16 abril, 2009

Un poco de música de aquí

Hola compañeros. Tras unos cuantos posts cerveceros, ahora tocan otras cosas. Me iba a liar a escribir un post acerca de la música que más escucho, aprovechando que recientemente me descubrieron un grupo que reúne lo que más aprecio musicalmente hablando: Gypsy, Ska y Orchestra. Y además son de Amberes, Bélgica. El grupo se llama Antwerp Gyspsy Ska Orchestra. Me encanta esta obviedad, presente en muchos de los grupos que elaboran música del este: sólo el nombre me anima a escucharlo. En cambio, si ustedes descubriesen un grupo llamado Pop ñoño de San Sebastian, apuesto a que no lo adquirirían. Por eso en España tenemos tantos grupos con nombres absurdos.

Pero al final he reconsiderado la idea y he pensado que era mejor ofrecerles algo de música de aquí. Y música de aquí significa música folk valenciana. Esto entronca además con una de mis aficiones menos publicitadas en el blog: tocar la dolçaina, a la que llevo ya dedicados 6 años de mi vida (algunos de mayor productividad pedagógica que otros). Y dar a conocer algo distinto, tan español como las sevillanas o la muñeiras (según mi visión), es siempre enriquecedor.


Hablar de recuperación de la música valenciana es hablar de Miquel Gil. Miquel, nacido hace 52 años, fue miembro fundador del grupo de música con mayor influencia en la música en valenciano en los años 70 y 80: Al Tall. Al Tall formó parte del movimiento cultural catalán (enmarcado en lo que se llamó Nova Cançó) que en los tiempos de la Transición alzo la voz reclamando no el aperturismo, sino la caída completa del régimen dictatorial tras la muerte de Franco.

Al Tall hizo suyas las reclamaciones de amnistía política, en el mismo grito en el que se exigía la autonomía del poder central. Asimismo, no dudó en denunciar los abusos y asesinatos de una derecha empeñada en no perder poder.

Listar aquí el compromiso de Al Tall con el nacionalismo catalán progresista es una tontería, porque ya lo hace, y de forma más extendida, la Wikipedia. Me resulta más interesante destacar que los miembros de la formación tuvieron claro siempre que las fronteras culturales jamás coinciden con las políticas, siendo la música el más claro ejemplo de ello. A lo largo de los años Al Tall interpretó canciones tradicionales y compuso nuevas (que han pasado a formar parte de la tradición de los que somos más jóvenes): valencianas, albaes, jotas, boleros, havaneras, seguidillas... siempre desde el carácter mediterráneo y, en muchas ocasiones, con la incursión de ritmos norteafricanos y flamencos.

Precisamente tras la publicación del disco más mediterráneo -Xarq al-Andalus, 1985- Miquel Gil se separó del grupo para explorar, ya en solitario, nuevas fusiones. Ha seguido colaborando con Al Tall en homenajes y conciertos, o conciertos que más bien eran homenajes, porque Al Tall vive hoy en día más del recuerdo que de nuevas canciones.

Sin embargo, en solitario, Miquel Gil ha podido extraer todos los tonos de su voz y elaborar una música más personal y ambiciosa. Con cuentagotas publica discos sin acompañantes (Eixos, el último que ha sacado, es de 2006) porque Miquel parece estar más interesado en seguir aprendiendo en cada colaboración que en postumarse él mismo como maestro.

Admirador confeso de Branduardi, Camarón, Heno, Dissidenten, de Lucía, Los Chichos, Blades, Morente, Battiatto... la música de Miquel Gil se mueve entre lo antiguo y lo nuevo, sin sucumbir jamás al peso de la tradición. Acompañado de guitarrista flamenco, Miquel luce el cant d'estil valencià como nadie. Y si alguna canción queda más blues, no pasa nada, se deja así.

Recitar los méritos de Miquel (y cuánto daría yo por tener su voz) es infinitamente más tonto que poner una sola canción suya. Lo difícil, como siempre, es elegir la adecuada. Por tanto he escogido dos, que les traduzco con la mejor intención del mundo.

Amaga l'arbre
Anna Montero
L'amor es Déu en barca
Enric Casassas


Esconde el árbol un río
bajo su corteza
en el corazón de este desierto
del recuerdo sediento

Esconde el árbol un bosque
bajo su corteza
y es en la rendija
que dices amor
donde enraiza y vuela
en el corazón de este país
donde la memoria
se encueva en el fondo de las motas2
y germina

Bajo el sauce
se ensancha la tierra
y dentro un mundo de savia
crece con el sol
y brota con la luna


De acuerdo, no nos entendemos,
ni nos sabemos amar,
el miedo, si lo aprovechas
se torna en ceremonia.

La carta que ahora viene
ya la puedo mostrar,
el amor es ritual y
el ritual es la vida,
la vida ir tirando.

La vida ir tirando,
el amor, pan con queso,
el pan con queso es vida
y la vida ir digiriendo2.

El amor es Dios en barca,
la vida es un naufragio
en un vaso de vino blanco,
el amor es caer en la balsa
y encontrar el amor.

Me encanta Miquel Gil. Y le encuentro cierto parecido con otro personaje al que venero, Saban Bajramovic.

2 'Mota' es la barrera artificial con que se cierra o ataja el paso del agua en una acequia. Pero en el original, mot también significa palabra, así que también sería válido se encueva en el fondo de las palabras.
2 En el original, 'paint' se puede traducir por 'digiriendo', pero también por 'soportando' o 'padeciendo'. Aquí he optado por la primera por la consonancia gastronómica.

Página web oficial, donde se pueden encontrar todas las letras de sus discos.

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13 abril, 2009

La cerveza no engorda: hay que decirlo más

Que la cerveza NO engorda lo saben todos mis amigos cerveceros. Así que ¿por qué hay que decirlo más?. Pues porque el resto del mundo parece ser impermeable a tal conocimiento. Lo demuestra el gran número de bromas, chistes y expresiones hechas en este sentido. El mito de la barriga cervecera sigue estando presente, en una época donde las calorías se cuentan y recuentan, se publican en letra grande en los envases y la gente las lee con atención malsana.

Si hacen el mismo experimento que he hecho yo en Google, pero en castellano, verán que a la frase, la cerveza le acompañan más resultados si sigue de engorda que no engorda. Aunque es cierto que Google no es (aún) una herramienta de análisis seria para medir el impacto de las preocupaciones de la gente, parece que sí existe una tendencia a relacionar cerveza y gordura. Si buscan engorda, el resultado con mayor número de entradas es pan. El segundo, cerveza.


Dejemos claro esto una vez más: la cerveza no engorda. No engorda simplemente porque no tiene el potencial para ello. Una cerveza está compuesta principalmente de agua (en más de un 90%). El resto es lo que engorda y el resto consiste en el aporte de cereales secados, triturados y cocidos junto con el agua, a la que aportan sus nutrientes. Más tarde la levadura transformará los azúcares derivados del almidón de los cereales en otros compuestos orgánicos, obteniéndose así el CO2 y el alcohol: en este momento ya podemos hablar de cerveza.

Una cerveza no contiene, por lo general, grasas. El aporte calórico nutricional de la misma viene determinado especialmente por los azúcares que contiene. Por supuesto, los cerveceros nos vanagloriamos del amplio universo de esta bebida, y para esto no iba a ser distinto. Hay cervezas a las que se añade una cantidad extra de azúcar para facilitar la fermentación o producir una segunda fermentación. Hay cervezas que parten de una base mayor de extracto primo, lo cual también aumenta la 'chicha' que tiene. Hay cervezas que incorporan azúcares de frutas para darles un sabor especial... todas ellas tendrán, por supuesto, una cantidad mayor de calorías.

El alcohol proporciona 7cal/gramo (algo intermedio entre las grasas y los hidratos de carbono). Así que las cerveza con mayor graduación también incrementan su valor energético. Sin embargo, en los niveles de graduación en los que se suele mover la cerveza, la presencia de alcohol moderada mejora la digestión de otros productos.

En cualquier caso, una cerveza corriente (pilsener) aporta menos calorías por 100 gramos -en torno a 40cal- que el vino (70cal) o la leche entera (50cal) y las mismas que un zumo de naranja (no azucarado, 43cal). Cierto es, para poner las cosas en su contexto, que uno no suele beber la misma cantidad de cerveza que de vino, ni siquiera que de zumo de naranja, pero el debate no se sitúa nunca en términos de cantidades, sino de capacidad para engordar per se. En cualquier caso dejo una tabla1 para que se vea cómo, incluso a mayor cantidad de cerveza, las calorías ingeridas son comparables para estas bebidas.

Leche enteraZumo de naranjaCervezaVino
Volumen (ml)250250341105
Peso (gr) 257262360100
Calorías 15711615085

Todo esto, por supuesto, sin entrar a valorar las propiedades beneficiosas de la cerveza, sus contenidos riboflavina y niacina (vitaminas B2 y B3), calcio, potasio...

Si usted se preocupa por la cerveza ingerida, la solución es fácil: escoja un bar lejano donde tomarla y vaya caminando. Caminar lento (a 1m/s) durante 100 minutos (50 de ida y 50 de vuelta) consume 5.1cal por kilogramo que usted pese. Si usted pesa 70kg, se puede tomar sin preocupación alguna dos cervezas: al volver habrá consumido más (357cal) de lo que ha ingerido (300cal). Si, además, piensa caminar algo más en lo que le queda de día, subir escaleras, limpiar la casa y bailar foxtrot, se puede tomar sin remordimiento 4 o 5. Cómo baile usted tras 5 cervezas es un problema diferente.

Es posible que el problema de las cervezas sea otro: no se cuentan los cacahuetes que se ingieren para acompañarla. Y quien dice cacahuetes dice Pivni Syr, Weisse Bratwurst o el snack que se prefiera. En ese sentido es posible que exista una correlación entre cerveza y gordura, atribuible a la cantidad de alimentos grasos con los que se acompaña la bebida. En cualquier caso esto no es culpa de la cerveza, sino de los seres humanos: nos agrada de siempre reunirnos para disfrutar en grupo de la ingestión de alimentos, refuerza nuestros lazos afectivos y nos lo pasamos chachi.

¿Por qué es importante repetir entonces que la cerveza no engorda?. Pues porque tal teoría, enraizada en la sociedad, ahuyenta a los posibles bebedores y sobretodo porque las grandes marcas, conscientes del mercado que pierden, han empezado a sacar multitud de aberraciones en botellas horrendas, a las que llaman Cervezas Light.

Durante un tiempo han sido comunes los publirreportajes cerveceros pagados en grandes medios de comunicación, en los cuales periódicamente se redescubrían los efectos beneficiosos de la misma. (Shora le dedicó un post al tema). Pero, viendo que la masa de hoy tiene una especie de paranoia por lo natural y que sus mensajes caían en saco roto, las cerveceras han claudicado y bajado a lo más bajo: reducir la cantidad de calorías en sus bebidas.

¿Y cómo se disminuye la cantidad de calorías en en un producto, de por sí, bajo en calorías?. Pues quitando chicha o extrayendo alcohol. Las cervezas bajas en calorías son por tanto bajas también en sabor, circunstancia que contrarrestan mezclando las cervezas con cosas 'naturales' como melocotón, manzana, limón... ¡como si la malta fuera menos natural, o algo por el estilo!

Y aquí es donde quería llegar: en mi anterior post comenté que la existencia de Spezi y la Radler no me molestaban especialmente... pero no sucede lo mismo con las Light. En línea con la Ronda de este mes, me adelanto y ya doy una pista: no soporto las cervezas Light. Sus anuncios me atacan en lo más profundo, por la mentira subyacente y por lo cutres que llegan a ser en su diseño.

Por todo ello hay que decirlo más: la cerveza no engorda. No más que el 'saludable' vino, o zumo de manzana 'natural'. No nos pongan más cervezas Light en el supermercado, por favor. No es que las vaya a comprar, es que simplemente ocupan el espacio de las buenas cervezas que podrían estar en su lugar.

1 La tabla es del libro La cerveza, manual de uso. En cualquier caso, todas las que he visto por Internet otorgan valores similares a los expuestos. Lo digo por las suspicacias.

Valores nutritivos de alimentos comunes (Gobierno de Canadá)
DIETÉTICA Y NUTRICIÓN, Tecnología de Alimentos, Universidad Politécnica de Valencia.
La cerveza, manual de uso. Pedro Plasencia. (Ed. Everest)

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09 abril, 2009

Si Sedlmayr levantara la cabeza...

Gabriel Sedlmayr (hijo) ha tenido mucho que ver con la expansión de la cerveza en Munich y, por extensión, de la cerveza alemana en el mundo. Gabriel heredó de su padre -del mismo nombre, maestro cervecero- la cervecería Spaten en 1839. Junto con su hermano Joseph iniciaron una expansión comercial que les llevaría a obtener el control de la histórica Franziskaner.

Pero Gabriel no sólo debió ser un buen negociante. En su juventud inició una gira por Europa aprendiendo todos los misterios de la cerveza que su padre no podía enseñarle. Y se interesó por algo que tenía cerca: la fermentación a bajas temperaturas (lagerización). Gracias a lo aprendido, Gabriel pudo refinar la cerveza oscura bávara, dando lugar a lo que hoy llamamos cerveza de tipo Munich o simplemente Dunkel. En Viena, Anton Dreher utilizó técnicas similares para elaborar su propia cerveza lager, contribuyendo a la popularización de las nuevas cervezas centroeuropeas.

Pero... ¿qué le llamará la atención a este pionero de la cerveza si visitara hoy en día un Getränkemarkt muniqués?. Pues esto:


Esto es Spezi y, aunque lo venda Paulaner, no es cerveza. Se trata de una especie de mezcla de cola y naranjada que, por lo que me han dicho, triunfa en Bavaria. De hecho, lo tienen en todos los supermercados que visité.

En la horible botella de Spezi no acaba la cosa. Al igual que, por convención, las cervezas azules son las sin-alcohol, en Munich existen multitud de cervezas amarillas -Radler- y que, como imaginarán, incluyen el limón entre sus ingredientes. Todas las grandes marcas de la ciudad tienen entre sus productos alguna cerveza de este tipo, así que supongo que nadie quiere perder parte del pastel de consumidores.

La mezcla de cerveza con limonada no es nueva (en España era popular en el siglo XIX) pero en Alemania su popularidad no tiene tanto tiempo. Al parecer surgió de forma ocasional en 1922 para abastecer de escasa cerveza a un grupo numeroso de ciclistas sedientos. La mezcla con limonada convenció a los visitantes, que en lo sucesivo repitieron1. Radler significa ciclista en alemán.

Radler y Spezi son los últimos visitantes en el supermercado, traídos por las cerveceras alemanas. Pero en los últimos tiempos hemos visto otros: cervezas sin alcohol (y cervezas 0-% alcohol), cervezas con melocotón o manzana y cervezas light. No es mi intención criticar todos estos productos (bueno, alguno sí), pero debo confesar que soy incapaz de comprar y tomar ninguno de ellos. Así que no me pregunten si la Radler de Hacker-Pschorr está buena.

Estuve a punto de hacerlo, ¿saben?. Estuve a punto de comprar una Radler como las que ven en la foto. Sedlmayr, pensé, también fue un pionero: elaboró cerveza como antes no se había elaborado. Pero esto es muy distinto. No consiste en encontrar un nuevo método de elaboración, en aprovechar lo máximo que te puede dar el cereal, ni en trabajar los ingredientes de un modo novedoso. Consiste en mezclar cerveza con sirope. Eso no es ser cervecero.

Y pensé: "Si Sedlmayr levantara la cabeza..."

1 La historia es tan cogida por los pelos que probablemente sea falsa. No es tan difícil mezclar cerveza con soda como para que no hiciera (y fuera popular) mucho antes.

Historia de Spaten-Franziskaner: en Cerveceros Digitales
Pale Lager: wikipedia inglesa.
Radler y Spezi, también en la wikipedia.
La cerveza, manual de uso. Pedro Plasencia

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02 abril, 2009

La Ronda #10: Pecados cerveceros

Me disculpen la hora de llegada. A estas horas los compañeros deben estar ya sufriendo la resaca en su casa o apurando los últimos momentos antes de que se cierre el chiringuito virtual de La Ronda. Ese es mi primer pecado, no por justificable menos venial.

Y es que a La Ronda 10 invitan los amigos de la Logia y reza así:
Cual es tu confesión cervecera? Que hiciste en tu vida o que seguís haciendo que te avergüenza como fanático de la cerveza?

Hay, amigos. Yo confieso que he pecado y peco mucho. Peco todas las semanas cuando pido una Voll-Damm, suficiente cerveza como para tomar en vaso, y rechazo la copa que se me ofrece. No sé por qué, si la cerveza pierde los aromas y gana en gas al tomarla de la botella. Pero siempre he tomado las Voll-Damm de botella y siempre lo haré. Aquí no hay redención posible.

En el pasado pequé más, sí señor.


Recuerdo una fiesta en un chalet. Apenas habíamos llegado cuando decidimos tomar unas cervezas. Sin embargo, por esto mismo -haber llegado-, las cervezas estaban aún calientes. Un amigo y yo nos miramos... '¿y qué hacemos?', me inquirió.

- Los alemanes beben la cerveza caliente - dije yo.
¡Y era mentira!. No recuerdo si por aquel entonces yo ya sabía que esto era así, pero, aunque así fuera, lo que sigue no tiene perdón. Manos a la obra, dispuestos a beber cerveza 'alemana', introdujimos dos vasos repletos de cerveza en el microondas.

¿Y qué cervezas eran?, se preguntará usted. Pues nada más y nada menos que dos Zaragozana Export, alguna de las pocas cervezas decentes que elaboran las cerveceras españolas.

Pero hay muchos más pecados capitales cerveceros, si señor. Se me ocurren tantos que paso a resumirlos y clasificarlos:

  • Lujuria: cuando esperas que esa morena bebiera de la jarra de Eku 28 que le ofrecías. Quizá un poco más de alcohol y empezarás a parecer atractivo.
  • Gula: no tener ganas de beber cerveza, pero abrir esa estupenda Paulaner Festbier, sólo porque sí.
  • Avaricia: desear siempre probar más cervezas, muchas más que los amigos de la Logia. ;-)
  • Pereza: beber una Heineken por no bajar al supermercado a obtener una cerveza decente.
  • Ira: la morena no bebe cerveza. Pide sangría y tu sigues igual de guapo, pero con cara de tonto. (Te queda al menos la Eku 28, que te has de beber tú solo!)
  • Envidia: la que nos dan los cerveceros caseros artesanales con sus logros (¡enhorabuena, Max!)
  • Soberbia: soberbia es estar en Hofbräuhaus en Munich, rodeado de alemanes y tener la necesidad de pedir una jarra de litro más, aunque no te apetezca en absoluto, aunque pienses que la vas a devolver al primer sorbo, tan sólo para demostrar a los alemanes que puedes beber más que ellos.


He pecado más, sí señor. Pero ponerse morado de submarinos de tequila en jarras de cerveza no es ser mal cervecero, no señor: es ser joven. Ruego al Monje Negro me absuelva. Yo me comprometo a hacer penitencia y rezarle lo que quiera.

O mejor, me hago de una tacada la serie de Sint Bernardus. Todos los colores. A su salud. Mejor penitencia que ésta no puede haber, digo yo.

Los alemanes se marcharon habiendo bebido tan sólo una jarra, por cierto. Nos lo pasamos muy bien con ellos.


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27 marzo, 2009

Una visita rápida a 2d2spuma

No voy yo ahora a descubrir la cervecería a nadie. Porque en realidad fue Andrés el que me la dio a conocer desde su blog. Y porque Max nos contó cómo había hecho realidad uno de sus sueños -el de dar a conocer y probar la cerveza checa- a través de esta micro importadora. Pero el caso es que la semana pasada visité 2d2dspuma en Barcelona, y no quería dejar pasar la ocasión de felicitarles por la idea y desearles la mejor suerte en el negocio. A los cerveceros nos va mucho en ello.

En fin, por si hay algún despistado: 2d2dspuma es una cervecería barcelonesa, sita en la calle Manigua 8, muy cercana a la estación de metro de Maragall. Se divide en una tienda especializada y un pequeño bar a escasos metros, donde tienen tres neveras repletas de sus cervezas. Hay belgas, claro, y artesanales catalanas, como se podría esperar de toda cervecería especializada de esa ciudad.

Pero 2d2dspuma guarda mucho más.


Lo que distingue a esta cervecería de otras es que se han atrevido a poner en marcha la venta de cervezas al por menor (microdistribuidora, le llaman) y que ofrecen precios realmente competitivos, tanto en cerveza como portes. De este modo otros bares tiene a su disposición un catálogo amplio de cervezas, el cual pueden emplear para ofrecer productos diferenciados o tentar el gusto de la clientela antes de atreverse con pedidos mayores.

Por otro lado, es evidente que han sabido moverse, incluso por la red, para llegar a productos que no son importados con frecuencia por las macros: prueba de ello son las cervezas de Unibroue o la espléndida selección de cervezas checas que Max les empaquetó. Que la red ofrece oportunidades de negocio no es algo nuevo: que una cervecería las aproveche con inteligencia sí lo es (como demuestra el estúpido spam que seguro que muchos blogueros cerveceros estamos recibiendo proponiendo publicidad gratuita).

Y ahora cambio de tercio y hablaré de lo importante: las cervezas que probamos en nuestro escaso tiempo de visita relámpago al bar: empezamos con una Primator 13% (que yo ya tuve la suerte de probar en mi viaje a Praga) y una Oesterstout: una cerveza sorprendente por ese toque salado y fresco, con malta tostada y un poco de caramelo. Invita a beber más. Probamos también Maudite y Eau Benite, dos de las cervezas de Unibroue que todavía no había probado. Son cervezas al estilo belga, aunque menos pegajosas y quizá un poco más amargas. Desde luego merecen la pena.

También tomamos una Guineu1 Monserrat y una Antius. Guineu dice hacer cerveza artesanal y de calidad. Me parece bien, porque por muy artesanal que sea no me gusta que me engañen colándome un mal producto. A mi gusto, mejor la Monserrat (Ale negra, yo diría stout), que resulta una estupenda cerveza de sesión. Buena también la lupulizada Antius: más herbal y fresca, pero con menor carácter y estructura.

Con la Oerbier (de De Dolle Brouwers) no pude: era la tercera cerveza de un tirón y me pareció en exceso dulce y gasificada. Terminé con una Bockbier de La Trappe, cerveza que no tenía el gusto de conocer pese a mi querencia juvenil por las cervezas de Koningshoeven. Se deja beber, sin más, al menos no era tan empalagosa como la anterior.

Como eran muchas cervezas, necesitábamos comer. Acompañamos las bebidas con unas fenomenales bravas con distintas salsas (aunque al final sólo nos poníamos chumi churri). Y luego un par de bocatas. Al regresar nos faltó poco para dormirnos en el metro (habíamos salido de Valencia antes de las 6).

Antes de irnos, claro, nos despedimos encantados con la tienda. Y eso hago de nuevo en el post. Un saludo a la gente de 2d2dspuma y mucha suerte. Ojalá tengáis éxito y más negocios como el vuestro se vayan extendiendo. ¡Hasta entonces habrá que ver qué pedidos os hacemos!.

Salut!

1 ¡Página web recomendada por un informático!
2 Andrés, la próxima vez que vaya a Barcelona con tiempo y no entre semana laboral, te pego un toque, a ver si podemos tomarnos algunas cervezas: ¡en 2d2dspuma o donde sea!

Me he permitido la libertad de tomar el logo de la cervecería sin permiso: se me avise si hago mal, por favor.

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