en la carrera y que constituye una base esencial de la propia informática. Me refiero al Diseño Lógico. Mi idea era ir más allá y hablar de lenguajes de descripción de sistemas electrónicos, que tan olvidados e inútiles les resultan a los informáticos que se decantaron por los lenguajes de alto nivel.

Pero para entender de qué trata éste es necesario disminuir un poco las pretensiones e introducir algo todavía más elemental, que se estudia en el primer curso de la carrera y que, a menos que la especialización te conduzca por áreas de informática industrial o electrónica, se pierde con facilidad. Se trata del Álgebra de Boole, que hoy, en este capítulo de Cosas que Sí se dan en Informática, presentaremos: tanto en su definición matemática, como en su utilidad electrónica.


El Álgebra de Boole toma su nombre de George Boole, matemático y filósofo inglés del s. XIX. Sus estudios acerca de la lógica le llevaron a desarrollar un modelo matemático con el fin de analizar el razonamiento humano y de realizar operaciones con sentencias. De su trabajo surgió la estructura matemática que asigna a cada sentencia el valor de VERDADERO (o 1) y FALSO (o 0) y define las operaciones matemáticas que pueden realizarse sobre estos elementos.

Porque es eso mismo lo que conforma una estructura algebraica: un conjunto de elementos y un conjunto de operaciones definidas sobre los elementos. El álgebra de Boole tiene forma de anillo: esto significa que las operaciones definidas satisfacen ciertas propiedades. En la wikipedia pueden continuar con este tema.

Los elementos del álgebra de Boole son pues dos, que llamaremos 0 y 1. Las operaciones básicas que se pueden realizar sobre estos elementos son 3: disyunción (OR, o suma), conjunción (AND, o multiplicación) y negación (NOT, o inversión). Los dos primeros son operadores binarios, esto es, requieren dos elementos como entrada. La negación se aplica sobre un sólo operando: es unario, pues. Bien, si hasta ahora ha sido sencillo, lo que viene ahora lo es más.

Las tablas de verdad básicas definen el comportamiento de los operadores para las entradas. O lo que es lo mismo: su resultado.

OR
ABA OR B
0
0
0
0
1
1
1
0
1
1
1
1
AND
ABA AND B
0
0
0
0
1
0
1
0
0
1
1
1
NOT
ANOT A
0
1
1
0

Explicar una tabla de verdad es casi innecesario: la primera tabla describe la operación OR: 0 OR 0 da como resultado 0. En cambio, 0 OR 1, 1 OR 0 y 1 OR 1 dan como resultado 1.

Aunque no es adecuado, viene bien evaluar una sentencia disyuntiva a un valor de verdad para acabar de entender la correspondencia lógica. La frase Marta tiene un abrigo azul o tiene una chaqueta colorada es cierta (verdadera: 1) si alguna de las sentencias que la forman -tiene un abrigo azul, tiene una chaqueta colorada- es verdadera. Para que la conjunción sea cierta (Marta tiene un abrigo azul y tiene una chaqueta colorada) es necesario que las dos sentencias individuales -los operandos- sean verdaderos. De este modo se entiende la tabla de verdad de la AND.

XOR
ABA XOR B
0
0
0
0
1
1
1
0
1
1
1
0
Mediante sencillas combinaciones de los tres operadores básicos podemos obtener los operadores derivados, que nos sirven para representar otras relaciones lógicas, entre las que se encuentran la o exclusiva, la implicación o la equivalencia. Es posible que a muchos de los lectores les suene esto, ya que las tablas de verdad son las herramientas empleadas en el estudio de la lógica proposicional, que se cursa típicamente en el instituto. Los operadores derivados más frecuentes tienen sus propios símbolos. En la tabla de al lado se muestra una o exclusiva o XOR. La función XOR puede ser construida a partir de operaciones básicas, aunque no de modo sencillo. Sin embargo, resulta muy útil a los informáticos y es ampliamente empleada, como veremos enseguida.

Las representaciones de estos operandos son muy diversas y los informáticos preferimos la que emplea puertas lógicas. Y sin embargo... ¡un momento! ¿qué pintamos los informáticos aquí?. ¿Quién nos ha dado vela en este entierro?.

Pues en realidad fue Claude Shannon, uno de los grandes, quien nos dio vela. Ya hablamos de Shannon cuando describíamos el mínimo de información necesaria para codificar una cadena de bits. Pero antes de ocuparse de la teoría de la información, Shannon demostró que el álgebra de Boole se podía utilizar en el análisis y la síntesis de la conmutación y de los circuitos digitales.

Un circuito digital es un circuito electrónico que emplea señales eléctricas que representan (mediante la tensión) dos valores: 0 y 1. El circuito, visto como una caja negra consta de una serie de entradas y unas salidas. Lo que Shannon demostró es que cualquier salida puede ser producida a partir de las entradas mediante una combinación de operadores booleanos, esto es, mediante un conjunto de puertas lógicas, interconectadas de cierto modo. De este modo podemos ver cualquier transformación de entradas en salidas como la aplicación de cierta función (operación) lógica1. A esto se le llama circuito, o sistema, combinacional.

SUMADOR
ABSumaCarry
0
0
0
0
0
1
1
0
1
0
1
0
1
1
0
1
Así, por ejemplo, un circuito básico podría ser el el que suma dos bits. Recordemos que la suma de dos bits era sencilla: 0 + 0 = 0, 0 + 1 = 1, 1 + 0 = 1, 1 + 1 = 0 y me llevo 1 (acarreo). Un sumador simple (half-adder) de un bit tiene dos entradas y dos salidas (la suma y el acarreo). Lo llamamos simple para diferenciarlo del completo, que añadiría como nueva entrada el acarreo del anterior. De este modo podríamos construir sumadores de cualquier número de bits sin más que encadenar la salida del acarreo de uno a la entrada del otro. Pero nosotros nos quedaremos con el simple, para no complicar el circuito.

El sumador que vemos emplea una puerta AND (la de abajo de la imagen) y una puerta XOR, la superior, que ya presentamos anteriormente. Con las tablas de verdad de ambas puertas, es muy sencillo jugar a poner unos y ceros en las entradas y ver cómo los resultados coinciden con los de la suma.

Puede parecer que un sumador de un bit sólo sirve para jugar, pero de hecho, es la base del cálculo de todas las operaciones que realizan los computadores. Sin embargo es cierto que los ingenieros que construyen circuitos lógicos tienen herramientas para no tener que estar trabajando con miles de puertas lógicas cada vez que pretenden diseñar una nueva unidad aritmética para un computador, por poner ejemplo. Qué pinta tiene alguno de los lenguajes para expresar circuitos lógicos de manera sencilla y potente será explicado en posteriores entregas.

¡Un saludo y hasta la próxima!

1 ¿De qué manera se produce "físicamente" la transformación de dos niveles de tensión a las entradas de una puerta en un nivel de tensión a la salida que corresponda al resultado de la puerta?. Bien eso depende la tecnología empleada y sería necesario entender física de semiconductores para explicarlo. Queda fuera del alcance de este blog.

Infinidad de circuitos digitales construidos de forma incremental.
Álgebra de Boole en la wikipedia en español: se incide en la representación como como conmutación de circuitos.
La imagen del half adder es de dominio público

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