La música de Aitor Menta
Aitor Menta escucha música folk. Por lo general estudia con música y esto siempre ha sido así. Él dirá que sólo escucha música balcánica, pero no es verdad. Lo dice porque le gustaría ser, como poco, de Yugoslavia. No la actual, sino una más antigua, como la de la película Underground. De hecho, le gustaría vivir en esa película y repartir galletas en un teatro mientras suena música de Goran Bregovic.
La película favorita de Aitor no es esa, sino Gato Negro, Gato Blanco. También es de Kusturica. Le encanta la música, que pone el propio director, junto con su non-Smoking Orchestra. Como siempre hay algún listillo ojeando blogs, debo decir que ya sabemos que Goran robó alguna de sus más famosas melodías (Mesecina) a cantantes zíngaros como Saban Bajramovic (quien la llama Djeli Mara). Y que Kusturica ha recibido críticas de asociaciones romaníes, acusándole de caricaturizar a su etnia. Y que Goran Bregovic viene haciendo el mismo concierto desde hace más de 10 años a lo largo y ancho del mundo.
Pues sí, qué se le va a hacer. A Aitor le gustaría vivir en una película que no refleja la realidad y no se cansa de escuchar Ederlezi, por más que ya haya sido versioneado por Kayah, Sezen Aksu, George Dalaras o Magdi Ruzsa o el propio Bregovic un par de veces. Para su descarga, también descarga discos de Saban Bajramovic. Y opina que hay quien desearía vivir en Star Wars o similar...
Si no pudiese ser yugoslavo, le gustaría ser más bien rumano. Aitor Menta no entiende por qué los gitanos de aquí no pueden hacer la música que hacen los de allí. Se ve que el pueblo gitano andalusí adaptó parte de la música morisca y judía de la época (junto con cántigas castellanas) para terminar de conformar el flamenco. Y por otro lado, el Balkan Brass desciende de marchas militares del Imperio Otomano. Lo cual, para alguien del porte y carácter de Aitor Menta, es mucho más atrayente. No es que no le guste el flamenco (que no le gusta). Es que a veces parece (si atendemos los medios) que entre el flamenco y Luar Na Lubre hay una inmensa y vacía estepa musical. Y no.
Pero este no es un blog que informa de cosas, no señor. Tampoco es un blog de de divulgación. Es un blog elogioso de Aitor.
Y es que Aitor no sólo escucha música balcánica, no señor. Escuchar tres horas seguidas de grupos como Fanfare Ciocarlia no está al alcance de los seres humanos... nacidos a un mar de los Balcanes. Debo decir, eso sí, que Aitor casi lo consigue. Esto es así puesto que, de pequeño, se hartó a escuchar recopilatorios de música Ska, hartona y machaconamente. Aitor Menta debe haber sido el único hombre capaz de escuchar 4 veces seguidas la canción "Yes, yes, yes" de Ska-Dows. No se puede decir que no le hayan quedado secuelas irreversibles. Sonríe demasiado. Si estuviese aquí, os desafiaría a intentarlo.
En fin, muy a su pesar, Aitor alterna con grupos de folk italiano y franceses y, en menor medida, griegos. Si incluyen referencias al ska, mejor. También le gusta la mezcla con el rock y hasta con música celta, pues, como ya ha quedado demostrado, es capaz de tolerar las melodías insistentes y repetitivas. Entre estos grupos destacan Modena City Ramblers, I Ratti Della Sabina, As de Trefle (no encuentro nada de ellos bueno en la red... Emule!), Les Ogres, Folkabbestia (su primer disco)...
Y en un futuro Aitor piensa en moverse hacia Rusia. Siempre le han gustado los rusos, a Aitor, desde que leyó Miguel Strogoff. Seguro que tienen buena música.
Por último, a ver si aprendo a empotrar un vídeo de YouTube.
Y ya está. Os habréis fijado en que gasto Last.fm. Aitor no desea hacer amigos, no. Sólo mira lo que escuchan sus vecinos y luego lo descarga. Es malévolo.
Por cierto, Aitor escucha mucho más de lo que os ha dicho. Pero no quiere que sepáis tanto de música como él. Es su decisión y yo la respeto.
4 cosillas:
Fanfare Ciocarlia? Por favor! Me enorgullezco de ser la única persona al sur de Finlandia capz de escuchar durante más de 1 hora la "Lieva's Polka".
Polkas aparte,Delirium, tienes una manera curiosa de ser poco didáctico, consérvala.
Lo siento pero no.
Una cosa es una armonía a cuatro voces y otra muy distinta una suerte de delirio sonoro formado por trompas, trompetas, trombones...
¿Lo mismo es ser Finlandés que Báltico? Anda ya...
Por otro lado espero, anónimo, que sigas comentando por aquí.
Un saludo.
uh, quién no quisiera ser yugoslavo o rumano, con esa música. Y dime, qué opinas de los Taraf de Haïdouks???
carlos: Que no soy capaz de escucharlos leyendo al mismo tiempo Cioran. Me descentran.
Hay cosas demasiado complicadas para mí, pero veo que, afortunadamente, hay gente para todo.
¡Un saludo!.
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