La Ronda #2: Cerveza o ¿Cerveceria?
Y ya está en marcha La Ronda. (La Ronda es el encuentro temático mensual de los blogueros de habla hispana... a los que se pueden sumar el resto de blogueros del mundo, porque somos así de generosos y bien pagadores). Tras un arduo debate matemático se ha decidido que ésta es la segunda edición y que el tema que dio el pistoletazo de salida es el 0. Me parece bien, porque soy informático y es lo lógico: empiezas por el cero, luego vas al uno y ya has acabado.
Tras las discusiones acerca del tamaño de la cerveza y la peor cerveza de tu vida llega el dilema Cerveza o Cervecería, que nos propone Chela. Y como yo soy así de tocapelotas y este es mi blog, voy a cambiar ligeramente el sentido a la cosa y darle un aire nacional. Para ello tan sólo es necesario -¡viva el castellano con sus extrañas grafías!- cambiar de lugar el vetusto signo de apertura de interrogación: Cerveza o ¿Cervecería?. La pregunta que me hago a tenor de la cuestión es: ¿Existen las cervecerías en España?. Y es entonces cuando Lúpulo Feroz me asesina.
Pero déjame que me explique. Y además te dedico esta entrada.
Me gusta la cerveza. De por sí. Todo el rollo ese del ambiente social de la cerveza desde las fiestas paganas celtas hasta los anuncios de La Amistad sale de dentro de Amstel me parece magnífico y es una de las cosas envidiables de la cerveza. En realidad pocas bebidas, alimentos o drogas tienen ese hálito, esa magia que hace de nexo de unión entre los consumidores, el producto y ellos mismos. Esto es indiscutible: no hay más que ver los anuncios de cerveza.
Pero a mi me gusta beber cerveza. Y hacerlo sólo en casa es un gran placer. Es más fácil concentrarte en el sabor, o en otra cosa y sencillamente disfrutar. Si además hay amigos alrededor, mejor (y eso pasa bastante en estas épocas, donde a la vuelta de las vacaciones siempre alguien trae algunas botellas). Pero no necesito el bar para ello.
¿Y por qué digo bar y no cervecería?. Pues está claro: la mayor parte de 'cervecerías' son bares donde se sirven cervezas. No son templos de la cerveza, no son esencialmente diferentes a la casa donde puedo degustar mis cervezas, acompañadas de lo que quiera a la temperatura que desee. En Valencia, tercera ciudad de España, hay pocos lugares que puedan ser clasificados de auténticas cervecerías. Quizá en el norte de España haya más, puesto que son más comunes las microcervecerías. Pero el panorama, que invita al optimismo, tampoco está para tirar cohetes.
Suena un poco gris esto, pero es que coincide que mi chica regresa de Liverpool, donde ha tenido la suerte de disfrutar del ambiente del pub inglés. Y no es que allí tengan la cerveza en un altar, ni mucho menos: es que no tiene nada que ver la cultura de cervecería que existe allí con la que hay aquí (yo también lo he podido vivir en Irlanda).
Allí, comparar tomar la cerveza en el pub con hacerlo en casa es casi ridículo. En el pub la gente habla con desconocidos, se sientan en la misma mesa, las rondas van que vuelan, y es difícil saber quién pagó la última. También las pintas y algunos borrachos, pero en un ambiente festivo: toda la gente participa del momento, tanto que riete tu del repartidor de San Miguel. Eso sí que lo veo yo como una cervecería, más allá de que tengan dos, cuatro u ochenta grifos distintos.
Ese es el espíritu de que asociaría sin dudar a la cerveza. Ignoro por qué aquí es tan distinto, las mesas están tan separadas o la gente no habla los unos con los otros. ¡Y eso que se supone que los de carácter cálido y abierto somos los mediterráneos!.
¿Cerveza o cervecería?. Es un buen dilema: algunas veces uno y otras lo otro. Pero no dejo de pensar en los pubs ingleses y te digo: Lúpulo Feroz, que tienes una oportunidad que envidio (seguro que todos hemos querido montar una cervecería alguna vez): aprovéchala y tráete un poco del espíritu inglés -e irlandés, no se enfaden- a estas tierras. Los cerveceros te lo agradeceremos.
Un saludo a todos.
[En Posts relacionados iré poniendo otras opiniones sobre el tema].
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