28 mayo, 2007

Reflexiones post-electorales

Tras la resaca de la jornada electoral, que arroja el balance de mogollón de votos para el PP y ninguno para el PAM, llega el momento de reflexionar seriamente acerca las causas y consecuencias de tan desastroso resultado para la ciudad.

En primer lugar, el propio Aitor Menta tiene parte de culpa (o responsabilidad) en lo sucedido. Aitor Menta fue a votar. Le cuesta mucho, eso, a Aitor. Fundamentalmente por tres razones:

  • La uno: que a la única forma reconocida de participación ciudadana, celebrada cada dos años (de media) y en absoluto vinculante con los programas electorales políticos le llamen: fiesta de la democracia le repatea -y cómo- los higadillos.
  • La dos: (relacionada con la uno): el voto es un reconocimiento implícito del poder del Estado. Y aunque ha aceptado que el Estado moderno no es la peor de las formas de organización social posibles, aún conserva cierta rebeldía anarquista remanente.
  • La tres: en el colegio electoral Aitor sufre un extraño síndrome que le hace percibir a todo votante como incorregible derechista. Es muy posible que sea a causa de la cercanía de una parroquia. Como casualmente las elecciones se suelen celebrar en épocas de comuniones, la gente aprovecha y acude a votar vestido de padrino. Aitor lo sabe, pero eso no mitiga su malestar.

En fin, que superando todas estas circunstancias, Aitor depositó su voto para Izquierda Unida. Porque Aitor siempre vota a Izquierda Unida por caridad. Se disponía a volver. Sin embargo, cuando inició el regreso hacia casa, una mujer, de más de 80 años, le cortó valientemente el paso y preguntó:

- Por favor, ¿cuál es la urna para votar al PP?

Aitor meditó largamente a velocidades inalcanzables. Las más variopintas (y algunas groseras) respuestas acudían a su mente. Finalmente dio con la pregunta que le sacaría del atolladero: "¿Qué haría Gaspar Llamazares en mi lugar?". Y la respuesta estaba clara. Aitor acompañó a la mujer a buscarse en las listas y luego le acompañó, pacientemente, hasta la mesa adecuada. Que resultó ser la misma donde él había votado.

Aitor me contaba todo esto llorando. Bueno, el no llora nunca, porque es muy macho para eso, pero yo podía ver que tenía el alma hecha añicos. No ya porque gane el PP, eso ya casi le da igual, tras tantos años. En realidad es una duda que le corroe... por dentro...

La cuestión viene a ser algo así: ¿cómo, cómo exactamente impedir que nos chuleen?. Entendiendo por chulear incumplir el programa electoral, algo tan simple como eso, que sucede todos y cada uno de los días tras las elecciones. O simplemente la toma de decisiones que nos afectan sin una mínima consulta (léase Copa América, circuito urbano, Fórum de las Culturas o lo que se tercie). Y si llamamos chulear a eso, a ver cómo llamamos a la corrupción, la compra de votos, engaños y demás.

Ahora, mucho más tranquilo, mientras lee el reportaje elaborado por el País Semanal sobre los parques temáticos armamentísticos estadounidenses (ferias en las cuales dispones de la oportunidad de disparar toda clase de armas) cree haber encontrado la solución.

Dice Thomas Jefferson (tomado en inglés de wikiquote):

And what country can preserve its liberties if their rulers are not warned from time to time that their people preserve the spirit of resistance? Let them take arms. The remedy is to set them right as to facts, pardon and pacify them. What signify a few lives lost in a century or two? The tree of liberty must be refreshed from time to time with the blood of patriots and tyrants. It is its natural manure.


¿A qué le suena a un anarquista esto?. ¡¡¡Si son las Palabras de un Rebelde!!!

El hombre no goza de otros derechos que los que se ha conquistado en la lucha, ni puede tener más libertades que las que esté dispuesto a defender constantemente con las armas en la mano. Si no se azota ya a los hombres y mujeres en las calles de París (...) es porque el día que un gobierno lo intentara, el pueblo lincharía a los ejecutores.
Piotr Kropotkin

¡Aha! ¿En qué momento, y a cambio de qué hemos otorgado el monopolio de la violencia al Estado?. Una justa redistribución del derecho a ejercer la violencia es lo que necesitamos. Como se pretende en la II enmienda de la Constitución de los EE.UU.

Pero, ¿es posible?, ¿sucede esto en los EE.UU?. Pues no, evidentemente. Las Leyes Patrióticas (y las que surjan) siempre en defensa de la seguridad, estabilidad o patria, violan los derechos de sus ciudadanos tanto o más -allí o aquí- sin que se produzca respuesta alguna de una milicia armada revolucionaria. Por cierto, que sobre esto se puede citar de nuevo a Kropotkin (también en Palabras de un Rebelde).

"No queremos que la policía penetre en vuestro domicilio; pero instituiremos un gabinete negro para vigilar a los suspectos; llenaremos el país de soplones, haremos una lista de los sospechosos, los seguiremos siempre de cerca, y cuando veamos que la cosa va mal, damos rienda suelta a nuestra brutalidad, nos burlaremos de la inviolabilidad lo removemos todo sin respeto alguno, y en paz." (...) "Diremos que a la guerra respondemos con la guerra, y nos aplaudirán"


Sabemos que esto pasa en demasiados sitios. Pero el debate sobre las armas como instrumento de liberación, curiosamente, sigue vigente en los EE.UU. Como instrumento de liberación, ojo: el debate sobre la seguridad individual que proporcionan las armas es tan trillado (no habría tantos muertos si antes le matan), que lo mejor es acudir a la Asociación Nacional del Rifle y echarse unas risas.

Cuando Moe en los Simpson -¡que gran fuente de cultura!- dice algo así como: "De no tener armas, ¿qué impediría a la reina de Inglaterra entrar en tu casa y empujarte?, ¿Te gustaría?" . O más casos: se ha dado la misma situación en Padre de Familia y en Los Simpson. Por cualquier razón, el conjunto de la ciudadanía elimina las armas. En ambos casos los resultados son funestos: unos extraterrestres se hacen con el dominio de la Tierra con unos palos o bien unos mutantes con cabeza de Stewie arrasan el pueblo.
¿Que se puede interpretar de estos episodios? ¿Ironía?. Dado que no lo aclaran cualquiera puede sacar sus propias conclusiones.>

Y más cosas. ¿Es necesaria la investigación militar?. Se supone que sí, pues hemos otorgado al Estado la facultad de apalearnos a cambio de cierta protección interna y seguridad frente el resto del mundo. ¿Conduce el mayor gasto armamentístico a mayor seguridad?. Parece ser que no. ¿Qué evita que los gobernantes y aquellos que detentan el poder se aprovechen de ello y se conviertan en tiranos?. Pues ni idea.

Y por eso este post ha salido tan largo. Porque Aitor Menta está confundido en este tema y no dispone de una postura clara. Para terminar con él, mejor hacerlo con palabras, históricas, que, en muy pocas lineas, condensan estas dudas mucho mejor que yo, humilde narrador.

Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que no se cambie por motivos leves y transitorios gobiernos de antiguo establecidos; y, en efecto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a padecer, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia aboliendo las formas a que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura seguridad.
Declaración de Independencia de los EE.UU.
(Thomas Jefferson et al.)


[Acabo de leer en la NRA una editorial narrando el caso de una chica violada que exige que mientras no puedan arrebatar las armas de manos de los malos, no intenten prohibirle llevar una. Acaba la editorial culpando a los políticos de Washington de no tener guts para responder a la víctima. Qué original, ¿no creen?]