Un poco de música de aquí
Hola compañeros. Tras unos cuantos posts cerveceros, ahora tocan otras cosas. Me iba a liar a escribir un post acerca de la música que más escucho, aprovechando que recientemente me descubrieron un grupo que reúne lo que más aprecio musicalmente hablando: Gypsy, Ska y Orchestra. Y además son de Amberes, Bélgica. El grupo se llama Antwerp Gyspsy Ska Orchestra. Me encanta esta obviedad, presente en muchos de los grupos que elaboran música del este: sólo el nombre me anima a escucharlo. En cambio, si ustedes descubriesen un grupo llamado Pop ñoño de San Sebastian, apuesto a que no lo adquirirían. Por eso en España tenemos tantos grupos con nombres absurdos.
Pero al final he reconsiderado la idea y he pensado que era mejor ofrecerles algo de música de aquí. Y música de aquí significa música folk valenciana. Esto entronca además con una de mis aficiones menos publicitadas en el blog: tocar la dolçaina, a la que llevo ya dedicados 6 años de mi vida (algunos de mayor productividad pedagógica que otros). Y dar a conocer algo distinto, tan español como las sevillanas o la muñeiras (según mi visión), es siempre enriquecedor.
Hablar de recuperación de la música valenciana es hablar de Miquel Gil. Miquel, nacido hace 52 años, fue miembro fundador del grupo de música con mayor influencia en la música en valenciano en los años 70 y 80: Al Tall. Al Tall formó parte del movimiento cultural catalán (enmarcado en lo que se llamó Nova Cançó) que en los tiempos de la Transición alzo la voz reclamando no el aperturismo, sino la caída completa del régimen dictatorial tras la muerte de Franco.
Al Tall hizo suyas las reclamaciones de amnistía política, en el mismo grito en el que se exigía la autonomía del poder central. Asimismo, no dudó en denunciar los abusos y asesinatos de una derecha empeñada en no perder poder.
Listar aquí el compromiso de Al Tall con el nacionalismo catalán progresista es una tontería, porque ya lo hace, y de forma más extendida, la Wikipedia. Me resulta más interesante destacar que los miembros de la formación tuvieron claro siempre que las fronteras culturales jamás coinciden con las políticas, siendo la música el más claro ejemplo de ello. A lo largo de los años Al Tall interpretó canciones tradicionales y compuso nuevas (que han pasado a formar parte de la tradición de los que somos más jóvenes): valencianas, albaes, jotas, boleros, havaneras, seguidillas... siempre desde el carácter mediterráneo y, en muchas ocasiones, con la incursión de ritmos norteafricanos y flamencos.
Precisamente tras la publicación del disco más mediterráneo -Xarq al-Andalus, 1985- Miquel Gil se separó del grupo para explorar, ya en solitario, nuevas fusiones. Ha seguido colaborando con Al Tall en homenajes y conciertos, o conciertos que más bien eran homenajes, porque Al Tall vive hoy en día más del recuerdo que de nuevas canciones.
Sin embargo, en solitario, Miquel Gil ha podido extraer todos los tonos de su voz y elaborar una música más personal y ambiciosa. Con cuentagotas publica discos sin acompañantes (Eixos, el último que ha sacado, es de 2006) porque Miquel parece estar más interesado en seguir aprendiendo en cada colaboración que en postumarse él mismo como maestro.
Admirador confeso de Branduardi, Camarón, Heno, Dissidenten, de Lucía, Los Chichos, Blades, Morente, Battiatto... la música de Miquel Gil se mueve entre lo antiguo y lo nuevo, sin sucumbir jamás al peso de la tradición. Acompañado de guitarrista flamenco, Miquel luce el cant d'estil valencià como nadie. Y si alguna canción queda más blues, no pasa nada, se deja así.
Recitar los méritos de Miquel (y cuánto daría yo por tener su voz) es infinitamente más tonto que poner una sola canción suya. Lo difícil, como siempre, es elegir la adecuada. Por tanto he escogido dos, que les traduzco con la mejor intención del mundo.Amaga l'arbre
Anna MonteroL'amor es Déu en barca
Enric Casassas
Esconde el árbol un río
bajo su corteza
en el corazón de este desierto
del recuerdo sediento
Esconde el árbol un bosque
bajo su corteza
y es en la rendija
que dices amor
donde enraiza y vuela
en el corazón de este país
donde la memoria
se encueva en el fondo de las motas2
y germina
Bajo el sauce
se ensancha la tierra
y dentro un mundo de savia
crece con el sol
y brota con la luna
De acuerdo, no nos entendemos,
ni nos sabemos amar,
el miedo, si lo aprovechas
se torna en ceremonia.
La carta que ahora viene
ya la puedo mostrar,
el amor es ritual y
el ritual es la vida,
la vida ir tirando.
La vida ir tirando,
el amor, pan con queso,
el pan con queso es vida
y la vida ir digiriendo2.
El amor es Dios en barca,
la vida es un naufragio
en un vaso de vino blanco,
el amor es caer en la balsa
y encontrar el amor.
Me encanta Miquel Gil. Y le encuentro cierto parecido con otro personaje al que venero, Saban Bajramovic.
2 En el original, 'paint' se puede traducir por 'digiriendo', pero también por 'soportando' o 'padeciendo'. Aquí he optado por la primera por la consonancia gastronómica.
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1 cosillas:
Hay pocas cosas terrenales más placenteras que una buena pinta con una buena melodía de jazz o un buen ritmo de blues de fondo...
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